La tarta mimosa con crema chantilly de chocolate es una variante refinada y golosa de la clásica tarta mimosa. Esponjosa, espectacular y primaveral, conquista a primera vista con sus característicos cubitos de bizcocho genovés que recuerdan las pequeñas flores amarillas de la mimosa, símbolo de delicadeza y celebración.
En esta versión el bizcocho se mantiene claro y ligero, mientras que el relleno se convierte en protagonista: una crema chantilly de chocolate suave, aterciopelada y envolvente, que aporta intensidad y carácter sin resultar pesada. El contraste entre la dulzura de la base y la profundidad del cacao crea un equilibrio perfecto, haciendo esta tarta ideal para una ocasión especial o para sorprender con un postre elegante pero sencillo de preparar.
Si os gusta la versión más tradicional, en el blog también encontraréis la tarta mimosa con piña confitada, fresca y aromática, perfecta para quien prefiera una nota afrutada y delicada. Esta variante de chocolate, en cambio, está pensada para quienes desean un sabor más intenso y marcado, manteniendo toda la ligereza de la preparación original.
Una tarta que une sencillez y espectáculo, tradición y golosidad, perfecta para preparar con antelación y servir bien fría, con su interior cremoso que se deshace al cortar.
- Dificultad: Media
- Costo: Medio
- Tiempo de reposo: 2 Horas
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 6/8 personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Día de la Mujer
Ingredientes para la tarta mimosa con chantilly de chocolate:
- 1/2 crema pastelera de chocolate
- 1 bizcocho genovés
- 120 ml agua
- 40 g azúcar granulado
- 1 cucharada ron (opcional)
- al gusto azúcar glas
- 1 bombón
Utensilios para la tarta mimosa con chantilly de chocolate:
- 1 Cuenco
- 1 Cazo
- 1 Molde desmontable de 18 centímetros
- 1 Cuchillo
- 1 Espátula
Pasos para la preparación y el montaje de la tarta mimosa con chantilly de chocolate:
Para preparar la tarta mimosa con crema chantilly de chocolate empezad por el bizcocho genovés. Podéis prepararlo el día anterior siguiendo la receta completa que encontraréis en el blog: esto os permitirá obtener una estructura más estable y fácil de cortar.
Una vez completamente frío, nivelad la superficie eliminando la eventual cúpula superior. Con un cuchillo largo dentado obtened dos discos regulares de unos 2,5-3 cm de altura cada uno. La parte superior restante os servirá para obtener los clásicos cubitos decorativos de la mimosa: cortadla primero en tiras y luego en dados pequeños y regulares.
Preparad a continuación la crema pastelera de chocolate siguiendo la receta detallada ya disponible en el blog. Una vez fría, pesad aproximadamente 350 g y aligeradla incorporando delicadamente 150 g de nata montada, con movimientos de abajo arriba, hasta obtener una crema chantilly lisa, esponjosa y estable.– Atención: reducid a la mitad la cantidad de crema pastelera de chocolate si queréis hacer solo la tarta mimosa; alternativamente, preparad la dosis completa y la mitad que sobre utilízala para otra receta.
– Por practicidad preparamos tanto el bizcocho como la crema pastelera el día anterior para que al día siguiente solo tengamos que montar el postre.
Preparaos el almíbar disolviendo el azúcar en el agua caliente y dejad que se enfríe completamente. Colocad el primer disco en un plato de servir y repartid aproximadamente la mitad del almíbar de forma uniforme, sin excederos. Extendended después una capa generosa de crema chantilly de chocolate, dejando un pequeño margen del borde para evitar derrames.
Cubrid con el segundo disco, presionad suavemente en el centro para estabilizar la estructura y repartid el resto del almíbar sobre la superficie. Extendended una fina capa de crema por encima y también por los lados: esto servirá de base para hacer adherir los cubitos de bizcocho.
Repartid los dados por toda la superficie y, si queréis, también por los laterales, presionando ligeramente con las manos para que se adhieran sin aplastarlos. La tarta debe quedar esponjosa y “florida”, con un efecto mimosa natural y ligeramente irregular.Dejad reposar la tarta en el frigorífico al menos una hora antes de servirla, para que la crema se estabilice y el corte quede perfecto.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Cómo evitar que la crema se salga por los lados?
Es importante no llevar la crema hasta el borde cuando rellenéis el primer disco. Después de colocar el segundo disco, presionad suavemente solo en el centro para distribuir el relleno sin que se desborde.
¿La tarta mimosa con chantilly de chocolate es pesada?
No, si las proporciones son correctas. La chantilly de chocolate es más ligera que la crema pastelera sola porque se aligera con nata montada. El resultado es suave y aterciopelado, pero equilibrado.
¿Puedo hacer la base de cacao?
Sí, es posible sustituir una parte de la harina por cacao puro para obtener un bizcocho genovés de chocolate. En ese caso, sin embargo, el efecto “mimosa” será menos contrastado visualmente. Sustituye 20 gramos de harina por 20 gramos de cacao puro en polvo.
¿Cómo conservar la tarta mimosa?Debe conservarse en el frigorífico, bien tapada, como máximo 2 días. Al estar rellena de crema y nata, es importante mantenerla siempre en frío.
¿Puedo hacer la tarta mimosa con tres capas de bizcocho genovés?
Sí, es posible realizar la tarta mimosa con tres discos de bizcocho en lugar de los dos previstos en esta versión. En ese caso se obtendrán dos capas de relleno interior, haciendo la tarta más alta y espectacular.
Para mantener un buen equilibrio, es importante repartir la crema chantilly de chocolate en capas algo más finas, de modo que no sobrecarguéis la estructura y se garantice la estabilidad al cortar. Reduciéndo el grosor de la crema, la tarta permanecerá proporcionada y no resultará excesivamente rica.

