El strudel salado de manzana y cebolla es un torbellino de masa finísima que encierra láminas de manzana salteadas en sartén con cebolla. Una combinación inusual pero equilibrada de sabores.
La masa mágica sin huevos de esta receta la podréis usar para crear otras variantes de strudel, tanto saladas como dulces…. hay muchas combinaciones para sorprender a vuestros comensales. Y si queréis hacer el clásico strudel de manzana leed la receta pinchando en el enlace.
¡Ahora pónganse el delantal y empecemos a cocinar!
- Dificultad: Media
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 10 Porciones
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 130 g harina 00
- 60 ml agua
- 1 cucharadita vinagre de manzana
- 10 g aceite de oliva
- 1 pizca sal
- 380 g manzanas (son 2 manzanas grandes)
- 2 cebollas
- 4 cucharadas aceite de oliva
- 100 g nata para cocinar (se puede sustituir por nata vegetal)
- 2 cucharadas pan rallado
Preparación
En un bol, reúne todos los ingredientes para la masa. Amasa la mezcla y trabaja un poco la masa sobre la superficie de trabajo. Forma una bola, úntala con aceite y déjala reposar al menos 2 horas envuelta en film transparente.
Transcurrido el tiempo de reposo, toma la masa y extiéndela sobre la superficie ligeramente engrasada. Con el rodillo estírala muy fina hasta formar un rectángulo de aproximadamente 30×40 cm. Este tipo de masa también se llama masa estirada, muy fina y elástica, perfecta para hacer strudels dulces y salados.
Pela las manzanas, límpialas y córtalas en láminas finas. Haz lo mismo con las cebollas. Pon las manzanas y las cebollas en una sartén con un chorrito de aceite y añade sal y pimienta. Saltéalas durante 10 minutos hasta que estén tiernas; luego apaga el fuego, pásalas a un bol y deja que se enfríen.
Cuando la mezcla de manzana y cebolla esté fría añade la nata y el pan rallado, mezcla bien y, si hace falta, añade más sal.
Vierte la mezcla sobre la masa. Empezando por el centro, extiéndela sobre la masa sin tocar los bordes. Deja al menos 2 centímetros de masa libres alrededor del perímetro; úntalos con una pincelada de aceite.
Cierra en forma de cartera primero los dos lados más cortos de la masa, luego enróllala delicadamente sobre sí misma hasta el final. El punto de unión de la masa quedará en la base del rollo cuando lo coloques en la bandeja forrada con papel de hornear.
Pincela la superficie del rollo con un chorrito de aceite y hornea en horno precalentado a 170 grados con ventilación durante 35 minutos.

