Como manda la tradición, la pizza de Pascua de queso se toma la mañana de Pascua en el desayuno, acompañada de embutidos, huevos cocidos y mayonesa. Se puede servir también como entrante o sola, tanto caliente como fría. Va bien con todo, una porción tira de la otra, y además, hecha en casa no tiene comparación con las ya preparadas del supermercado.
Si no la habéis hecho nunca, no os preocupéis, siguiendo paso a paso mi receta de confianza, estoy segura de que también vosotros sacaréis del horno una deliciosa pizza de queso casera. Quizá junto con la torta pasqualina, que no debería faltar nunca en la mesa del desayuno de Pascua.
«Cocina los alimentos con amor, transmite tu cariño entre los fogones… mientras picas el perejil o amasas el pan. El sabor de lo que sirvas cambiará; será más digestible y delicioso al paladar de quien reciba tu regalo servido con amor».
- Dificultad: Fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de reposo: 3 Horas
- Porciones: 10 Personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes
Cantidad para 1 pizza de queso, horneada en un molde de 20 cm de diámetro x 9 cm de alto
- 500 g harina 0
- 250 g pecorino (rallado)
- 50 g parmesano (cortado en pequeños cubitos)
- 150 g agua (tibia)
- 3 huevos (enteros)
- 18 g levadura fresca de panadería
- 4 g azúcar
- 5 g sal
- al gusto pimienta
Preparación
Disolver la levadura en el agua tibia junto con el azúcar.
Cortar el parmesano en pequeños cubitos y reservarlos.
Batir los huevos con la sal y la pimienta y reservarlos también.
Pesar la harina y el pecorino rallado y ponerlos en un bol, mezclarlos bien entre sí y luego verter el agua con la levadura.
Mezclar la masa y añadir los huevos batidos, y para terminar incorporar el parmesano cortado en cubitos.
Con la masa obtenida formar una bola y colocarla dentro del molde, previamente engrasado y enharinado.
Cubrirlo con un paño y dejar que leve hasta que doble su volumen. Pasarán unas 3 horas, pero el tiempo varía según la temperatura ambiente.
Terminada la fermentación, precalentar el horno y hornear la pizza de queso durante 30 minutos a 175 grados.
Si a mitad de la cocción colocáis una hoja de papel de aluminio sobre la pizza, evitaréis que la superficie se oscurezca demasiado. Además, siempre sirve la prueba del palillo para comprobar la cocción: si el palito sale seco, la pizza de queso está lista.
Antes de desmoldar la pizza, os recomiendo pasar la punta de un cuchillo alrededor de los bordes cuando la tarta aún esté caliente, para facilitar su extracción.
Se conserva durante 3-4 días envuelta en un paño de algodón ligeramente húmedo dentro de una bolsa de plástico.
También podéis congelarla entera o en porciones, precalentándola ligeramente antes de servir.

