Las galletas San Martinelli (o galletas de San Martín) son dulces típicos de la tradición siciliana, vinculados a la celebración de San Martín, que se festeja el 11 de noviembre. Estas galletas se elaboran con ingredientes sencillos y genuinos, como harina, azúcar, anís y canela, evocando los sabores otoñales. Prepararlas no es solo un acto culinario, sino un momento de compartir y de convivencia. Existen dos variantes: una más crujiente, para mojar en vino (como en este caso), y otra más tierna, ideal para rellenar (con crema de ricotta). La masa, aromática y deliciosa, se presta a decorarse con azúcar glas o glaseado de azúcar, haciendo que cada galleta sea única y especial. A continuación, la receta para preparar en casa las galletas secas de San Martín:
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 2 Horas
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 15 piezas
- Métodos de Cocción: Horno
- Estacionalidad: San Martín
Ingredientes
- 450 g harina 00
- 140 ml agua
- 90 g azúcar
- 80 g manteca (o mantequilla)
- 2 cucharadas semillas de anís
- 12 g levadura fresca de panadería
- 1 cucharadita canela en polvo
- una pizca de sal
Pasos
Poner en un bol la harina con el azúcar y la levadura fresca disuelta en el agua. Comenzar a mezclar, luego añadir la manteca y mezclar bien hasta obtener una masa homogénea.
Añadir la sal, las semillas de anís y la canela en polvo y seguir amasando para incorporarlos bien a la masa.
Dejar levar la masa durante aproximadamente 2 horas en un bol a temperatura ambiente, cubierta con film transparente.
Tomar porciones de masa de unos 60 g cada una y formar cilindros del grosor de un dedo. Enrollarlos sobre sí mismos formando un caracol y sellar bien los extremos.
A continuación, colocar todas las galletas en una bandeja forrada con papel de horno y hornearlas a 180 °C durante 20 minutos. Después, bajar la temperatura del horno a 150 °C y dejarlas cocer otros 30-35 minutos, hasta obtener la consistencia adecuada (en este caso, las galletas deben quedar crujientes).
Dejar enfriar las galletas San Martinelli en el horno apagado con la puerta entreabierta. Colocarlas en una bandeja para servir y espolvorearlas con azúcar glas.
Las galletas secas de San Martín están listas para servirse, acompañadas de un buen Passito, Vin Santo o Moscato, para resaltar al máximo su sabor.
¡Buen provecho y… hasta la próxima receta!
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