Albóndigas de patata y ricotta con corazón fundente, sin huevo, ni fritas ni aceitosas.

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Las albóndigas de patata y ricotta son crujientes por fuera y suaves y con el interior fundente gracias al corazón de queso. No están fritas ni aceitosas porque se cocinan en el horno o en la freidora de aire. Son ligeras y realmente irresistibles, sin huevo y se comen una tras otra.

Son de esos platos que preparo cuando la despensa está medio vacía, y me pasa a menudo, créeme, y no tengo ganas o tiempo de ir al supermercado. Con pocos ingredientes me salvo la comida o la cena y hago feliz a toda la familia.

Esta receta de albóndigas de ricotta y patata es facilísima de preparar, sin volverse loco en la cocina.

A veces cuezo las patatas la noche anterior para que al mediodía ya tenga medio trabajo hecho.

A mis hijos les encantan y cuando van de excursión con el colegio me las piden para llevárselas en la mochila, ya que están muy ricas también frías.

Pensar que cuando las patatas llegaron a Europa en el siglo XVI después de los viajes de Cristóbal Colón, muchos europeos desconfiaban de este tubérculo porque crecía bajo tierra y lo consideraban incluso peligroso. En algunos países se cultivaba solo como planta ornamental. ¡Solo más tarde se descubrió lo nutritiva que era y hoy es uno de los ingredientes más queridos en la cocina!

Las patatas aportan energía y saciedad, la ricotta aporta proteínas y es más delicada que muchos otros quesos, y la cocción en freidora de aire las hace más ligeras.

Son perfectas para servir como segundo plato o como aperitivo; ¡a amigos y familiares seguro que les encantarán! Cuando se las hago probar a los míos, me piden inmediatamente la receta.

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Albóndigas de patata y ricotta con corazón fundente, sin huevo, ni fritas ni aceitosas.
  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 10 Minutos
  • Porciones: 4 Personas
  • Métodos de Cocción: Freidora de aire, horno eléctrico
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes para las albóndigas de patata y ricotta

  • 250 g ricotta
  • 500 g patatas
  • 30 g parmesano rallado
  • 1 manojo perejil
  • al gusto sal fina
  • 1 spray aceite de oliva virgen extra
  • al gusto scamorza

Utensilios

Receta albóndigas de patata y ricotta

  • 1 Spray para aceite
  • 1 Bol
  • 1 Olla
  • 1 Pasapurés
  • 1 Freidora de aire
  • 1 Pelapatatas
  • 1 Pelapatatas

Pasos para las albóndigas de patata y ricotta

Para preparar las deliciosas albóndigas de patata y ricotta, empieza pelando las patatas con un pelapatatas. Córtalas en trozos no muy grandes y cuécelas al vapor en una olla con cesta de vapor durante unos 10 minutos aproximadamente, depende del tamaño del tubérculo. Comprueba de vez en cuando la cocción con la hoja de un cuchillo. Si se pincha fácilmente, están listas.

Una vez cocidas, déjalas enfriar. Luego cháscalas en un bol con un pasapurés, añade la ricotta escurrida, el parmesano rallado, el perejil fresco picado y la sal fina. Mezcla hasta integrar todos los ingredientes.

Toma una porción de masa, unos 35 gramos, aplástala en la palma de la mano.
Pon en el centro un cubito de queso que funda.
Cierra la masa alrededor del queso y forma una bolita.

Colócalas en la cesta de la freidora de aire o en una bandeja forrada con papel de horno y cuece las albóndigas en la freidora de aire a 180 grados durante 10-12 minutos, dándolas la vuelta a mitad de cocción, o en horno estático a 200 grados durante 15 minutos o hasta que estén doradas.

Conservación de las albóndigas de patata y ricotta

Para conservar mejor tus albóndigas de ricotta y patata con corazón fundente, déjalas enfriar completamente y luego guárdalas en un contenedor hermético en el frigorífico: se mantienen 2-3 días y para disfrutarlas de nuevo basta recalentarlas en el horno a 180°C durante 5-10 minutos o en la freidora de aire durante 3-5 minutos, así el corazón de queso vuelve a quedar blando y fundente.

Si quieres conservarlas más tiempo, puedes congelarlas crudas o ya cocinadas colocándolas en una bandeja con papel de horno sin que se toquen entre sí, dejarlas 2 horas en precongelación y luego transferirlas a una bolsa o contenedor para congelador, donde se conservan hasta 2 meses; para cocinarlas desde congeladas basta 15-18 minutos en freidora de aire a 180°C o 20-25 minutos en horno a 200°C.

Un pequeño truco para mantener el corazón fundente y la corteza crujiente es cocer las albóndigas solo hasta la mitad antes de congelarlas, así terminarán de cocinarse directamente desde el congelador y quedarán perfectas.

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FAQ (Preguntas y Respuestas)

  • ¿Puedo hacerlas sin corazón fundente?

    Sí, por supuesto.

Imagen del autor

ricettesalutari1

El nombre "Recetas Saludables" surge de una idea de alimentación sana y genuina, sin ser ni vegetariana ni vegana. Una colección de recetas sencillas al alcance de todos, con pocas grasas, a base de verduras, frutas e ingredientes seleccionados.

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