Pasta crema de pistachos, burrata y guanciale

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Pasta crema de pistachos, burrata y guanciale. Aquí tienes una receta que es un verdadero triunfo de sabores y texturas: el crujiente salado del guanciale, la dulzura envolvente de la crema de pistachos y la frescura láctea de la burrata.
Es un plato perfecto para una cena especial porque parece muy elaborado, pero en realidad es rápido de preparar.

  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Medio
  • Tiempo de preparación: 15 Minutos
  • Porciones: 4 Personas
  • Métodos de Cocción: Cocina
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todo el año

Ingredientes Pasta crema de pistachos, burrata y guanciale

  • 320 g mezze maniche rigate
  • 150 g guanciale
  • 150 g pistachos sin sal
  • 250 g burrata
  • 40 g Parmigiano Reggiano rallado
  • 40 ml aceite de oliva virgen extra
  • 4 hojas albahaca
  • al gusto sal
  • al gusto pimienta

Herramientas

  • Padella

Pasos Pasta crema de pistachos, burrata y guanciale

  • Corta el guanciale en tiras (o en dados no demasiado pequeños). Colócalo en una sartén antiadherente fría y enciende el fuego a temperatura media-baja.
    • Déjalo sudar hasta que la grasa se vuelva transparente y la carne crujiente.
    Importante: Retira el guanciale de la sartén y colócalo sobre papel absorbente para mantenerlo crujiente. ¡No tires la grasa que haya quedado en la sartén!
    Pon en un procesador/batidora:
    • Los pistachos pelados.
    • El Parmigiano Reggiano.
    • Las hojas de albahaca.
    • El aceite de oliva virgen extra.
    • Una pizca de sal y pimienta.
    • la mitad de la burrata

    Tritura a intervalos (para no calentar las cuchillas) añadiendo un cucharón de agua de cocción de la pasta (o agua caliente) hasta obtener una crema lisa pero consistente.

    Cuece la pasta en abundante agua salada (ten cuidado con la sal, el guanciale y el pistacho ya son sabrosos). Escúrrela muy al dente, reservando una taza de agua de cocción.

    Pon la crema de pistachos en una sartén amplia (puedes usar la que empleaste para cocinar el guanciale para recoger los últimos aromas) con el fuego apagado o a temperatura muy baja.
    Vierte la pasta escurrida y un poco de agua de cocción. Mezcla enérgicamente para crear una emulsión cremosa que cubra la pasta. Si queda demasiado seca, añade más agua.

    Sirve la pasta bien caliente.
    • Añade por encima el guanciale crujiente.
    • Coloca en el centro un buen trozo de burrata fresca (rómpela ligeramente para que la nata se derrame sobre la pasta).
    • Espolvorea con los pistachos picados restantes y, si te apetece, un poco de ralladura de limón.

Atención al calor: Nunca cocines la crema de pistachos a fuego alto, de lo contrario el queso del interior se separará del aceite («se cortará») y quedará grumoso. La crema se calienta solo con el calor de la pasta recién escurrida.

La Burrata: Saca la burrata del frigorífico al menos 20 minutos antes de servir. Si está demasiado fría, bloqueará el sabor del plato.

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makyincucina

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