Las legumbres son una excelente fuente de proteínas vegetales, ricas en propiedades beneficiosas. Hoy quiero dejaros una receta sencillísima, rápida pero sobre todo muy nutritiva, que trata sobre los GARBANZOS. Este plato nació en uno de mis días llenos de obligaciones. Pensaba en qué comer que no fuera el típico bocadillo rápido, pero que sobre todo fuese un plato sano y rápido de preparar. Entonces me dije, ¿por qué no crear algo para acompañar con unas buenas rebanadas de pan tostado? Me acordé de que en la despensa tenía un bote de garbanzos precocidos y, así, dejé volar la imaginación, y salió un platito único, delicioso. Yo normalmente uso legumbres secas, pero siempre tengo alguna conserva en tarro por si hay emergencias de tiempo. Basta de charla, vamos a la cocina.
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: italiana
Ingredientes
Veamos qué necesitamos para nuestro platito sano y sabroso.
- garbanzos (unos 250 g, podéis usar los precocidos o secos)
- al gusto sal fina
- al gusto orégano
- 2 cucharadas tomates secos en aceite
- 2 cucharadas cebollitas (yo uso las pequeñas agridulces)
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- 2 dientes ajo
- 4 rebanadas pan (fresco o duro, da igual; de todas formas lo tostamos)
Pasos
Antes de contaros los pasos, quería decir que el día que hice el plato, por la prisa, usé garbanzos precocidos. Si preferís los secos, como suelo usar normalmente, primero los hervís y, ya listos, los usaréis para la receta. Si sé que voy a preparar este plato, los dejo listos la noche anterior, así al día siguiente en 10 minutos está todo listo.
Tomamos una sartén y dejamos pochar en su interior aceite de oliva virgen extra y el ajo. Tras un par de minutos vertemos los garbanzos, el orégano, los tomates secos, las cebollitas en agridulce y salamos. Removemos bien para mezclar todos los ingredientes y dejamos cocinar unos diez minutos.
En este punto, probamos y comprobamos la cocción. Si están sabrosos y tiernos como deseamos, significa que están listos. Mientras tanto tostamos unas rebanadas de pan, las rociamos con aceite de oliva virgen extra y orégano y las ponemos como acompañamiento de nuestras legumbres. El plato está listo para disfrutarse, como un bocadillo, pero no necesariamente con embutidos y quesos —que, ojo, me encantan—, sino al menos variar y comer sano.
Se me olvidaba: en las fotos, además del pan tostado, aparece también una focaccia seca. También es una de mis recetas y la encontráis en el enlace directo que os he puesto a continuación: Focaccia seca con semillas de lino – Bricciola en la cocina (giallozafferano.it)
Los garbanzos son buenos para el corazón
Los garbanzos ayudan a aumentar los niveles del colesterol bueno porque contienen ácidos grasos Omega 3. Son, por tanto, un verdadero remedio para la circulación y para el corazón. Además, son ricos en folatos, capaces de reducir la cantidad de homocisteína. Este aminoácido aumenta el riesgo de infartos e ictus. Mejor evitar que sus niveles se eleven.
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