Lasaña Primavera Ligera: El secreto de la falsa bechamel de coliflor
La primavera está a la vuelta de la esquina y con ella las ganas de platos frescos, coloridos y que celebren los tesoros del huerto. ¡No podía esperar más! Así que te propongo una reinterpretación de las clásicas lasañas, transformándolas en una explosión de ligereza y salud: las Lasañas Primavera con Espárragos, Legumbres de temporada y Bechamel de Coliflor.
Por qué te encantará esta receta
El secreto de este plato está en sustituir la bechamel tradicional por una crema de coliflor súper aterciopelada. Esta variante no solo reduce drásticamente las grasas y las calorías, sino que aporta también minerales, fibra y vitaminas. Combinada con la frescura de los espárragos y la dulzura de los guisantes y las primeras habas frescas, crea un equilibrio perfecto. El toque del pesto de pistacho le dará ese empujón que equilibra todo y conquista desde el primer bocado. Será el primer plato perfecto en clave vegetariana, ideal para el almuerzo de Pascua o los domingos en familia.
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- Dificultad: Fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 35 Minutos
- Tiempo de cocción: 30 Minutos
- Porciones: 6 Personas
- Métodos de Cocción: Fuego, Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Pascua
Ingredientes
⚠ EN ESTA RECETA HAY UNO O VARIOS ENLACES DE AFILIACIÓN. Los productos que recomiendo son los mismos que uso en mis recetas; comprarlos a través de mi blog ayuda a sostenerme y mi trabajo, y a ti no te costará nada más.
- 1 coliflor blanca
- 500 ml caldo vegetal (con los tallos del coliflor)
- 300 ml leche (o leche vegetal)
- 2 hojas laurel
- 1 ramito perejil
- 1 cucharadita nuez moscada
- 20 ml aceite de oliva virgen extra
- al gusto sal
- al gusto pimienta
- 280 g láminas de lasaña con huevo
- 300 g ricotta
- 300 g habas (frescas, limpias)
- 250 g guisantes (frescos ya desgranados o congelados)
- 1 manojo espárragos
- 1/2 puerro
- 500 ml caldo vegetal
- 120 g pesto de pistacho
- 50 g parmesano rallado
- 40 g pecorino siciliano (rallado)
- 2 manojos perejil
- 4 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 25 g mantequilla
- al gusto sal
- al gusto pimienta mixta en granos
Herramientas
- 1 Pelador de verduras
- 1 Cuchillo
- 1 Sartén
- 1 Tapa
- 1 Cuchara de madera
- 1 Mezzaluna
- 1 Colador
- 1 Batidora de mano
- 1 Fuente para horno
- 1 Cucharón
- 1 Papel de horno
Pasos
Empieza preparando la falsa bechamel de coliflor, mejor el día anterior, siguiendo todos los pasos de la receta*.
Lava y limpia los espárragos**: existe un método infalible, válido para cualquier variedad que hayas comprado, que consiste en coger cada espárrago con las manos y doblar la parte final, que se romperá de forma natural entre la parte más dura y la más tierna.
Pela los espárragos con un pelapatatas o con un cuchillito, deslizando verticalmente de arriba abajo, hasta que el tallo quede sin la parte filamentosa. Los espárragos silvestres son muy tiernos y finos y no necesitan pelarse.
Lava también el puerro bajo el agua corriente, córtalo por la mitad, elimina la raíz filamentosa, luego haz un corte longitudinal ligero en una mitad y córtalo en rodajas.
Una vez limpias las verduras, corta y reserva las puntas de los espárragos.
Corta en trocitos el resto de los tallos.
En una cazuela amplia, dora a fuego vivo el puerro con 4 cucharadas de aceite.
Añade también los tallos de los espárragos y deja que se impregnen bien durante unos 5 minutos bajando el fuego.
Agrega si es necesario 1-2 cucharones de caldo vegetal caliente, para que se cocinen de forma homogénea.
A continuación, incorpora los guisantes y las habas ya desgranadas y peladas y deja cocer a fuego suave unos 10′ con tapa, añadiendo más caldo caliente solo si hace falta.
Un par de minutos antes de terminar la cocción, añade también las puntas de espárragos.
Ajusta de sal y pimienta al gusto y aromatiza con perejil picado de forma tosca.
Deja templar y reserva.
Cuela la ricotta con la ayuda de un colador, pásala al vaso de la batidora de mano junto con 2-3 cucharadas del condimento que acabas de preparar y que ya esté templado.
Tritura hasta obtener una crema verde brillante, lisa y homogénea.
Unta el fondo de una fuente con un poco de falsa bechamel de coliflor.
Crea una primera capa de lasaña, luego reparte un poco de crema de ricotta, 1-2 cucharones de falsa bechamel, unas cucharadas del condimento de espárragos, guisantes y habas, y espolvorea con parmesano y pecorino rallados.
Repite la secuencia de ingredientes creando una segunda capa a la que, junto con el resto, añadirás también unas cucharadas de pesto de pistacho.
Sigue montando la tercera y, si hace falta, la cuarta capa hasta agotar todos los ingredientes.
Añade unos trocitos de mantequilla por encima y vuelve a rallar un poco de pecorino y parmesano. Si la bechamel estuviera demasiado densa, puedes verter unas cucharadas de caldo vegetal en las esquinas de la fuente: esto evitará que la lasaña se reseque demasiado durante la cocción. Cubre con papel de horno y hornea en horno precalentado a 180°C durante 20′, luego retira el papel y continúa la cocción otros 10′ más o hasta que la superficie de la lasaña primavera esté ligeramente dorada.
¡Y voilà… las lasañas primavera con pesto de pistacho están listas para disfrutar!
¡Buen provecho de La Cucina di FeFè!
Conservación
👉Puedes conservar las lasañas primavera con pesto de pistacho en el frigorífico dentro de un recipiente hermético, preferiblemente de cristal, durante 2-3 días. Al recalentarlas, añade un chorrito de agua o leche para reactivar la bechamel de coliflor, que tiende a endurecerse.
👉Si los ingredientes (sobre todo las legumbres) están frescos y no descongelados, puedes congelar las lasañas en el congelador tanto crudas como cocinadas. Se conservan bien unos 2-3 meses.
Consejos, notas, variaciones y sugerencias
🟣* La elección de la bechamel: la versión que te ofrezco es una lasaña mucho más nutritiva, digestiva y saludable porque está hecha con un condimento que simula la bechamel pero en realidad está a base de una verdura cocida y triturada. Si sin embargo eres purista o temes no apreciar esta alternativa, puedes preparar estas lasañas usando la más común bechamel clásica.
🟣**Hay muchas variedades de espárragos: algunos son verdes con el tallo blanco, otros son completamente blancos (se cultivan sin luz y permanecen blancos) o violetas (los famosos espárragos de Albenga). Por eso, para quitar la parte final, la más dura que no debe cocinarse, no basta con fiarse del color del tallo, para no quitar demasiado o muy poco.
🟣Si quieres añadir una nota decidida y “potenciar” el sabor, aquí tienes 3 opciones perfectas para enriquecer tu lasaña manteniendo la armonía con las verduras:
Speck en tiras: fríelo en la sartén hasta que quede crujiente y añádelo entre las capas. Combina de maravilla con la dulzura de las legumbres. En este caso, vigila la sal de los demás condimentos, ya que suelen ser sabrosos.
Jamón cocido de alta calidad: cortado en dados o en lonchas finas, es la opción más delicada que suele gustar también a los niños.
Panceta ahumada: ideal sobre todo si usas muchos guisantes, para un guiño a la tradición.
🟣Para un toque de mar: añade salmón ahumado cortado en tiras entre las capas. Con los espárragos y la crema de coliflor crea una combinación refinada y nórdica.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
1. ¿La bechamel de coliflor sabe demasiado a coliflor?
No, si blanqueas bien las flores como se indica en la receta en leche y caldo vegetal y añades una pizca de nuez moscada, el sabor queda muy neutro y delicado.
2. ¿Puedo usar las legumbres congeladas?
Claro, pero para un resultado óptimo te recomiendo escaldarlas brevemente antes de montar las capas.

