La base para tarta blanda de cacao sin gluten es esponjosa y muy versátil, perfecta para preparar postres elegantes y vistosos usando poquísimos ingredientes. Se trata de un bizcocho bajo y suave, horneado en el molde ‘furbo’ para tartas, que crea una ligera cavidad ideal para alojar cremas, ganache, mousses o nata montada.
Esta versión de cacao es particularmente golosa y aromática y tiene la gran ventaja de ser sin gluten y sin lactosa, por lo que resulta perfecta también para quienes tienen intolerancias alimentarias o siguen una dieta gluten free. Gracias a la harina de arroz sin gluten y al cacao amargo en polvo, la textura queda esponjosa y ligera, pero al mismo tiempo lo bastante consistente como para sostener cualquier tipo de relleno.
La tarta blanda de cacao es una base muy apreciada porque permite hacer postres preciosos con poco trabajo. Solo tienes que preparar la masa, hornearla en el molde furbo y luego rellenarla a tu gusto: crema pastelera, ganache de chocolate, nata montada, crema de mascarpone o fruta fresca. En pocos minutos obtendrás un postre perfecto para una fiesta, una merienda especial o un cierre de comida.
Una de las grandes ventajas de esta receta es la simplicidad. No hace falta amasar como con la clásica masa frola, no hay que estirar la masa y no corres el riesgo de que la base se rompa. Todo se prepara en un solo bol y en pocos pasos.
El resultado es una base esponjosa, con un sabor intenso a cacao, que combina perfectamente con un montón de cremas y decoraciones. Puede convertirse en una tarta elegante para cumpleaños, un postre rápido para invitados o una base perfecta para dulces primaverales y veraniegos con fruta fresca.
Si te gusta preparar postres sin gluten fáciles y rápidos, esta tarta blanda de cacao seguro que se convertirá en una de tus recetas favoritas.
Si te gustan las tartas blandas, en el blog ya encontrarás otras versiones de esta base perfecta para rellenos. He publicado, de hecho, la versión clásica de la tarta blanda sin gluten, ideal para preparar tartas con crema y fruta fresca, y también la tarta blanda con harina 00, perfecta para quien no tiene necesidades especiales pero busca una base esponjosa y sencilla de hacer.
Esta receta tiene muchísimas ventajas: es sin gluten, es sin lactosa, se prepara en menos de 10 minutos, es perfecta para tartas rellenas, tiene una consistencia esponjosa pero estable y es ideal para decoraciones con crema o fruta.
Además es una base extremadamente versátil que puedes personalizar de muchas maneras distintas.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 20 Minutos
- Porciones: 8
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 4 huevos
- 140 g azúcar
- 200 g harina de arroz sin gluten
- 60 g cacao amargo en polvo sin gluten
- 10 g levadura en polvo para repostería sin gluten
- 2 cucharadas leche
- 50 g mantequilla sin lactosa (o vegetal)
Herramientas
- 1 Molde 'furbo' para tartas
- 1 Bol
- 1 Batidora de varillas eléctrica
- 1 Espátula
- 1 Tamiz
Pasos
En un bol grande rompe los huevos y añade el azúcar. Bate con varillas eléctricas durante algunos minutos hasta obtener una mezcla clara, esponjosa y aireada.
Este paso es muy importante porque incorporar aire en la masa ayudará a que la base quede más esponjosa.
Tamiza la harina de arroz, el cacao amargo y la levadura en polvo sin gluten.
Añade poco a poco los polvos a la mezcla de huevos, mezclando con una espátula o con las varillas a baja velocidad.Agrega primero la leche sin lactosa o vegetal y luego la mantequilla sin lactosa o una mantequilla vegetal y mezcla hasta obtener una masa lisa, homogénea y sin grumos.
La masa debe quedar bastante fluida pero cremosa.
Engrasa y enharina ligeramente el molde ‘furbo’ para tartas o utiliza un spray desmoldante sin gluten.
Vierte la masa y nivélala con una espátula.Hornea en horno estático precalentado a 180°C durante unos 20 minutos.
Haz siempre la prueba del palillo: si sale seco, la base está lista.Deja enfriar completamente la tarta blanda antes de desmoldarla.
Una vez desmoldada verás la típica cavidad del molde furbo, perfecta para rellenar.
ATENCIÓN: consulta el prontuario de la Associazione Italiana Celiachia y lee atentamente los ingredientes para asegurarte de que no contienen contaminación por gluten
Consejos para una tarta blanda perfecta
Para conseguir una base perfecta sigue estos consejos: bate bien los huevos y el azúcar, tamiza siempre el cacao y la harina. No hornees en exceso la base y deja enfriar antes de desmoldar.
Un horneado excesivo dejaría la base más seca.
Ideas para rellenar la tarta blanda de cacao
Tarta cacao y nata: Rellena la cavidad con nata montada y decora con fresas o frutos del bosque.
Tarta cacao y crema pastelera: perfecta con crema pastelera y fruta fresca.
Tarta cacao y ganache: vierte una ganache de chocolate negro para un postre súper goloso.
Tarta cacao y crema de mascarpone: ideal para cumpleaños u ocasiones especiales.
Variantes de la receta
Versión sin leche: sustituye la leche por leche de almendra, leche de arroz o leche de soja y la mantequilla por una mantequilla vegetal.
Cómo conservar la tarta blanda
La base sin rellenar se conserva: 2 días a temperatura ambiente bajo una campana para pasteles.
También puede congelarse durante 1 mes.
FAQ (Preguntas y respuestas)
¿Puedo preparar la tarta blanda de cacao sin gluten con antelación?
Sí, puedes prepararla el día anterior y conservarla bajo una campana para pasteles.
¿Puedo sustituir la leche?
Claro, puedes usar cualquier bebida vegetal como leche de almendra o de arroz.
¿Es necesario usar el molde furbo?
El molde furbo es ideal porque crea la cavidad para el relleno, pero también puedes usar un molde clásico.
¿Puedo congelar la base?
Sí, una vez fría puedes congelarla durante aproximadamente un mes.

La tarta blanda de cacao sin gluten es una base sencilla, rápida y versátil que permite preparar postres preciosos con muy poco trabajo. Esponjosa, aromática y naturalmente sin gluten ni lactosa, es perfecta para rellenar con cremas, nata o fruta fresca.
Una receta fácil pero de gran efecto que no puede faltar en el recetario de quien ama los postres caseros.

