Este año, para las fiestas, además de los tradicionales cuculi calabreses preparé también las brioche de Pascua.
Además de aportar alegría y color a nuestras mesas festivas, son perfectas para el desayuno o la merienda de grandes y pequeños.
Son muy aromáticas y riquísimas naturales, pero también con una capa de Nutella o mermelada por encima.
Las brioche de Pascua son ideales para regalar a quienes queremos; basta envolverlas en una bolsita transparente con un bonito lazo de color y quedarán muy vistosas y serán muy bien recibidas.
Para la preparación hace falta un poco de tiempo, mínimo 3-4 horas de levado antes de hornearlas, pero yo, para ahorrar tiempo, las amasé por la noche y las dejé levar toda la noche, así por la mañana me dediqué al formado y a la cocción.
He hecho mis brioche de Pascua en parte trenzadas, decorándolas con huevecitos de azúcar de colores, y en parte en forma de conejito; vosotros podéis hacerlas según vuestros gustos, lo que importa es que ¡estarán buenísimas!
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Pascua
Ingredientes
- 500 g de harina Manitoba
- 500 g de harina 00
- 200 g de azúcar
- 150 g de mantequilla en trozos
- 15 g de levadura fresca de panadero
- 1 cucchiaino de sal
- 380 ml de leche
- 4 huevos
- aroma de limón
- aroma de vainilla
- ralladura de limón ecológico
- 2 yemas
- 1 tazza da caffè de leche
- huevecitos de colores
- gotas de chocolate negro
Utensilios
- Amasadora (planetaria)
Pasos
Recomiendo trabajar en una amasadora (robot) si la tenéis; si no, también se puede amasar a mano, aunque os llevará más tiempo y esfuerzo.
Mezclamos las dos harinas con el azúcar, vertemos la leche recién calentada donde hemos disuelto la levadura e iniciamos el amasado a velocidad media.
Añadimos un huevo cada vez, continuando con el amasado.
Seguimos añadiendo poco a poco la mantequilla en trocitos siempre con la amasadora en funcionamiento.
Vertemos la esencia de limón, la de vainilla y la ralladura de limón.
Trabajamos hasta que la masa se despegue de las paredes.
Colocamos la masa en un bol, cubrimos y dejamos levar al menos 4 horas.
Terminada la fermentación, empezamos a dar forma a las brioche.
Formamos dos bolitas, una un poco más pequeña para hacer la cabeza del conejito y le damos forma a las orejas.
Con otra porción de masa hacemos un cilindro de unos 20 cm aproximadamente, formamos un remolino dejando la parte final suelta para darle forma a una patita y con un trocito de masa hacemos una bolita para crear la cola.
Damos forma a la cabecita, alargándola un poco y colocamos las orejitas.
Colocamos los conejitos sobre la bandeja forrada con papel de horno.
Añadimos las gotas de chocolate para formar los ojitos.
Recomiendo poner las gotas de chocolate en el congelador para evitar que se derritan durante la cocción, como me sucedió a mí.
Por desgracia, no tenía las gotas en despensa y al comprarlas en el último momento no hubo tiempo.
Pasamos a formar las trencitas, trabajando 3 cilindritos de igual tamaño y longitud.
Las colocamos sobre la bandeja.
Dejamos levar nuestras brioche durante 40 minutos.
Precalentamos el horno a 170°.
Mezclamos la yema con la tacita de leche y pintamos las brioche antes de hornear.
Horneamos a media altura durante 30 minutos; en los últimos 10 minutos doramos la superficie.
Tras 20 minutos de cocción, con un huevecito hacemos unas cavidades donde los colocaremos.
Las brioche de Pascua se mantienen blandas durante pocos días si las conserváis en bolsas alimentarias, pero si pierden suavidad no significa que estén malas: basta calentarlas un poco en el microondas y volverán a estar como recién horneadas.

