Sbriciolata similar a la pastiera

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Quería ponerme a hacer una pastiera clásica, pero… hice una sbriciolata similar a la pastiera que desde luego no es una receta tradicional, ¡pero ayer superó con nota alta nuestra prueba de cata! Y la prueba «ups, ya se ha acabado» fue esta mañana en el desayuno. 😄

Sí, había que decirlo.
¿»Qué cosa?».
Que yo cogiera una receta de pastiera tradicional y lograra no modificarla, no personalizarla y, sobre todo, no convertirla en una versión light. Eso es.

La verdad es que tengo una receta tradicional.
Hace años me la dio mi amiga Carmela. Su pastiera es famosa, no falta nunca en los cumpleaños de su hija, amiga de la mía desde la guardería. Pero yo no puedo. ¡En su receta hay una cantidad enorme de huevos!!
También comprobé la receta que viene en el tarro de grano cocido que compré: ¡también allí! 😯 Seis yemas (¡digo, 6 yemas!) y 500 gramos de azúcar solo en el relleno!!
No, no, yo no puedo con eso! 😄

Así que empecé mi preparación.
Primero preparando mi pasta frolla clásica (esta) que contiene un solo huevo y 80 gramos de mantequilla. Y como la cantidad de grano cocido sería seguramente demasiada para mi porción estándar, aumenté la harina para obtener una masa más grande. Pero dejando el resto igual.
¡Ja ja! Ya me imagino vuestros comentarios: ¿cómo? ¿Aumentas la harina y no aumentas el resto? ¡Ja ja! No.
En fin, a pesar de todas mis modificaciones y «aligeramientos», os aseguro que mi sbriciolata similar a la pastiera no está nada mal, ¡tanto de aspecto como, os lo aseguro, de sabor!

Así que, si confías en mí… ¡sigue esta receta! 😉

〰 〰 〰

sbriciolata similar a la pastiera
  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de reposo: 1 Día 30 Minutos
  • Tiempo de preparación: 1 Hora
  • Tiempo de cocción: 35 Minutos
  • Porciones: 8
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Pascua, Todas las estaciones

Ingredientes

👉 Pequeña aclaración: el relleno hecho con un tarro de grano cocido es suficiente para dos pasteles, así que si queréis usarlo todo de una vez tendréis que hacer 2 porciones de masa duplicando las cantidades (o, al contrario, para hacer un único pastel hay que usar la mitad del relleno).

  • 350 g harina 0
  • 100 g azúcar de caña
  • 1 huevo
  • 80 g mantequilla
  • Media sobre levadura en polvo para repostería
  • 1 cucharada jarabe de azúcar de naranja (es decir, el resto de la cocción de mis cáscaras de naranja confitadas; se puede sustituir por una cucharada de zumo de naranja azucarado o simplemente por ralladura de naranja + 1 cucharada de agua azucarada)
  • 580 g grano cocido (1 tarro)
  • 250 g leche (yo usé 125 g de leche + 125 g de agua)
  • 70 g cortezas de naranja confitada
  • 200 g ricotta
  • 1 huevo
  • 50 g azúcar (+ 1 cucharada en la superficie)
  • 1 sobre vainillina
  • canela en polvo
  • 2 cucharaditas almidón de maíz (opcional)

Utensilios

  • Cacerola
  • Molde desmontable

Pasos

  • Procede como se explica en la receta de la mi pasta frolla clásica.
    Las únicas dos diferencias son: 1) la adición de una cucharada de jarabe caramelizado y 2) mayor cantidad de harina (además del uso de 100 gramos de azúcar de caña en lugar de 80 g de azúcar blanco).

    1) Quien haya hecho en casa aunque sea una vez las cáscaras de naranja confitadas (aquí está mi primera receta y aquí la segunda versión con canela), sabe que el último paso consiste en hervir las cáscaras en un jarabe de agua y azúcar. Bueno, al terminar esa cocción me suele quedar siempre un resto azucarado y perfumado a naranja en el fondo de la olla. ¿Tirarlo? Ni pensarlo. Así que lo puse en la masa. Se puede sustituir por zumo de naranja, o por una cucharada de agua azucarada + ralladura de naranja, o por ralladura en polvo. Podría arriesgarme a decir que también se podría usar caramelo, pero con las posibles sustituciones me quedo aquí. Si tenéis otras ideas, son bienvenidas 🙂, pero no descartéis a priori preparar las cáscaras confitadas, probad y no os arrepentiréis, palabra mía.

    2) En cuanto al aumento de harina, esto ha provocado obviamente una masa menos compacta. Si la mezcla es difícil de trabajar, basta añadir una cucharada o dos de agua o de zumo de naranja. Una vez hecho el bloque, ponerlo a reposar en el frigorífico.

    Mientras tanto, preparar el relleno.

  • Hervir el grano cocido con los 250 gramos de leche+agua, 50 gramos de cortezas de naranja y una pizca de canela.
    Hervir durante unos 10 minutos a fuego moderado; el líquido debería absorberse por completo. Aunque a decir verdad a mí la mezcla me quedó bastante cremosa.

    Pasarla a un bol y dejarla templar.

    Añadir la ricotta y mezclar bien.
    Batir el huevo entero con el azúcar (usé azúcar de caña tanto en el relleno como en la masa, y también lo había usado en la preparación de las cáscaras confitadas que hice especialmente para esta receta). Verter el huevo y el azúcar en la mezcla.

    Mezclar bien con una cuchara, añadir los candied restantes (o incluso más), otra pizca de canela y un sobre de vainillina.

    Como después de añadir el huevo batido mi mezcla se ablandó, pensé en añadir un par de cucharaditas de almidón de maíz.
    Creo, ahora que ya he probado el dulce, que no eran indispensables. Después de la cocción en el horno y el reposo, estoy segura de que el relleno se compacta también sin usar almidón. Pero en cualquier caso lo usé y por eso forma parte de los ingredientes.

  • Forrar con papel de horno un molde desmontable de 24 cm de diámetro.
    Desmenuzar con las manos la masa sobre el fondo del molde y compactar con las manos todas las migas hasta obtener una base de masa compacta y sin huecos.
    Usando poca masa a la vez, formar el borde, presionando la masa contra el borde del molde.
    👉 Atención a no usar toda la masa; dejar unos 150 gramos porque se necesitarán para la cobertura de migas.

    Conseguido el «caparazón» de frolla, rellenarlo con la mitad del relleno de grano y ricotta.
    Nivelar con el dorso de una cuchara.

    Desmenuzar en un bol los 150 gramos de masa que quedan, añadir a las migas 1 cucharada de azúcar de caña y una pizca de canela.
    Repartir las migas sobre el relleno.

    Hornear a 220°C. Después de unos diez minutos bajar a 200°C, cocer en total durante 30-35 minutos. Si la masa se tuesta demasiado rápido, bajar a 180°C. Es importante que el relleno, que es bastante húmedo, logre cocerse sin que la masa se oscurezca demasiado. En cualquier caso, regular la temperatura según el horno propio.

    Tras la cocción yo desmoldé el aro y dejé enfriar la sbriciolata similar a la pastiera dentro del horno apagado.

    La dejé reposar hasta el día siguiente. Las tartas normales, y creo que también la verdadera pastiera, suelen estar más buenas al día siguiente, así que no quise arriesgarme a cortarla demasiado pronto. Claro, fue duro resistir la tentación de probarla, ¡sobre todo para mis hijos! 😄

    sbriciolata similar a la pastiera
  • sbriciolata similar a la pastiera en porción
  • Os deseo una Feliz Pascua y os espero en la próxima receta (post-pascua).

    ¡Ah! Os recuerdo que si queréis hacer dos sbriciolatas no tenéis más que duplicar las cantidades de la masa y usar todo el relleno. Si en cambio queréis hacer solo una como hice yo… ¿qué vais a hacer con el relleno que os sobra? Si queréis saber cómo lo utilicé yo… ¡haz clic aquí! Descubriréis una recetita bastante buena! 😉💪😋

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