Las pizzetas suaves de leche del horno están entre los productos leudados más apreciados: tiernas, altas y esponjosas, con una masa sencilla que las hace ligeras e irresistibles. Diferentes de las clásicas pizzetas sicilianas de la rosticería típica, estas pizzetas de leche se hacen con aceite y no con manteca, no llevan mantequilla y resultan realmente delicadas y perfectas para cualquier ocasión, como los típicos bollitos de leche o las focacinas suaves de leche.
Son las pizzetas clásicas y suaves que encontramos en los bufés y en las fiestas, la receta de la abuela de las pizzetas que se mantienen esponjosas, ideales también como aperitivo y que gustan a todos, mayores y pequeños. El secreto está precisamente en la masa: bien hidratada, trabajada con calma y dejada levar hasta que quede ligera y llena de aire.
Estas pizzetas de leche caseras son perfectas si buscáis pizzetas suaves y esponjosas como las de la panadería, ideales para bufés, fiestas y meriendas; de niña esperaba impaciente a que mi madre las sacara del horno para hincarles el diente. Hoy las preparo para mis hijos, que las adoran, les encantan aún templadas, con ese aroma que llena toda la cocina y las hace irresistibles, y las relleno de formas distintas. En esta receta las hacemos en su versión clásica con jamón cocido, queso y aceitunas negras y, para darles más color y gracia, también un trozo de huevo duro. Vamos a la cocina, hagámoslas juntos, pero antes, como siempre, os recuerdo que si queréis estar al día de todas mis recetas, podéis seguir mi página de Facebook (aquí) y mi perfil de Instagram (aquí).
Mira también:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 3 Horas
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 15 Minutos
- Porciones: 10Piezas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para hacer las pizzetas suaves de leche
- 600 g harina tipo 0
- 380 g leche (tibia)
- 14 g sal
- 50 g aceite de oliva virgen extra
- 3.5 g levadura seca de panadería (o 12 g de fresca)
- 200 g passata de tomate (rústica)
- al gusto sal
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- al gusto albahaca
- al gusto orégano seco
- 400 g mozzarella para pizza (de buena calidad)
- 200 g jamón cocido
- 10 aceitunas negras
- 2 huevos duros
Utensilios
- Bol
- Horno
- Bandeja
Pasos para hacer las pizzetas suaves de leche
Comenzad disolviendo la levadura en un poco de leche tibia tomada del total, removiendo suavemente hasta que se disuelva por completo.
Volcad la harina en un bol grande y agregad poco a poco la leche restante, empezando a mezclar con una cuchara. Añadid luego el azúcar y seguid trabajando la masa.
Incorporad la levadura, mezclad y, cuando la masa empiece a tomar consistencia, añadid el aceite en hilo e id integrándolo poco a poco.
Por último agregad la sal y seguid mezclando hasta obtener una masa blanda y ligeramente pegajosa; no es necesario conseguir una masa muy tensada. Cubrid con film y dejad levar en un lugar cálido hasta que doble el volumen.
Una vez haya doblado, lo cual llevará entre dos y tres horas, volcáis la masa sobre la superficie enharinada y trabajadla unos segundos hasta formar una bola lisa y homogénea.
Dividid la masa en 10 porciones pequeñas y formad bolitas todas del mismo tamaño; dejadlas levar de nuevo hasta que doblen su tamaño, esto llevará unos 35-45 minutos aproximadamente.
Colocadlas en una bandeja forrada con papel de horno ligeramente engrasado y, con los dedos, aplastadlas suavemente formando discos. Dejad reposar unos minutos más. Condimentad la passata con sal, aceite y albahaca y repartidla de manera uniforme sobre las pizzetas.
Hornead en horno precalentado a 200°C en modo estático.
A mitad de la cocción sacadlas y añadid la mozzarella y los demás ingredientes al gusto, luego volved a meterlas hasta que estén bien doradas.
Sacadlas del horno y dejad templar: quedarán tiernas y esponjosas, tal como las de la panadería.
Conservación, notas y consejos
Las pizzetas de leche se mantienen tiernas durante 2 días si las guardáis en un recipiente hermético o bien cubiertas, así conservarán toda su esponjosidad.
Si queréis conservarlas más tiempo, podéis congelarlas ya cocidas: solo tenéis que descongelarlas a temperatura ambiente y calentarlas unos minutos en el horno para que vuelvan a estar blandas como recién hechas.
Para obtener pizzetas de leche realmente esponjosas, la masa debe quedar blanda y ligeramente pegajosa: ese es el secreto de su textura. Evitad por tanto añadir demasiada harina durante el amasado.
Otro punto importante es la fermentación: dejad siempre que la masa doble bien su volumen y no tengáis prisa, porque es este paso el que las hace altas y ligeras.
Si las preparáis para bufés o fiestas, podéis rellenarlas de diferentes maneras tras la primera cocción, así obtendréis pizzetas siempre suaves pero con sabores variados.
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Preguntas frecuentes
¿Cómo conseguir pizzetas de leche suaves y esponjosas?
El secreto es una masa bien hidratada y una fermentación completa. Las pizzetas de leche deben estar suaves ya antes de hornearlas: evitad añadir demasiada harina y dejad que la masa doble bien su volumen.
¿Por qué las pizzetas de leche se vuelven duras?
Pasa cuando la masa está demasiado seca o cuando se cuecen en exceso. Para pizzetas suaves es importante mantener la masa tierna y no prolongar demasiado la cocción.
¿Se pueden preparar las pizzetas de leche con antelación?
Sí, son perfectas para preparar con antelación. Podéis cocerlas unas horas antes y calentarlas ligeramente antes de servir: se mantendrán esponjosas como recién hechas.
¿Se pueden congelar las pizzetas de leche caseras?
Sí, podéis congelarlas ya cocidas. Una vez descongeladas y calentadas, volverán a quedar tiernas y sabrosas.
¿Cuál es la diferencia entre pizzetas de leche y pizzetas sicilianas?
Las pizzetas de leche se hacen con aceite y tienen una masa ligera y esponjosa, mientras que las pizzetas sicilianas tradicionales suelen llevar manteca, resultando más ricas y distintas en la textura, aunque igualmente esponjosas.

