Hay recetas que huelen a hogar, a familia y a momentos compartidos… y la tarta de Pascua con masa de hojaldre y huevos duros es precisamente una de ellas, mi versión fácil y rápida que siempre queda perfecta.
Es una de esas preparaciones que nunca faltan en las mesas de las fiestas, sobre todo en Pascua y el lunes de Pascua, cuando apetece platos buenos, sencillos y que ponen a todos de acuerdo.
La preparo a menudo porque es práctica, rápida y sobre todo muy versátil: perfecta para servir como entrante, plato único o para llevar en la cesta a una excursión.
La versión que te propongo hoy es la simplificada con la masa de hojaldre ya preparada, ideal cuando quieres poner en la mesa algo tradicional sin pasar horas en la cocina y con huevos duros.
El relleno cremoso de ricotta y espinacas, enriquecido con los huevos duros enteros en su interior, hace que esta tarta salada de Pascua sea realmente espectacular además de deliciosa. Y, seamos sinceros… cuando la cortas y aparecen los huevos siempre es una alegría.
Si buscas una receta de tarta pasqualina fácil, rápida y perfecta para las fiestas, estás en el lugar indicado… ¡prepárala conmigo!
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 25 Minutos
- Tiempo de cocción: 45 Minutos
- Porciones: Molde 24 cm
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Pascua
Ingredientes
- 500 g Espinacas frescas
- 1 cebolleta fresca
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- al gusto sal
- 400 g Ricotta
- 70 g parmesano rallado (También sirve el pecorino)
- 5 huevos duros
- 2 rollos de masa de hojaldre
- 1 yema (Para pincelar)
- 2 cucharadas leche (Para pincelar)
Pasos
Comienza lavando bien las espinacas frescas, luego ponlas en una sartén con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Déjalas pochar completamente, después añade la cebolleta picada y una pizca de sal. Continúa la cocción hasta que toda el agua sobrante se haya evaporado; deben quedar secas y sabrosas.
En un bol vuelca la ricotta, añade el queso rallado y una pizca de pimienta recién molida. Mezcla bien hasta obtener una crema homogénea, luego incorpora las espinacas ya frías y mezcla todo.
Forra el molde con papel de horno y extiende la masa de hojaldre. Si no encuentras una masa más gruesa, puedes usar dos rollos superpuestos y estirarlos ligeramente con el rodillo para que queden más compactos.
Vierte el relleno sobre la base y nivélalo bien. Con una cuchara crea los huecos e inserta los huevos duros enteros, distribuyéndolos de manera uniforme.
Cubre con otra capa de masa de hojaldre y sella bien los bordes. Pincela la superficie con la yema batida junto con la leche, así en el horneado quedará bien dorada.
Hornea en horno ventilado ya caliente a 190°C durante unos 30 minutos, hasta que la tarta esté hinchada y bien dorada.
Una vez cocida, déjala enfriar primero en el molde y luego pásala a una rejilla. Sírvela tibia o fría, estará igualmente deliciosa.
… los consejos de Vane
Si quieres una tarta pasqualina perfecta, te dejo algunas pistas que realmente marcan la diferencia.
Escurre bien las espinacas tras la cocción: cuanto más secas estén, más cremoso y menos aguado quedará el relleno
Usa ricotta bien escurrida, mejor si del día anterior
Si quieres un sabor más pronunciado, elige pecorino en lugar de parmesano
No pinches los huevos duros al insertarlos, así se mantendrán compactos al cortar
La puedes preparar con antelación: ¡al día siguiente está aún más buena!
Si te gusta una base más rústica, puedes añadir también un toque de nuez moscada rallada en el relleno

