Los angioletti napolitanos, la pizza montanara, o la pizza frita con berenjenas son el clásico aperitivo que preparo a menudo cuando en casa tenemos ganas de algo sabroso. Basta un poco de masa de pizza, salsa de tomate y listo.
Aunque vivo físicamente en un municipio de la ciudad metropolitana de Roma y ya no vivo en Portici, un municipio al pie del Vesubio, adoro las recetas de la tradición napolitana y al menos una vez a la semana en mi casa comemos pizza.
Cuando el tiempo disponible es realmente poco, doblo la cantidad de levadura (un pequeño truco que nunca ha hecho daño a nadie) y así reduzco a la mitad los tiempos de levado.
Y luego están esas noches en las que he trabajado todo el día y mi hijo me mira con esos ojos y me pregunta: «Mamá, ¿te apetece hacer pizza para cenar?». Para complacerlo, os confieso, a veces compro la masa ya hecha y preparo la pizza o los diablitos fritos. Estoy segura de que os pasa también: cuando las ganas de pizza son irresistibles, ¡no hay nada de malo en aceptar una pequeña ayuda! 😉
¿A qué esperáis? Seguid el aroma… ¡la receta continúa!
Si os gustan las recetas napolitanas, no os perdáis:
- Tiempo de reposo: 3 Horas
- Tiempo de preparación: 25 Minutos
- Tiempo de cocción: 10 Minutos
- Métodos de Cocción: Fritura
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 400 g harina tipo 0
- 240 g agua
- 12 g levadura fresca de panadero
- 12 g sal
- 40 ml aceite de oliva virgen extra
- 300 ml salsa de tomate
- 30 ml aceite de oliva virgen extra
- al gusto sal
- Algunas hoja albahaca (opcional)
- al gusto queso parmesano rallado (o Grana Padano)
- 700 ml aceite de cacahuete (o aceite de semillas de girasol)
Utensilios
- 1 Cortador cortapizza
Preparación
Podéis preparar la masa de los angioletti a mano, con amasadora o con el robot tipo Bimby usando la función espiga.
Comenzad tamizando la harina tipo 0 y ponedla en un bol.
Unid a la harina la levadura fresca desmenuzada y mezclad para integrar los ingredientes. Añadid el agua poco a poco y mezclad. Luego la sal y finalmente el aceite de oliva virgen extra. Amasad hasta obtener una bola lisa; hacer algunos pliegues le dará mayor elasticidad y esponjosidad a la masa.
Cubrid la masa y dejadla levantar. Cuando haya doblado su volumen (tardará unas 2-3 horas, depende de la temperatura), volcad la masa sobre una superficie espolvoreada con sémola fina.
Estirad la masa con las manos con cuidado de no aplanarla demasiado (esto ayudará a que los angioletti queden aún más tiernos y esponjosos), y cortad tiras de unos 7-8 cm usando un cortapastas o una rueda.
Verted el aceite de semillas (cacahuete o girasol) en una sartén y llevadlo a 175-180 °C. Freíd pocos angioletti a la vez por ambos lados durante unos 4 minutos. Una vez hechos, colocadlos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite de fritura.
Mientras la masa leva, preparad la salsa de tomate.
Dorad a fuego suave un diente de ajo con aceite de oliva virgen extra.
Añadid la salsa de tomate, agregad sal y dejad cocer al menos 30 minutos.Colocad entonces los angioletti en una fuente, cubridlos con la salsa preparada y espolvoread con abundante queso parmesano rallado y, si os gusta, alguna hojita de albahaca.
Conservación y variantes
Los angioletti napolitanos fritos deben consumirse recién hechos; si os sobra, podéis conservarlos, cerrados en un recipiente, durante un día a temperatura ambiente. Antes de consumirlos, recalentadlos aproximadamente un minuto en el microondas o un par de minutos en la freidora de aire.
También podéis aliñarlos con tomatitos cherry frescos y rúcula, o añadiendo a la salsa de tomate un poco de stracciatella.
Si preferís una versión dulce, os recomiendo cubrirlos con vuestra crema de avellanas favorita o la clásica Nutella, pero también con crema de pistacho o con un glaseado de chocolate.
Se me olvidaba… Seguidme en mis redes sociales: en Instagram pinchando AQUÍ y en Facebook pinchando AQUÍ y también en Pinterest AQUÍ.

