Pollo con guisantes, hinojo y azafrán: tierno y sabroso

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Pollo con guisantes, hinojo y azafrán: tierno y sabroso. La receta de la abuela. Un segundo plato de carne, cocinado en sartén y con azafrán.

Si buscas un segundo plato de carne que sea a la vez sencillo, honesto y original, esta receta de pollo con guisantes, hinojo y azafrán es la solución perfecta.

A menudo tendemos a cocinar el pollo de forma monótona, pero añadir azafrán transforma un clásico casero en un plato refinado y con un color soleado.


La combinación entre la dulzura de los guisantes frescos y el aroma refrescante del hinojo estofado crea un acompañamiento cremoso que envuelve las piezas de pollo, dejando la carne tierna y jugosa.

Es una receta fácil en sartén, ideal para una cena familiar o para sorprender a los invitados con un toque gourmet sin pasar horas en la cocina.


Descubramos juntos cómo preparar este pollo sabroso con azafrán paso a paso, con todos los secretos para un sellado perfecto y una salsita para mojar pan.

¿Has probado esta receta? Envíame fotos de tus platos o escríbeme en los comentarios si le has dado tu toque personal

Pollo con guisantes, hinojo y azafrán: tierno y sabroso
  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 15 Minutos
  • Tiempo de cocción: 1 Hora
  • Porciones: 4 Personas
  • Métodos de Cocción: Cocina
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera

Ingredientes

Pollo con guisantes, hinojo y azafrán: tierno y sabroso

  • 8 pollo (piezas: una mezcla de muslos y contramuslos con piel para un resultado más jugoso)
  • 2 hinojos
  • 300 g guisantes (frescos o congelados de buena calidad)
  • 1 bustina azafrán
  • 250 ml caldo de verduras (caliente, para no detener la cocción)
  • Medio vaso vino blanco seco
  • q.b. aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • pimienta
  • perejil (opcional)

Utensilios

  • Padella

Pasos

Pollo con guisantes, hinojo y azafrán: tierno y sabroso

  • Toma las piezas de pollo y, sin lavarlas (para evitar contaminaciones y para que la piel se mantenga seca y se dore mejor), sécalas bien con papel de cocina.

    Pásalas a un bol y masajea con aceite, sal, pimienta y perejil.

    Deja que se impregnen durante 15 minutos: este reposo es el secreto para una carne jugosa.

    Este pequeño truco hará que el pollo quede increíblemente jugoso y sabroso.

    En una cazuela amplia, calienta el aceite y dora el pollo a fuego medio-alto.

    La piel debe quedar bien dorada.

    Cuando esté listo, retira temporalmente el pollo y resérvalo.

    Pollo con guisantes, hinojo y azafrán: tierno y sabroso
  • En la misma sartén (aprovechando los jugos de la carne), pocha el chalota o la cebolla.

    Vuelve a poner el pollo, desglasa con el vino blanco y deja evaporar.

  • Disuelve el azafrán en medio cucharón de caldo caliente y viértelo sobre el pollo.

    Mezcla bien para que la carne adquiera ese intenso color amarillo enseguida.

    (Si usas azafrán en hebras, recuerda infusionarlas en un vasito de agua caliente al menos 30 minutos antes de cocinar, así liberarán todo su poder colorante)!

  • Añade los hinojos en cuñas y los guisantes. Ajusta de sal y pimienta.

    Si los hinojos son muy grandes, córtalos en 6 u 8 cuñas en vez de 4. Así se cocinarán perfectamente al mismo tiempo que el pollo y los guisantes, evitando que la carne quede cruda o que la verdura se deshaga demasiado.

    Si usas guisantes muy pequeños (tipo finos), añádelos a mitad de la cocción, aproximadamente 15-20 minutos antes de apagar el fuego. Al ser muy tiernos, se cocinan rápido: así mantendrán un color verde brillante y no se romperán, quedando perfectos junto al hinojo.

  • Añade un poco más de caldo, tapa y cocina a fuego suave durante unos 35 minutos.

    El secreto es conseguir que los hinojos queden tiernos pero enteros.

  • Quita la tapa en los últimos minutos para reducir la salsita de azafrán hasta que quede una cremita aterciopelada.

  • Sírvelo con unas rebanadas de pan casero tostado: será imprescindible para recoger la salsita de azafrán, ¡que es la mejor parte del plato!

    Pollo con guisantes, hinojo y azafrán: tierno y sabroso
  • Buen provecho.

Consejos para una cocción perfecta

No pinches la piel: Cuando des la vuelta al pollo en la sartén, usa unas pinzas y no un tenedor. Si pinchas la piel, los jugos salen y la carne puede quedar seca.

La textura del hinojo: Si te gusta el hinojo ligeramente crujiente, córtalo en cuñas grandes. Si lo prefieres «meloso» (que se deshaga en la boca), córtalo más fino.

La importancia del reposo: Una vez apagado el fuego, deja reposar el plato tapado 2-3 minutos antes de servir. Esto permite que los jugos de la carne se redistribuyan, haciendo el pollo aún más tierno.

Variantes y sustituciones

¿Sin caldo? Si no tienes caldo de verduras, usa agua caliente, pero añade una pizca de sal extra junto con el azafrán.

Versión ligera: Puedes quitar la piel al pollo antes de marinar, pero recuerda regarlo más a menudo con la salsita durante la cocción para que no se reseque.

En lugar de hinojo: Si no es temporada, esta receta funciona muy bien con alcachofas o con patatas en cubos.

Conservación

El pollo con azafrán está incluso mejor al día siguiente. Se conserva perfectamente en el frigorífico durante 2 días en un recipiente hermético.

El truco para recalentarlo: No uses el microondas a máxima potencia (seca la carne). Recalienta en sartén con un chorrito de agua o caldo para reactivar la cremita de azafrán.

Notas

Si tienes semillas de hinojo en la despensa, añade una pizca durante la marinada del pollo junto al perejil: harán de «puente» aromático entre la carne y la guarnición, dejando un perfume inolvidable.

Un consejo importante: ¿No lavar el pollo!

Mucha gente piensa que lavar el pollo bajo el grifo ayuda a limpiarlo, pero en realidad es un error que hay que evitar. El agua no elimina las bacterias (que solo mueren con la cocción a temperaturas por encima de los 75°C), y puede dispersarlas en manos, ropa y superficies de la cocina por salpicaduras.

¿Qué hacer en su lugar? Seca bien las piezas de pollo con papel absorbente antes de ponerlas en el bol para la marinada. Este paso no solo es más seguro, sino que permitirá que el aceite y los aromas se adhieran mejor a la piel y te garantizará un dorado mucho más crujiente!

El pollo mojado no se dora, se «cuece». Secándolo, la piel quedará dorada.

Preguntas frecuentes (FAQ)

  • ¿No te gusta el azafrán?

    Si quieres mantener ese bonito color dorado pero no tienes azafrán (o prefieres probar otro sabor), tienes varias opciones.
    Cada una cambiará ligeramente el perfil aromático del plato, así que aquí te explico cómo elegir la mejor para tu receta:

    La Cúrcuma (la alternativa más cercana)
    Es el sustituto perfecto por el color.
    Resultado: Obtendrás un amarillo muy intenso, parecido al del azafrán.
    Sabor: Es más terrosa y ligeramente picante, pero combina muy bien con el pollo y los guisantes.
    Dosis: Usa medio cucharadita de polvo disuelta en el caldo, igual que harías con el azafrán.

    El Curry (para un toque exótico)
    Si quieres un plato más especiado y aromático.
    Resultado: Color amarillo-anaranjado y un aroma muy potente.
    Sabor: Cambia el carácter de la receta volviéndola «oriental». Dado que el curry ya contiene varias especias, no añadas demasiado pimienta.
    Dosis: Una cucharadita ligera disuelta siempre en el líquido de cocción.

    Concentrado de tomate (para un color ambarino)
    Si prefieres un sabor más mediterráneo y rústico.
    Resultado: El pollo no será amarillo, pero adquirirá un bonito color rojizo/anaranjado muy apetecible.
    Sabor: Aporta más intensidad y combina a la perfección con el pollo en salsa y los guisantes.
    Dosis: Una cucharada para disolver en el vino blanco o en el caldo inicial.

    Pimentón dulce
    Para quienes aman sabores delicados y ligeramente ahumados.
    Resultado: Un bonito color teja.
    Sabor: Dulce y aromático, menos picante que la cúrcuma.
    Dosis: Una cucharadita añadida durante la marinada o disuelta en el fondo de cocción.

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Hola a todos, me llamo Lerici Angela, nacida en La Spezia. Siempre he tenido pasión por cocinar tanto dulces como platos salados, pero solo ahora he decidido compartir con vosotros algunas de mis ideas y recetas. Seguidme, gracias.

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