Fresas deshidratadas al horno crujientes

Chips de fresa deshidratadas al horno, crujientes y muy aromáticas. Esta no es una receta que tuviera programada y, como suele ocurrir en la cocina, tuve que improvisar. Tenía unas fresas maduras compradas con una buena oferta en el supermercado, el Licor de fresas ya lo había hecho, la mermelada de fresas también, e incluso la tarta de crema y fresas. Entonces, mientras las miraba, me acordé de la primera vez que preparé las chips de manzana y luego las de zanahoria, e incluso de col rizada. A partir de ahí fue rápido: las corté del grosor adecuado, unas gotas de limón para mantener el color vivo, un poco de azúcar glas y una cocción lenta en el horno, y así obtuve estas aromáticas y crujientes chips de fresa deshidratadas para tomar con yogur, kéfir o porridge para un desayuno sano y sencillo pero lleno de sabor. También son perfectas para decorar tartas, en galletas o en las granolas caseras. Si ya has probado mis chips hechas en casa, sabes que es una pequeña magia que se repite cada vez. Y si amas las fresas tanto como yo, sabes también lo versátiles que son: en mi recopilación de recetas dedicadas a las fresas las encontrarás en muchísimas versiones.
Aquí te cuento cómo deshidratar las fresas en el horno para obtener pétalos rojos, sin deshidratador, con un método sencillo y al alcance de todos. Solo hace falta un poco de tiempo y podrás conservar el sabor y el aroma de las fresas frescas durante mucho tiempo. Vamos a la cocina ahora, preparamos juntos las chips de fresa deshidratadas y te recuerdo que si quieres estar al día con las nuevas recetas puedes seguir mi página facebook y mi perfil instagram.

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  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Muy económico
  • Tiempo de preparación: 5 Minutos
  • Tiempo de cocción: 6 Horas
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Primavera

Ingredientes para hacer las chips de fresa deshidratadas

  • 800 kg fresas (grandes, maduras y firmes)
  • 2 cucharadas zumo de limón
  • al gusto azúcar glas

Utensilios

  • Bandeja
  • Horno

Pasos para preparar las chips de fresa deshidratadas

  • Para preparar las fresas deshidratadas, primero lava las fresas bajo agua corriente y sécalas bien, con delicadeza. Quita el rabito y córtalas en láminas de unos 2-3 mm de grosor, no más. Evita las láminas muy finas y procura que queden todas más o menos iguales: es un pequeño truco, pero marcará la diferencia durante la cocción.
    Echa unas gotas de zumo de limón sobre las láminas y mezcla. Mezcla con cuidado, con las manos, y distribuye el zumo de forma homogénea.

  • Coloca las fresas en una bandeja forrada con papel de horno, bien extendidas y sin superponerlas.
    Si quieres, puedes añadir una ligera capa de azúcar, pero también estarán perfectas al natural.
    Hornea a 80°C en el horno, preferiblemente con ventilación, durante aproximadamente 5-6 horas, o hasta que estén secas.


  • En ese momento, sácalas del horno y déjalas enfriar por completo.
    Es al enfriarse cuando se vuelven ligeramente crujientes, con ese sabor intenso que concentra toda la dulzura y el aroma característico de las fresas.

Conservación, notas y consejos

Las fresas deshidratadas se conservan en un frasco de vidrio bien cerrado, en un lugar fresco y seco, durante incluso un mes, o se pueden congelar en frascos herméticos para conservarlas más tiempo. Lo importante es que estén completamente frías antes de guardarlas: incluso un mínimo de humedad podría estropearlas y hacer que se pongan blandas.

Si con los días notas que pierden algo de crujiente, puedes volver a meterlas en el horno a baja temperatura unos minutos: volverán a estar perfectas, como recién hechas.

Un consejo importante sobre el corte: cuanto más regulares sean las láminas, más uniforme será el resultado. Si están demasiado gruesas, quedarán blandas en el centro.

La temperatura debe ser siempre baja: mejor un poco más de tiempo que arriesgarse a cocerlas demasiado. Deben secarse lentamente, no quemarse.

Puedes prepararlas también sin azúcar, sobre todo si las fresas ya están dulces y maduras. Así obtendrás un snack natural, perfecto incluso para los más pequeños.

Por último, no tengas prisa por probarlas nada más sacarlas del horno: es al enfriarse cuando se vuelven ligeramente crujientes y desarrollan toda su textura.

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Vuestras preguntas

  • ¿Cómo deshidratar las fresas en el horno sin deshidratador?

    Sólo tienes que cortar las fresas en láminas finas, colocarlas sobre papel de horno y cocerlas a 80°C en horno ventilado. De este modo la humedad sale y las fresas se secan lentamente.

  • ¿Cuánto tiempo se tarda en deshidratar las fresas?

    Depende del grosor de las láminas, pero por lo general se necesitan entre 5 y 6 horas. Es importante vigilarlas hacia el final de la cocción para evitar que se oscurezcan demasiado.

  • ¿Deben estar crujientes las fresas deshidratadas?

    Nada más sacarlas del horno siguen estando blandas. Se vuelven ligeramente crujientes sólo después de enfriarse por completo. Si permanecen demasiado blandas, puedes volver a meterlas en el horno unos minutos.

  • ¿Consume mucha electricidad deshidratar las fresas en el horno?

    No, el consumo es contenido porque la temperatura es baja (alrededor de 80°C), aunque los tiempos sean largos. De media el horno permanece encendido 5-6 horas, pero las resistencias se activan sólo cuando la temperatura baja, así que el consumo es similar al de una cocción lenta. Para optimizar, puedes deshidratar varias bandejas a la vez o aprovechar el calor residual del horno tras cocinar otra cosa.

  • ¿Qué rendimiento tienen las fresas deshidratadas?

    Las fresas, durante la deshidratación, pierden gran parte del agua, por lo que el rendimiento se reduce mucho. Por lo general, de 500 g de fresas frescas se obtienen unos 80 g de fresas deshidratadas.

  • ¿Conviene comprar las fresas deshidratadas ya hechas?

    Depende de lo que busques. Las ya preparadas son cómodas, pero a menudo son caras si buscas buena calidad. Esto se debe a que las fresas, al deshidratarse, pierden casi toda el agua y hacen falta grandes cantidades de producto fresco.
    Hacerlas en casa, en cambio, es mucho más económico: con pocos euros en fresas frescas obtienes un snack natural, sin conservantes y sin azúcares añadidos, controlando todo el proceso.
    Eso sí, hay que tener en cuenta el tiempo y la energía del horno: no es una preparación rápida, pero es precisamente ese tiempo lento el que da un resultado más auténtico.

  • ¿Cómo se utilizan las fresas deshidratadas?

    Las fresas deshidratadas son versátiles y sirven para muchos usos. Puedes disfrutarlas tal cual, como snack natural, o añadirlas a yogur, kéfir o porridge para un desayuno sencillo pero lleno de sabor.
    Son perfectas también para decorar tartas, en galletas o en granolas caseras, donde aportan una nota dulce y ligeramente ácida. Si las dejas ablandar unos minutos en agua o zumo, también puedes usarlas para rellenos y cremas.
    Y bueno, seamos sinceros, siempre se acaban antes, una tras otra y directamente del frasco.

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«Il caldo sapore del sud» es el blog donde encontrarás las auténticas recetas de la cocina tradicional siciliana e italiana. Recetas de pasta, platos principales de carne y pescado, postres y mucho más…

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