Un plato único sencillo y completo: las albóndigas de garbanzos y puntarellas con un sabor único porque están empanadas en avellanas picadas.
Con las puntarellas, sí, has leído bien, ¿las usas también en la cocina? No se encuentran a menudo, pero ahora, a finales de invierno, empieza la temporada de la cicoria catalogna.
Exactamente porque las puntarellas son los brotes de la cicoria catalogna, y dentro de la cabezuela encontramos los tallos, unas yemas blancas parecidas a los espárragos, ligeramente amargas y excelentes crudas en ensalada.
Para estas albóndigas he usado las hojas externas de las puntarellas, que al escaldarlas quedan muy tiernas y luego se saltean en la sartén.
Los tallos, las yemas blancas internas las separaré, las lavaré muy bien y luego las cortaré en tiras finas. Después conviene sumergirlas en agua helada con un poquito de limón incluso durante una noche: así quedan más crujientes y se rizan un poco. Casi parecen pequeños espárragos para disfrutar en ensalada.
Volvamos a nuestras albóndigas de garbanzos y puntarellas, que son sin gluten y se comen sin parar. Las recomiendo acompañadas únicamente con un plato de verdura cruda.
En este caso las albóndigas las he pasado por la sartén con un hilo de aceite. Si prefieres, puedes hornearlas pulverizándolas con un poco de aceite de oliva virgen extra para evitar que se sequen demasiado; o, de forma clásica, puedes freírlas en abundante aceite.
Si te gustan las albóndigas, prueba también a ver:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 15 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Invierno, Primavera
Ingredientes para las Albóndigas de garbanzos y puntarellas
- 100 g puntarellas
- 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 1 diente ajo
- 1 pizca sal marina integral
- 1 al gusto pimienta
- 300 g garbanzos cocidos, hervidos
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
- 1 pizca sal marina integral
- 1 cucharadita zumo de limón
- 1 cucharadita ralladura de limón (rallada)
- 100 g avellanas (picadas)
- 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
Herramientas
- 1 Tabla de cortar
- 1 Tabla de cortar
- 3 Cuencos
Pasos para las Albóndigas de garbanzos y puntarellas
Para empezar, cuece los garbanzos como sueles hacerlo o enjuaga muy bien los que ya vienen cocidos en bote (que contengan solo agua y sal).
Quita las hojas externas de la puntarella y córtalas en trozos. Deja el corazón de la puntarella aparte para otras preparaciones.
Lávalas bien y escúrrelas. Pon a hervir agua ligeramente salada y cuando esté en ebullición añade las puntarellas durante 10 minutos. Apaga cuando estén tiernas y escúrrelas y escúrrelas bien.En una sartén echa un hilo de aceite y un diente de ajo, calienta el aceite y añade las puntarellas. Remueve, deja que cojan sabor y se sequen un par de minutos y apaga.
Mientras tanto, echa las avellanas en la picadora y tritúralas hasta obtener harina. Saca la mitad de las avellanas trituradas y resérvalas, serán el empanado.
Echa los garbanzos con la harina de avellanas restante en la picadora, una pizca de sal, un chorrito de aceite, la ralladura de limón para dar sabor y tritura bien.
Añade las puntarellas cocidas y da otra triturada. Rectifica de sal y pimienta y comprueba que la masa tenga la consistencia perfecta para formar las albóndigas.
Pasa la masa a un bol; en una tabla echa las avellanas picadas que habías reservado, forma las bolitas con las manos y pásalas por las avellanas.
Echa otro hilo de aceite en la sartén donde salteaste las puntarellas; deja también el diente de ajo que usaste, calienta el aceite y coloca con cuidado las albóndigas para dorarlas unos minutos.
Sirve calientes con verdura cruda, como aperitivo o plato único.
Consejos de Timo y Lentejas
Conserva las albóndigas sobrantes en el frigorífico bien cerradas. También puedes congelarlas y sacarlas según necesidad. Puedes variar las verduras según la estacionalidad.

