Aroma de horno, sabores mediterráneos y una base rústica casera: esta tarta salada con harina de garbanzo y escarola es la solución perfecta cuando quieres algo sencillo pero con personalidad. Sencilla y nutritiva, ideal para quien prefiera preparar una base casera evitando las clásicas hojas compradas.
Esta versión es una variante de la pasta brisé tradicional: nada de mantequilla, sino aceite de oliva virgen extra y una parte de harina de garbanzo que hace la masa más rústica, ligeramente sabrosa y de forma natural más proteica.
El relleno de escarola, aceitunas de Gaeta, alcaparras y anchoas evoca los sabores típicos del sur de Italia, en particular de la tradición napolitana, creando un equilibrio perfecto entre la salinidad y la dulzura de la verdura.
Es una tarta salada ideal para:
una cena sana y saciante,
una comida para llevar al trabajo,
un almuerzo fuera de casa,
o para servir en porciones durante un buffet.
¿Te gusta esta tarta salada? Entonces echa un vistazo a estas recetas:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 25 Minutos
- Tiempo de cocción: 30 Minutos
- Porciones: 8 Personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera
Ingredientes para preparar la Tarta salada con harina de garbanzo, escarola y aceitunas
- 125 g harina 00
- 125 g harina de garbanzo
- 100 ml agua
- 90 ml aceite de oliva virgen extra
- sal
- 1 kg escarola (endibia)
- 2 dientes ajo
- 2 cucharadas alcaparras en sal
- 3 anchoas en aceite
- guindilla (opcional)
- 200 g provolone (u otro queso)
- 4 cucharadas aceite de oliva virgen extra
Utensilios para preparar la Tarta salada con harina de garbanzo, escarola y aceitunas
- Cuenco
- Tenedor
- Rodillo
- Papel de hornear
- Molde para tarta
- Olla
- Rallador
Cómo preparar la Tarta salada con harina de garbanzo, escarola y aceitunas
En un cuenco verted el agua y añadid el aceite de oliva virgen extra. Mezclad con un tenedor y, a continuación, incorporad la harina de garbanzo poco a poco, sin dejar de mezclar.
Añadid después la harina 00 y la sal. Cuando la masa empiece a compactarse, trabajadla con las manos hasta obtener una bola suave y homogénea.
Cubrid con film o un plato y dejad reposar durante 30 minutos.
En una olla amplia sofreíd el ajo con el aceite.
Añadid las anchoas, las aceitunas deshuesadas, las alcaparras bien enjuagadas y, si os gusta, una pizca de guindilla.
Incorporad la escarola limpia y dejadla pochar a fuego medio hasta que esté tierna y seca.
Al final de la cocción ajustad la sal y retirad los dientes de ajo.Estirad la masa con el rodillo sobre papel de horno hasta obtener una lámina fina.
Forrad un molde de 24 cm dejando el papel de horno bajo la base. Pinchad el fondo con un tenedor.
Repartid el relleno de escarola de forma uniforme y rematad con el provolone rallado con agujeros grandes.
Hornead a 180°C durante unos 30 minutos, hasta que la superficie esté dorada.
Dejad templar antes de cortar.
Conservación
En el frigorífico durante 2–3 días en un recipiente hermético.
Se puede congelar ya cocida y cortada en porciones.
Está estupenda también al día siguiente, ligeramente recalentada.
Consejos
Escurrid bien la escarola para evitar que suelte demasiada agua.
Si queréis una base más quebradiza, podéis aumentar ligeramente la cantidad de aceite.
Para una versión más ligera, reducid el queso en la superficie.
Variantes
Veraniega: calabacines y flores de calabacín.
Otoñal: calabaza y cebollas caramelizadas.
Más fundente: con scamorza.
Vegetariana: eliminad las anchoas.
Vegana: sin queso, con alternativa vegetal.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿La base sabe mucho a garbanzo?
No, el sabor es delicado y está bien equilibrado con la harina 00.
¿Puedo usar solo harina de garbanzo?
Sí, pero la masa quedará más quebradiza y menos elástica.
¿Puedo prepararla con antelación?
Absolutamente sí, de hecho al día siguiente está aún más sabrosa.

