Tarta esponjosa con fresas y yogur sin mantequilla: receta alta, húmeda y súper aromática
El problema de la fruta en los postres: cómo evitar que las fresas se hundan
El problema más común cuando se prepara una tarta con fruta fresca es el «colapso» de los ingredientes: las fresas, al ser ricas en agua y pesadas, tienden inexorablemente a deslizarse hasta el fondo del molde durante la cocción. ¿El resultado?
Una base húmeda y casi cruda, mientras que la parte superior del dulce queda vacía. Muchos intentan resolverlo enharinando la fruta, pero a menudo esto no basta si la masa no tiene la estructura adecuada para sostenerla.
En esta receta resolveremos el problema actuando sobre la densidad de la masa. Utilizaremos el yogur para aportar una consistencia aterciopelada y una técnica de inserción de la fruta en capas que garantiza una distribución homogénea.
Obtendrás una tarta con miga suave y alveolada, donde en cada bocado te encontrarás las tiernas fresas cocidas, todo ello hecho aún más irresistible por una increíble costrita de granillo de azúcar.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 45 Minutos
- Porciones: molde de 24 cm
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 300 g harina 00
- 3 huevos
- 200 g azúcar
- 125 g yogur natural blanco (o de fresa)
- 100 ml aceite de semillas de girasol
- 1 sobre levadura en polvo para repostería
- 1 ralladura de limón
- 350 g fresas
- al gusto granillo de azúcar
- azúcar glas (para espolvorear)
Herramientas
- Báscula de cocina
- Cuenco
- Batidora eléctrica
- Espátula
- Tamiz
- Molde con aro desmontable
Procedimiento
En un bol grande, bate los huevos con el azúcar usando las varillas eléctricas durante al menos 5 minutos, hasta obtener una mezcla clara, aireada y casi triplicada en volumen. Añade el aceite en hilo y el yogur, mezclando con suavidad para no desinflar la mezcla. Tamiza la harina con la levadura e incorpóralas poco a poco: la masa debe quedar densa.
Lava y seca bien las fresas (la humedad externa las haría hundir). Corta una parte en cubitos pequeños y enharínalos ligeramente. Vierte la mitad de la masa en un molde engrasado y enharinado, distribuye los cubitos de fresa y cubre con el resto de la masa. Esto crea una «base de sostén» que mantiene la fruta en el centro del dulce.
Decora la superficie con las fresas restantes cortadas en láminas y abundante granillo de azúcar. Hornea a 180°C durante unos 45 minutos. El granillo creará una superficie azucarada y cristalina mientras el interior permanecerá increíblemente húmedo. Antes de sacar del horno, siempre haz la prueba del palillo: debe salir limpio pero ligeramente humedecido por el vapor.
Notas sobre los ingredientes y sustituciones
El yogur: Puedes usar yogur griego para una consistencia todavía más compacta y aterciopelada, o yogur sin lactosa si lo necesitas.
Las fresas: Si las fresas están muy maduras reduce ligeramente la cantidad de aceite para balancear la humedad.
Conservación
La tarta se conserva bajo una campana de cristal durante 2-3 días. Gracias al yogur y a la fruta, mantendrá su suavidad aterciopelada durante más tiempo.
FAQ (Preguntas y respuestas)
¿Puedo usar fruta congelada?
Sí, pero ¡no la descongeles! Enharínala congelada e incorpórala a la masa. Ten en cuenta que la textura final podría resultar ligeramente más pegajosa.
¿Por qué la tarta se desinfló después de sacarla del horno?
Probablemente se abrió la puerta del horno demasiado pronto o el choque térmico fue excesivo. Déjala reposar en el horno apagado con la puerta entreabierta durante 5 minutos para estabilizarla.
¿Puedo sustituir el aceite por mantequilla?
Claro, usa 120 g de mantequilla derretida tibia. La masa resultará menos elástica pero más rica y con un sabor más intenso.

