Cómo hacer la focaccia suave en casa: el truco de la salmuera para un resultado alto, esponjoso y alveolado
FOCACCIA SUAVE AL ROMERO: ALTA Y SUAVE COMO UNA NUBE
Hay algo profundamente terapéutico en hundir los dedos en una masa fermentada, suave y viva, que ya desprende un aroma delicioso antes incluso de entrar al horno.
Preparar la focaccia en casa no es solo una cuestión de recetas, es un ritual que convierte la cocina en el lugar más acogedor del mundo.
Imaginad ese aroma inconfundible a romero y buen aceite que empieza a extenderse por la casa, llamando a todos a la cocina mucho antes de que la bandeja esté lista.
Esta versión está pensada precisamente para esos momentos: un domingo tranquilo, una merienda para compartir o una cena familiar donde el pan se convierte en el verdadero protagonista de la mesa.
El secreto de esta focaccia no está en técnicas complicadas, sino en respetar los tiempos y en usar una generosa salmuera.
Es una masa que solo pide un poco de descanso para regalaros una suavidad increíble, casi etérea, con una base ligeramente crujiente que contrasta con un interior esponjoso y aireado.
Es la «tela blanca» perfecta: probad a servirla templada, quizá recién abierta y rellena con una mortadela de calidad o un queso cremoso que se funda al contacto.
Cada bocado es un placer sencillo que nos recuerda lo poco que hace falta —harina, agua y pasión— para convertir un día corriente en algo especial.
Preparadla para quienes queráis, o simplemente para daros un capricho que sepa a hogar.
- Dificultad: Media
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 3 Horas
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 40 Minutos
- Porciones: Bandeja Ø 26 cm
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes Focaccia Suave al Romero
- 500 g harina 00
- 300 ml agua (a temperatura ambiente)
- 20 ml aceite de oliva virgen extra
- 4 g levadura fresca
- 5 g sal fina
- 30 ml aceite de oliva virgen extra
- 15 ml agua
- al gusto romero (fresco)
- al gusto sal (en escamas)
- al gusto aceite de oliva virgen extra
Utensilios
- Bol pequeño
- Amasadora
- Bol
- Film transparente
- Bandeja de horno
- Bol pequeño
Cómo hacer la focaccia suave en casa
Desmenuzad la levadura en el agua a temperatura ambiente y mezclad hasta que esté completamente disuelta. Verted la harina en el bol de la amasadora con el gancho puesto. Añadid el agua con la levadura y empezad a amasar a velocidad baja. Incorporad la sal y, por último, el aceite en hilo. Trabajad durante unos 10 minutos hasta obtener una masa lisa y homogénea.
Aceitad ligeramente la superficie de trabajo y volcád sobre ella la masa. Trabajadla brevemente con las manos para formar una esfera perfecta. Colocadla en un bol, cubrid con film transparente y dejad fermentar durante 2 horas a temperatura ambiente, lejos de corrientes de aire.
Engrasad abundantemente con aceite una bandeja de 5 cm de alto. Recuperad la masa fermentada, poneosla en el centro y estiradla con las yemas de los dedos hasta cubrir toda la superficie. Cubrid de nuevo con film y dejad levar durante una hora en el horno apagado con la luz encendida (unos 25°-28°C).
En un bol pequeño, mezclad enérgicamente el agua con el aceite para la salmuera. Volved a la bandeja y, con la punta de los dedos, presionad la superficie para crear los típicos huecos de la focaccia. Repartid uniformemente la salmuera, las escamas de sal y las agujas de romero.
Hornead en horno estático precalentado a 200°C durante 40 minutos. Una vez dorada la superficie, sacad la focaccia, dejadla templar un poco y desmoldad. Servidla todavía caliente para disfrutar al máximo de su esponjosidad.
Ingredientes: Notas y Sustituciones
Harina: Si queréis una estructura aún más resistente, podéis sustituir 100 g de 00 por harina Manitoba.
Levadura: Si usáis levadura seca, bastarán aproximadamente 1,5-2 g.
Aceite: Usad un aceite de oliva virgen extra de buena calidad; al ser un ingrediente protagonista, su sabor marcará la diferencia.
Conservación
La focaccia se conserva 1-2 días en una bolsa de papel para pan. También podéis congelarla una vez cocida: solo tenéis que calentarla directamente en el horno para devolverle la textura crujiente.
Consejos y Variantes
Para una versión aún más sabrosa, podéis añadir tomates cherry cortados por la mitad o aceitunas negras en las hendiduras antes de hornear. Una vez cocida, probad a rellenarla con jamón crudo y squacquerone.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
1. ¿Puedo amasar a mano?
¡Por supuesto! Solo os llevará un poco más de «esfuerzo» y tiempo para obtener la misma elasticidad que con la amasadora, pero el resultado igualmente será excelente.
2. ¿Puedo usar una bandeja más grande?
Si utilizáis una bandeja más grande, la focaccia quedará menos alta. Ajustad los tiempos de cocción reduciéndolos unos minutos si el grosor es menor.
3. ¿Por qué los huecos desaparecen después de la fermentación?
Es importante hacer los agujeros después de la segunda fermentación en la bandeja, justo antes de hornear, así permanecerán bien definidos y recogerán la salmuera.

