Cómo hacer los Macaroni and Cheese americanos: pasta al horno con cheddar cremosa
¿Alguna vez te ha pasado que deseas ese plato de pasta tan cremoso que parece un abrazo, pero terminas con una pasta al horno seca o, peor aún, con el queso cortado y grasiento?
Es un problema habitual: encontrar el equilibrio perfecto entre la bechamel y el cheddar para lograr una textura sedosa que no se reseque en el horno es el verdadero secreto de unos Mac and Cheese hechos como es debido.
Los Macaroni and Cheese (o simplemente Mac and Cheese) son la esencia del comfort food. No son una simple pasta con queso, sino un icono de la cocina estadounidense que ha conquistado el mundo.
El truco está en la base: una crema rica, hecha con una bechamel aterciopelada enriquecida con abundante cheddar y parmesano, que envuelve los Cellentani (o los clásicos macarrones) creando una combinación irresistible.
En esta versión te explico cómo conseguir esa costra dorada y crujiente en la superficie que esconde un interior fundente y muy tierno, justo como los que comerías en un diner de Nueva York, pero con la calidad de los ingredientes que sabemos elegir.
Prepárate, porque esta receta es tan sencilla y sabrosa que se convertirá en el nuevo «imprescindible» de tus cenas en familia.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Tiempo de cocción: 20 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Cocina: Americana
- Energía 1.146,51 (Kcal)
- Carbohidratos 97,06 (g) de los cuales azúcares 14,56 (g)
- Proteínas 54,56 (g)
- Grasa 62,50 (g) de los cuales saturados 36,99 (g)de los cuales insaturados 19,28 (g)
- Fibras 3,63 (g)
- Sodio 1.100,17 (mg)
Valores indicativos para una ración de 200 g procesada de forma automatizada a partir de la información nutricional disponible en las bases de datos CREA* y FoodData Central**. No se trata de consejos alimentarios y/o nutricionales.
* CREATES Centro de Investigación sobre Alimentación y Nutrición: https://www.crea.gov.it/alimenti-e-nutrizione https://www.alimentinutrizione.it ** Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Servicio de Investigación Agrícola. FoodData Central, 2019. https://fdc.nal.usda.gov
Ingredientes de la pasta MAC and CHEESE
- 400 g cellentani (o bien mezze penne u otra pasta corta)
- 1 l leche entera
- 400 g cheddar (o bien fontina, emmental u otros quesos de pasta blanda)
- 50 g mantequilla
- 100 g Parmigiano Reggiano DOP
- 50 g harina
- al gusto sal
- 1 pizca pimienta negra (molida)
- al gusto nuez moscada (opcional)
Utensilios
- Olla
- Tamiz
- Batidor de mano
- Colador para pasta
Pasos
Pon la mantequilla en una olla y deja que se funda a fuego medio-bajo. Tamiza la harina, añádela y mezcla con un batidor de mano hasta obtener una crema ligeramente dorada. Vierte la leche, sigue batiendo y cocina a fuego bajo hasta conseguir una mezcla cremosa y homogénea
Añade un molido de pimienta, ajusta de sal si es necesario, y si te apetece ralla un poco de nuez moscada. A continuación incorpora el queso cheddar rallado y mezcla hasta que se funda por completo.
Cuece los cellentani, o cualquier otra pasta corta, en abundante agua salada siguiendo los tiempos de cocción indicados en el paquete. Escúrrela al dente, unos 2-3 minutos antes del tiempo indicado. Pon la pasta directamente en la olla con la crema de queso. Añade 70 g de Parmesano rallado y mezcla todo con una cuchara.
Pasa la pasta a una fuente de horno antiadherente, ligeramente engrasada, y espolvorea por encima el resto del Parmesano rallado (30 g). Hornea aproximadamente 10 minutos con el gratinador del horno a 250 °C para que se forme una ligera costra dorada.
Comprueba pasado 5 minutos y vigila que no se queme. Cuando esté listo, saca tus mac and cheese del horno y déjalos reposar ligeramente antes de servir. ¡Buen provecho!
📝 Notas sobre ingredientes y sustituciones
El queso: El Cheddar es fundamental para el color ambarino y el sabor característico. Si prefieres un sabor más suave, puedes sustituirlo por fontina o emmental, siempre que sean quesos que fundan bien.
La pasta: Los Cellentani son ideales porque su forma en espiral retiene a la perfección la crema de queso. Como alternativa, usa los clásicos macarrones o pipe rigate.
El toque sabroso: El Parmigiano Reggiano aporta una nota de profundidad que equilibra la dulzura del cheddar.
MAC and CHEESE SIN HORNO
Basta con mezclar la pasta directamente en la olla y terminar ahí la cocción. El resultado será igual de cremoso, pero, por razones obvias, te faltará el dorado superficial.
🍱 Conservación
Los Mac and Cheese se conservan en el frigorífico, en un recipiente hermético, durante 2-3 días. Para disfrutarlos de nuevo casi como recién hechos, caliéntalos en el horno con un chorrito de leche para devolverles cremosidad, o utiliza el microondas. Desaconsejo la congelación si quieres mantener la textura perfecta de la crema.
💡 Consejos y variantes
Tope crujiente: Para una costra aún más marcada, mezcla pan rallado (o panko) con un poco de mantequilla fundida y espolvoréalo sobre el queso antes de hornear.
Variante picante: Añade una pizca de pimentón ahumado o de guindilla a la bechamel para un extra de sabor.
Añadidos deliciosos: Puedes enriquecer el plato con bacon crujiente desmenuzado por encima.
FAQ (Preguntas y respuestas)
¿Por qué mi crema de queso queda granulada?
Suele ocurrir si el fuego está demasiado alto cuando agregas el queso. Apaga siempre la llama o bájala al mínimo antes de incorporar el cheddar a la bechamel para que funda de forma suave y homogénea.
¿Puedo preparar los Mac and Cheese con antelación?
¡Sí! Puedes montar todo en la fuente por la mañana para la cena. Consérvala en el frigorífico cubierta y hornea solo al momento de cenar, añadiendo quizás 5 minutos extra de cocción.
¿Qué tipo de cheddar es mejor usar?
Te recomiendo un cheddar ‘Medium’ o ‘Sharp’ (curado) para un sabor más intenso. Asegúrate de rallarlo tú en el momento: el cheddar ya rallado en bolsa suele llevar antiaglomerantes que dificultan una fusión perfecta.

