Pizza en bandeja alta y esponjosa

en , ,

Cómo hacer la pizza en bandeja alta y esponjosa en casa sin amasadora y con pocas horas de levado

Pizza en bandeja alta y esponjosa sin amasado – Receta fácil

Mucha gente renuncia a hacer pizza en casa porque teme los largos tiempos de levado o el esfuerzo de tener que amasar enérgicamente para obtener una textura aceptable.

El resultado suele ser una pizza dura, gomosa o que no sube lo suficiente.

Esta receta soluciona el problema: gracias a la alta hidratación y al método «sin amasado», conseguirás una pizza alta, esponjosa y alveolada sin mancharte las manos ni usar la amasadora, transformando un proceso complejo en una preparación al alcance de todos.

  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 20 Minutos
  • Tiempo de cocción: 35 Minutos
  • Porciones: 4
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana

Ingredientes Pizza en Bandeja

  • 250 g harina 00
  • 250 g harina Manitoba
  • 7 g levadura seca de panadería
  • 2 cucchiaini azúcar
  • 400 ml agua (templada)
  • 50 ml aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucchiaino sal fina
  • 300 ml salsa de tomate (condimentada con sal, pimienta y orégano)
  • 250 g mozzarella

Utensilios

  • Báscula de cocina
  • Bol
  • Bandeja de horno

Cómo hacer la pizza en bandeja alta y esponjosa en casa sin amasadora

  • En un bol grande, mezcla la harina 00, la harina Manitoba, la levadura seca y el azúcar. Remueve bien con una cuchara para repartir los ingredientes.

  • En otro bol, vierte el agua templada y el aceite. Empieza a incorporar las harinas de a puñados, mezclando inicialmente con un tenedor o una cuchara de madera.

  • Cuando la masa haya absorbido aproximadamente la mitad de la harina, añade la sal. Continúa mezclando hasta terminar con la harina. Obtendrás una masa densa, pero muy pegajosa.

  • Cubre el bol con film transparente. Deja fermentar en un lugar cálido y resguardado (como el horno apagado con la luz encendida) durante aproximadamente 2 horas, hasta que el volumen se haya duplicado.

  • Unta abundantemente con aceite la bandeja del horno. Vierte la masa en el centro y, con las manos bien engrasadas, estírala delicadamente empujándola hacia los bordes.

  • Distribuye la salsa de tomate (mejor si está templada) por la superficie. Deja reposar la masa en la bandeja otros 10 minutos antes de hornear.

  • Hornea en horno precalentado a 210°C (estático) o 200°C (ventilador) durante unos 25 minutos.

  • Saca la pizza del horno, añade la mozzarella en cubos y hornea 5 minutos más hasta que el queso esté perfectamente fundido y que forme hilos.

Conservación

La pizza se conserva crujiente durante 1-2 días envuelta en papel de aluminio o en un recipiente cerrado. Para recalentarla sin que se vuelva gomosa, pásala por el horno caliente durante 5 minutos o por una sartén antiadherente tapada. También puedes congelarla ya cocida en porciones.

Variantes de la receta

Pizza de quesos: Sustituye el tomate por una base solo de mozzarella y añade gorgonzola y parmesano al final de la cocción.
Versión rústica: Usa mitad harina integral para un sabor más intenso y una textura más rústica.
Pizza blanca con patatas: Cubre la base con patatas cortadas muy finas, romero y aceite antes de hornear, omitiendo el tomate.

Notas sobre los ingredientes y sustituciones

Harinas: La mezcla entre 00 y Manitoba sirve para garantizar la fuerza necesaria para retener las burbujas de aire sin necesidad de amasar mucho. Si no tienes Manitoba, puedes usar una harina tipo 0 específica para pizza.
Levadura: Si prefieres la levadura fresca, usa un cubito de 25 g disolviéndolo en el agua templada antes de añadir las harinas.
Azúcar: Sirve para «activar» las levaduras y permite que la corteza tome un bonito color ambarino en el horneado.
Mozzarella: Usa la de bloque o fior di latte bien escurrida. Si usas mozzarella fresca en agua, córtala en cubos y déjala escurrir en un colador al menos una hora.
Agua: La temperatura ideal está entre 30 y 35°C. No superes este umbral para no inactivar la levadura.

Consejos útiles

Salsa tibia: Usar la salsa de tomate ligeramente calentada es el verdadero secreto para dar un empujón final a la fermentación justo cuando la pizza entra en el horno.
Manos engrasadas: Dado que la masa está muy hidratada, nunca uses harina para estirarla; usa solo aceite en las manos.
Posición en el horno: Para una base bien cocida y crujiente, coloca la bandeja en la guía más baja durante los primeros 15 minutos y luego muévela a media altura para terminar.

Imagen del autor

atavolacontea

A la mesa con Tea: platos al alcance de todos, a menudo preparados con ingredientes que ya tienes en casa, con especial cuidado por la presentación y el aspecto. ¿Mi lema? «Convertiremos lo cotidiano en extraordinario, porque en la cocina no todo es tan difícil como parece».

Leer el blog