¿Quieres una idea sencilla y original para poner en la mesa, perfecta para acompañar un aperitivo, servir como entrante o como comida rápida? La Rosca salada con calabacín es la solución.
Una tarta rústica facilísima porque se prepara con bases ya listas de masa de hojaldre, enriquecida con calabacines, queso para untar y aceitunas taggiasca. Queda bonita a la vista y deliciosa al paladar, lista en un santiamén.
A partir de esta receta base de la Rosca salada con calabacín podéis crear la versión que más se adapte a vuestros gustos y modificarla en un montón de variantes diferentes.
Usad verduras a la plancha, salteadas o crudas; añadid otras verduras como por ejemplo tomates cherry o zanahorias; cambiad el tipo de queso o no pongáis ninguno; enriqueceidla con embutidos como panceta o jamón crudo; aromatizad con hierbas como la mejorana u orégano, en fin, dejad volar la imaginación.
En cualquier caso obtendréis una rosca salada sabrosa y deliciosa en cada bocado gracias al rico relleno, y quedaréis fenomenal con muy poco esfuerzo.
Para esta receta he utilizado bases ya listas de masa de hojaldre, así que no hay tiempos de espera de una masa fermentada y, una vez montada, se hornea al momento.
Podéis preparar esta rosca salada con calabacín con antelación, hornearla en el último momento o incluso por la mañana para la noche y luego servirla en un aperitivo tipo buffet; si se conserva bien, es perfecta también al día siguiente, para llevar como comida para llevar o para excursiones.
Además, y no menos importante, la Rosca salada es una receta que puede considerarse un rústico para vaciar la nevera y reciclar sobras de verduras, embutidos o quesos con mucho gusto.
Pruébala y verás que con esta mezcla sabrosa de calabacín, aceitunas y queso triunfarás seguro.
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 50 Minutos
- Porciones: 6
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: italiana
- Energía 667,99 (Kcal)
- Carbohidratos 49,23 (g) de los cuales azúcares 0,79 (g)
- Proteínas 14,33 (g)
- Grasa 47,73 (g) de los cuales saturados 5,64 (g)de los cuales insaturados 30,20 (g)
- Fibras 4,66 (g)
- Sodio 709,67 (mg)
Valores indicativos para una ración de 90 g procesada de forma automatizada a partir de la información nutricional disponible en las bases de datos CREA* y FoodData Central**. No se trata de consejos alimentarios y/o nutricionales.
* CREATES Centro de Investigación sobre Alimentación y Nutrición: https://www.crea.gov.it/alimenti-e-nutrizione https://www.alimentinutrizione.it ** Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Servicio de Investigación Agrícola. FoodData Central, 2019. https://fdc.nal.usda.gov
Ingredientes
- 4 láminas masa de hojaldre
- 1 kg calabacín
- 150 g queso para untar
- 100 g aceitunas taggiasche (deshuesadas en aceite)
- ajo (1 diente)
- 1 manojo mejorana
- al gusto sal
- aceite de oliva virgen extra
Utensilios
- Molde
Pasos
Pica las aceitunas de forma gruesa, ponlas en un bol con el diente de ajo pelado y aplastado, cúbrelo todo con aceite de oliva virgen extra y deja macerar unos minutos.
Mientras tanto lava los calabacines, quítales los extremos y córtalos en rodajas finas con una mandolina.
Extiende una lámina de masa de hojaldre en un molde de 22/24 cm manteniendo el papel de horno. Pincha ligeramente el fondo con los dientes de un tenedor. Cubre con 1/3 del queso para untar dejando 1 cm libre del borde. Añade 1/3 de las aceitunas escurridas, habiendo retirado el ajo. Termina con una capa de calabacines que colocarás en forma de radio concéntrico.
Continúa de la misma manera con las otras capas y termina con la última lámina de masa de hojaldre como cobertura.
Partiendo del centro de la tarta, con un cuchillo practica cortes profundos hasta la bandeja, para obtener 8 porciones iguales, pero detente a 4 cm del borde. Levanta con cuidado la punta del primer trozo y gíralo sobre sí mismo hasta acercarlo al borde exterior. Repite lo mismo con los demás trozos y habrás formado una especie de rosca.
Hornea a 190° en horno estático durante aproximadamente 50 minutos; los bordes deben quedar dorados y el hojaldre hinchado. Antes de sacarla del todo del horno, comprueba levantándola ligeramente que esté bien cocida también por debajo. Si aún estuviera un poco cruda, continúa otros 5/10 minutos cubriendo la superficie con papel de aluminio para evitar que se queme.
Sácala del horno y espera a que se enfríe antes de desmoldarla. Sirve a temperatura ambiente.
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NOTAS
BASE: Si no te entusiasma especialmente la masa de hojaldre puedes sustituirla por masa para focaccia o para pan; tendrá una textura más suave por dentro y tiempos de cocción diferentes.
VERDURAS: Puedes usar las verduras de temporada que prefieras; las mejores para que esta receta salga bien son los calabacines, las zanahorias (que, eso sí, deben cocinarse ligeramente en sartén antes), las espinacas escaldadas y los tomates.
QUESO: Para esta receta he utilizado queso fresco para untar, pero también valen otros tipos como la mozzarella, que se volverá fundente al hornearse, o incluso lonchas de queso procesado.
ACEITUNAS: A mi gusto las mejores son las taggiasche conservadas en aceite, aunque reconozco que tienen un sabor muy marcado y potente. Decidid si omitirlas o sustituirlas por otro tipo de aceitunas.
EMBUTIDOS: Como he dicho al principio, esta versión es la base a partir de la cual podéis sustituir o añadir muchísimos ingredientes. Para una rosca salada aún más golosa poned una capa de jamón entre el queso y los calabacines, o bien taquitos de panceta.
CONSERVACIÓN
Una vez horneada, la Rosca salada con calabacín se conserva fuera de la nevera, bien cubierta, durante 1 día. Después os recomiendo guardarla en el frigorífico y calentarla antes de servirla. Es apta para congelar, mejor si se corta en porciones. Cuando la vayáis a consumir, bastará pasarla unas horas al frigorífico para que se descongele y luego calentarla unos minutos.

