Cómo preparar una crema pastelera de chocolate cremosa y lisa, incluso sin gluten.
Crema pastelera de chocolate: ¡la receta definitiva para un éxito asegurado!
El postre de cuchara que conquista a todos. Si estás cansado de cremas que se cortan y llenas de grumos, esta receta es la que necesitas.
Con pasos sencillos conseguirás una crema lisa, cremosa y con un sabor intenso a chocolate, perfecta para rellenar tartas, profiteroles o simplemente para disfrutar sola con galletas crujientes.
Además, esta receta es apta para celíacos, ya que está preparada con almidón de maíz. No esperes más, descubre todos los secretos para preparar la crema pastelera de chocolate perfecta!
Es una preparación muy versátil: ¡bastará modificar ligeramente las cantidades de algunos ingredientes para obtener distintas consistencias según el uso que le des!
Para espesarla más, basta usar más almidón de maíz o reducir la cantidad si prefieres comerla con cuchara. Para la receta de la crema pastelera clásica haz clic aquí Crema pasticcera receta rápida e infalible
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 10 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
Ingredientes Crema pastelera de chocolate
- 500 ml leche entera (fresca)
- 30 g mantequilla
- 150 g chocolate negro
- 120 g azúcar granulada
- 25 g almidón de maíz (30 g para una crema más densa)
- 100 g yemas (aprox. 5-6 yemas)
- 1 pizca sal
- 20 g almidón de arroz (25 g para una crema más densa)
Utensilios
- Báscula de cocina
- Olla
- Batidor de mano
- Espátula
- Termómetro
- Tamiz
- Film transparente
Cómo preparar la crema pastelera de chocolate
Tritura el chocolate: Pica toscamente el chocolate negro y resérvalo.
Calienta la leche: Vierte la leche en una olla y añade una pizca de sal. Lleva la leche a ebullición (o hasta un hervor marcado). Apaga el fuego.
Prepara los almidones: En un bol, tamiza el almidón de maíz y el almidón de arroz para evitar grumos.Monta las yemas: En otro bol, mezcla rápidamente con un batidor de mano las yemas y el azúcar hasta que estén ligeramente espumosas y de color más claro (no hace falta montarlas tanto como para un bizcocho, pero deben quedar bien integradas).
Añade los almidones: Incorpora los almidones tamizados a la mezcla de yema y azúcar y mezcla con energía hasta obtener una crema homogénea y sin grumos.
Vierte la leche: Vierte la leche hirviendo sobre la mezcla de yemas filtrándola para retener posibles pieles o impurezas. Mezcla bien con el batidor.Cocción a fuego medio: Vierte la mezcla, que resultará muy líquida, de nuevo en la olla de fondo grueso y ponla al fuego a llama media.
Remueve continuamente: Remueve sin parar con el batidor y con la espátula (para raspar bien los bordes y el fondo) hasta que la crema espese. ¡No dejes de remover para evitar grumos!
Alcanza la temperatura: En cuanto la mezcla empiece a formar las primeras burbujas en la superficie (o alcance exactamente los 85°C si usas termómetro), retira inmediatamente la olla del fuego.Derrite el chocolate y la mantequilla: Con el fuego apagado, añade la mantequilla fría y el chocolate picado a la crema caliente.
Emulsiona: Mezcla con energía con el batidor hasta que la mantequilla y el chocolate estén completamente fundidos y la crema quede brillante, homogénea y aterciopelada.
Enfriado: Vierte la crema en una fuente baja y amplia para que se enfríe más rápido. Cúbrela inmediatamente con film transparente en contacto con la superficie.
Reposo final: Deja enfriar la crema a temperatura ambiente durante aproximadamente una hora y luego métela en el frigorífico al menos 3 horas antes de usarla.En el momento de usarla, la crema estará muy espesa. Trasládala a un bol y bate enérgicamente con un batidor de mano durante unos segundos: volverá inmediatamente a quedar lisa, cremosa y lista para usar.
Notas Ingredientes y Sustituciones
Leche: Se recomienda usar leche entera para una crema más rica y un sabor más envolvente. Puede sustituirse por leche vegetal (avena o soja) para una versión sin lácteos, teniendo en cuenta que el almidón puede comportarse de forma ligeramente diferente.
Almidones: La mezcla de almidón de maíz y de arroz es el secreto para la consistencia perfecta. Si necesitas sustituirlos, puedes usar solo 50 g de almidón de maíz en total, pero la textura resultará menos sedosa. Evita la harina de trigo, que tiende a dar un sabor «harinoso».
Chocolate: Un chocolate negro al 50-55% es ideal para equilibrar la dulzura. Si prefieres una crema más intensa y amarga, puedes usar un chocolate negro al 70-75%.
Conservación
La crema pastelera de chocolate se conserva en el frigorífico, cubierta con film en contacto (como se indica en el procedimiento), durante 3 días. No se recomienda congelarla, ya que el proceso de congelación y descongelación puede alterar su textura y volverla granulada.
Alternativas y Variantes de la Receta
Crema de Gianduia: Sustituye 50 g de chocolate negro por 50 g de pasta pura de avellanas o chocolate gianduia.
Aroma especiado (otoño): Añade una pizca de canela o nuez moscada a la leche antes de llevarla a ebullición para un aroma cálido y envolvente.
Crema sin huevos: Sustituye las yemas por un total de 90 g de almidones (45 g Maizena + 45 g almidón de arroz) y 20 g adicionales de azúcar para mantener la estructura y la dulzura (añade también un aroma para compensar la ausencia de la yema).
Uso y Maridajes
Esta crema es extremadamente versátil y no solo sirve para comer a cucharadas!
Relleno clásico: Tartas (de masa quebrada, bizcocho, tartas de la abuela), profiteroles, cannoli y eclairs.
Postre de cuchara: Servida en copas con fruta fresca (frambuesas, fresas) y amaretti desmenuzados.
Base para tiramisú: Úsala como base en lugar de la crema de mascarpone para un tiramisú de chocolate intenso.
Orígenes e Historia de la Receta
La crema pastelera, en su forma básica de crema de huevo espesada, es un pilar de la pastelería europea desde la Edad Media. Sin embargo, su codificación con yemas, azúcar, leche y espesante (antiguamente harina o almidón) se debe principalmente a la tradición francesa e italiana. La adición de cacao/chocolate fue una evolución natural, que se popularizó especialmente en Italia en los siglos XIX y XX, en particular en regiones como Piamonte, donde la cultura del chocolate es muy fuerte, dando lugar así a la deliciosa Crema Pastelera de Chocolate (o Crème Pâtissière au Chocolat).
¿Por qué la mantequilla se añade al final?
Muchos se preguntan por qué la mantequilla hay que añadirla con el fuego apagado, después de cocinar la crema y el chocolate. El motivo es simple pero fundamental para el éxito: al añadir la mantequilla fría a una temperatura más baja (alrededor de 70-80°C), ésta se emulsiona perfectamente con los demás ingredientes. La emulsión de la grasa aporta a la crema un brillo extraordinario, una sedosidad inigualable y mejora su conservación. No omitas este paso: ¡es el toque de un pastelero profesional!
1. Mi crema tiene grumos, ¿qué he hecho mal?
Por experiencia, cuando la crema pastelera forma grumos la causa principal casi siempre es la falta o insuficiente agitación en dos momentos: 1) al unir los almidones y el azúcar (la mezcla base debe quedar lisa) o 2) durante la cocción. Pero tranquilo, si aparecen grumos tengo la solución: bate rápidamente la crema con una batidora de inmersión durante unos segundos, fuera del fuego.
2. ¿Puedo preparar la crema con chocolate con leche?
Sí, pero te aconsejo reducir el azúcar a 100 g, ya que el chocolate con leche ya contiene una mayor cantidad de azúcares y la crema podría resultar demasiado dulce.
3. ¿Por qué debo mezclar la crema con fuerza después de sacarla del frigorífico?
Te recomiendo encarecidamente que, antes de usar la crema pastelera que ha estado en el frigorífico, la mezcles con un batidor. De hecho, con el enfriamiento los almidones se estabilizan y la crema se espesa mucho, perdiendo momentáneamente su suavidad. Al batirla con un batidor se rompe esa estructura cristalizada y se recupera su consistencia aterciopelada y cremosa, dejándola perfecta para rellenar.

