TARTA SBRISOLONA MANTOVANA receta fácil
Hace mucho tiempo que quería preparar la famosa tarta Sbrisolona Mantovana. Un postre antiguo de orígenes humildes pero totalmente actual si se piensa que en la web triunfan ya multitud de recetas de tartas “sbriciolate” en todas sus variantes, que se inspiran precisamente en ésta.
Su característica es precisamente una consistencia irregular, arenosa, como si muchas migas hubieran creado una única tarta amalgamándose a la perfección con las almendras, que le dan ese aroma tan particular.
La receta original preveía el uso de la manteca de cerdo, que con el tiempo se ha ido perdiendo a favor de la mantequilla, aunque me he prometido que algún día la utilizaré; sus ingredientes principales son la harina de maíz y las almendras.
Durante años siempre me dio curiosidad intentarla, pero no sé por qué me daba la impresión de ser complicada. Incluso pedí la receta a una amiga cuya abuela es mantovana un centenar de veces, pero nada, boca cerrada, como toda abuela de tradición que se precie que no quiere revelar sus secretos (¡mi abuela era igual!)
Hace poco probé una versión que me conquistó por completo: era fantástica y, sin menospreciar la del recuerdo de mi chef personal, tenía algo más. No os puedo decir dónde la comí porque, como conseguí que me dieran la receta, ¡podría correr serios peligros! Bromas aparte, descubrí que no era nada difícil de hacer, es simplemente estupenda y si luego la «bañas» como yo en crema pastelera o en un aromático vin santo, ¡vuestras papilas gustativas os harán una ovación de pie!
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Tiempo de cocción: 1 Hora
- Porciones: 8 personas
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 200 g Harina 00
- 200 g Harina de maíz fioretto
- 175 g Almendras peladas
- 2 Yemas (unos 40 g)
- 200 g Azúcar
- 200 g Mantequilla
- 1 Ralladura de limón
- 1 vaina Vainilla
- 30 g Almendras enteras (con piel)
- 20 g Azúcar
Preparación
Como primera cosa, pon en el procesador las almendras peladas y el azúcar y tritúralas sin dejarlas demasiado finas. Pasa la mezcla a un bol amplio junto con la mantequilla fría en trozos, la harina de maíz, la harina 00 y una pizca de sal. Mezcla todo manualmente, trabajando brevemente la masa para que no se caliente. Usa las yemas de los dedos para esta operación y ten en cuenta que la masa no debe quedar compacta y lisa como la masa quebrada, sino con partes más trabajadas y otras menos; en esencia debes obtener una mezcla desmigada.
Aparte, une a las yemas la ralladura de limón y las semillas de la vaina de vainilla, mezcla bien y, una vez que las yemas estén aromatizadas, incorpóralas al resto de la mezcla, amalgamando todo sin perder la textura arenosa.
Toma un molde de 28 cm de diámetro, úntalo ligeramente con mantequilla y coloca la mezcla en la bandeja sin presionar la masa, dejando las migas irregulares.Distribuye uniformemente sobre la superficie el azúcar (20 g) y las almendras con piel (30 g). Hornea en horno precalentado a 180 grados durante unos 50 minutos.
Una vez cocida, sácala del horno y déjala enfriar completamente antes de servirla.
Ya está buenísima tal cual, pero se vuelve excepcional si la acompañas con crema pastelera (si quieres mi receta haz clic aquí Crema pasticcera ricetta veloce ed infallibile)
Notas
Una vez cocida se conserva cerrada en un recipiente hermético en un lugar fresco y seco durante 1-2 días. No se recomienda congelarla. Recordad que para un resultado perfecto es imprescindible que la masa permanezca granulada y no lisa y homogénea como la masa quebrada. Por eso es extremadamente importante usar la mantequilla fría y no trabajar demasiado la masa.
Si queréis una versión sin gluten, sustituye la harina 00 mezclando 150 g de harina de arroz y 20 g de harina de maíz.

