Bugie de Carnaval (frappe, chiacchiere) glaseadas

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Bugie de Carnaval (frappe, chiacchiere..) glaseadas al chocolate
Ya os he mostrado en el pasado cómo preparar las chiacchiere de Carnaval, un dulce típico de esta época que consiste en hojas fritas crujientes, aromáticas y delicadas, tan buenas que apetece disfrutarlas durante todo el año. Hoy os las presento en una versión aún más golosa: las Chiacchiere, bugie, frappe o como queráis llamarlas, recubiertas con glaseado de chocolate.

El procedimiento es exactamente el mismo que el de las tradicionales, salvo por una fase de secado antes de sumergirlas en el chocolate negro fundido.

Son fáciles y rápidas de hacer y hechas en casa tienen ese toque extra que marca la diferencia. Los trucos para que salgan perfectas tienen que ver con la masa y la fritura, pero no os preocupéis: en mi receta encontraréis todas las indicaciones para crear unas Bugie de Carnaval glaseadas al chocolate insuperables y tan buenas como las de pastelería: superfriables, con la lámina fina y crujiente, llenas de burbujas y, aun siendo fritas, ligeras como una nube. Solo con verlas se os hará la boca agua, pero cuando al primer bocado notéis el «crack», bueno… ¡vuestras papilas gustativas aplaudirán!

Una tira de otra y luego no digáis que no os avisé!

  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 40 Minutos
  • Tiempo de cocción: 10 Minutos
  • Porciones: Cantidad para aproximadamente 50 – 60 Chiacchiere
  • Cocina: Italiana

Ingredientes

  • 300 g Harina 00
  • 40 g Azúcar
  • 60 ml Leche
  • 30 g Mantequilla
  • 2 huevos enteros
  • 2 cucharadas Grand Marnier
  • 1 limón (ralladura)
  • 1 pizca Sal
  • 1 l Aceite de semillas de cacahuete (para freír)
  • al gusto Azúcar glas (para decorar)
  • 100 g Chocolate negro

Preparación

  • Tomad un bol amplio y verted en él la harina, el azúcar y la pizca de sal, y mezclad bien. Haced un hueco en el centro donde pondréis los huevos, la mantequilla derretida, la ralladura de un limón (sin tratar) y la grappa. Mezclad bien la parte líquida con un tenedor e id incorporando poco a poco la harina hasta que los líquidos se hayan absorbido completamente y obtengáis una masa cremosa. Por último añadid la leche y continuad integrando hasta obtener una masa que se desprenda sola de la pared del bol. Formad una bola, envuélvela en film transparente para alimentos y dejadla reposar a temperatura ambiente durante unos 30 minutos.

  • Transcurrido el tiempo de reposo, retomad la masa y divididla en 3 partes. Podéis estirar las láminas tanto con la máquina para pasta (mejor) como a mano sobre una superficie de trabajo bien enharinada usando el rodillo. Debéis obtener una lámina lo más fina posible. Os recomiendo, para conseguir que la lámina se hinche mejor durante la cocción, plegar la masa sobre sí misma varias veces mientras la estiráis.

    Si utilizáis la máquina para pasta, empezad con un grosor de 3-4 (grosor medio); al principio os parecerá espesa y pegajosa, pero es normal. Plegad de nuevo la masa y pasadla otra vez por la máquina al mismo grosor (3-4). Luego ajustadla a grosor 2 y estirad la lámina, plegándola y enharinándola otras 2 veces hasta obtener una lámina muy fina, lisa y uniforme.

  • Cortad los bordes de la lámina obtenida con una rueda cortapastas dentada (la que se usa para los raviolis) formando rectángulos de unos 8-10 cm de largo. A medida que los cortéis, id colocándolos en una bandeja ligeramente enharinada para que no se peguen entre sí. Proseguid hasta terminar toda la masa.

  • Si tenéis freidora podéis usarla; si no, no utilicéis una sartén baja sino un cazo pequeño de bordes altos donde pondréis abundante aceite de semillas. La cocción será más lenta porque caben pocas por vez, pero el resultado es claramente mejor. La temperatura que debe tener el aceite para una fritura perfecta es de 175°; si no disponéis de termómetro de cocina, haced una prueba con un trocito de masa.

    Si el trocito de masa se colorea inmediatamente, significa que el aceite está demasiado caliente: apartadlo del fuego unos minutos para que se enfríe. Si el trocito se queda en el fondo, significa que el aceite aún está frío y deberéis esperar un poco más; solo cuando el trocito suba a la superficie sin ennegrecerse en los bordes y formando microburbujas el aceite estará listo y podréis proceder a freír.

    Proceded sumergiendo las bugie en el aceite caliente de pocas en pocas; en la superficie en contacto con el aceite se formarán inmediatamente burbujas. Dadles la vuelta pasados 3-4 segundos; se formarán burbujas también en la otra superficie. Unos segundos más hasta un ligero dorado y sacadlas con una espumadera. En cuanto las saquéis colocadlas sobre un plato con papel absorbente y continuad hasta terminar toda la masa. Dejadlas enfriar.

  • Fundid el chocolate negro al baño maría, retomad las bugie y, ayudándoos con una cucharita, trazad tiras aleatorias con el chocolate fundido. Dejadlas reposar hasta que se enfríen por completo y espolvoreadlas con azúcar glas antes de servirlas.

Notas

Para aromatizar la masa yo elegí Grand Marnier, pero podéis sustituirlo por otro licor que prefiráis o que ya tengáis en casa; van muy bien las grappas, el ron u otros licores aromáticos.

Para obtener una lámina más fina y con más «burbujas» durante la cocción os aconsejo usar, si la tenéis, la máquina para pasta; pero tranquilos, no pasa nada si la estiráis a mano: vuestras bugie saldrán un pelín más gruesas y rústicas, ¡a menos que seáis unas expertas en estirar masas!

Imagen del autor

atavolacontea

A la mesa con Tea: platos al alcance de todos, a menudo preparados con ingredientes que ya tienes en casa, con especial cuidado por la presentación y el aspecto. ¿Mi lema? «Convertiremos lo cotidiano en extraordinario, porque en la cocina no todo es tan difícil como parece».

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