Ya se sabe que a los niños no suelen gustarles las verduras; mi hijo no es la excepción salvo por las espinacas, que adora. Las come desde que tenía 2 años preparadas de cualquier forma: en la sartén con un poco de aceite, hervidas, como condimento para la pasta, en albóndigas… con tal de que sean espinacas. En todos estos años —ahora mi hijo tiene 15— hemos probado prácticamente todas las recetas con este ingrediente. Una de las mejores, en mi opinión, es el flan de espinacas acompañado de una cremosa salsa de parmesano.
Un plato que pone de acuerdo tanto a los amantes de las verduras como a los que ponen cara de pocos amigos, y además es una receta lista para todo porque según las necesidades puede ser un segundo vegetariano, un entrante o un finger food si se corta en cubitos, o un acompañamiento ligero si se toma tal cual sin la salsa.
Pruébalo y no te arrepentirás.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 25 Minutos
- Porciones: 4 flanes monoporción
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 400 g espinacas frescas (o 250 g congeladas)
- 100 g Parmigiano Reggiano (rallado)
- 100 ml nata líquida
- 2 huevos
- al gusto sal
- pizcas pimienta
- pizcas nuez moscada
- al gusto mantequilla
- al gusto pan rallado
- 200 g Parmigiano Reggiano (rallado)
- 500 g leche entera
- 60 g harina
- 50 g mantequilla
Preparación
Mientras tanto tus flanes ya estarán hechos. Sácalos del horno y sírvelos bien calientes acompañados de su salsa de parmesano.
Lo primero es cocer las espinacas. Evidentemente, si usas espinacas frescas habrá que lavarlas antes; en cambio, si usas las congeladas las puedes poner directamente en la olla. Una vez cocidas escúrrelas muy bien y pícalas ligeramente con el robot de cocina o con un cuchillo. Añade una pizca de pimienta, un poco de nuez moscada rallada y ajusta de sal.
Incorpora a las espinacas los huevos, el parmigiano y la nata. Mezcla bien todos los ingredientes. Toma moldes individuales (yo compro los desechables en el supermercado), úntalos con mantequilla y espolvoréalos con pan rallado. Reparte en los moldes la mezcla para los flanes.
Coloca los moldes en una bandeja de bordes altos y vierte agua hasta cubrir 2/3 de la altura de los moldes para la cocción al baño María en el horno.
Precalienta el horno a 180 grados, hornea y déjalos cocer durante unos 25 minutos. Como cada horno tiene sus tiempos, antes de sacarlos haz la prueba del palillo: debe salir completamente seco; si no estuvieran listos, continúa la cocción otros 5 minutos.Ahora ocupémonos de la salsa. Pon una cacerola al fuego con la mantequilla y derrítela lentamente. Baja el fuego e incorpora poco a poco la harina, removiendo bien para que no se formen grumos. A continuación añade la leche poco a poco, sin dejar de mezclar. Cuando toda la mezcla esté bien integrada sube el fuego hasta que hierva y añade el Parmigiano rallado. Continúa la cocción, removiendo continuamente, hasta que la mezcla adquiera una consistencia cremosa. Ajusta de sal. Si quedaran grumos, tritura la salsa con la batidora de mano para obtener una crema completamente lisa.
Notas
Puedes usar perfectamente espinacas congeladas si no te apetece lavar las frescas, que suelen ser un auténtico lío… Una vez listos, tus flanes se pueden conservar en el frigorífico durante 2 días. Si quieres, puedes prepararlos con antelación y congelarlos todavía crudos. Basta con sacarlos del congelador una hora antes de hornearlos y luego cocerlos siguiendo las indicaciones de la receta.

