Feos pero buenos de avellanas cubiertos de chocolate

en , ,

FEOS PERO BUENOS DE AVELLANAS CUBIERTOS DE CHOCOLATE
Los ‘brutti ma buoni’ me recuerdan a mi infancia cuando con mis padres iba a la montaña y el momento más bonito era al volver de las pistas…

Nos parábamos en una pastelería antigua del pueblo de Sauze d’Oulx y comprábamos estos fantásticos dulces.

Adoro su crujiente y el sabor dulce equilibrado por las nueces.

Por eso, cuando vi que una amiga bloguera, Gessica Runcio, había publicado la receta con una foto maravillosa ¡me entraron ganas de comerme la pantalla del ordenador!

En menos de un minuto ya había leído la receta y le escribí para pedirle los últimos detalles.
¿El resultado? ¡Ni que decir tiene, espectacular!!!!

Son facilísimos de hacer, y lo dice alguien que nunca se había atrevido con merengues y similares por miedo al resultado; dejan un aroma embriagador en casa y son irresistibles!!!!

Tengo que reconocer una sola culpa a mi amiga… por su culpa cogeré al menos un kilo porque desde que empecé a prepararlos ¡no consigo parar!!!!!
En su versión original, que os invito a leer en http://blog.giallozafferano.it/letortedigessica/brutti-ma-buoni-alle-noci-biscotti-facili/ se prepararon usando nueces.

Yo, después de preparar casi todas sus variantes, por gusto personal preferí los hechos con avellanas tostadas y enriquecidos con un glaseado parcial de chocolate negro.

Os ruego que me creáis: merece la pena probarlos, ¡no os arrepentiréis!!!!!

  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 20 Minutos
  • Tiempo de cocción: 1 Hora
  • Porciones: unos 20 feos pero buenos
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana

Ingredientes

  • 150 g avellanas tostadas
  • 150 g azúcar glas
  • 75 g clara de huevo (2 huevos grandes)
  • 100 g chocolate negro
  • 1 sobre vainillina
  • 1 nuez mantequilla

Preparación

  • Como primer paso, si no habéis comprado las avellanas ya tostadas, colocadlas en una bandeja y metedlas en el horno a 200 grados durante unos 5 minutos, hasta que estén doradas (cuidado de no quemarlas).

    Una vez listas, sacadlas del horno y dejadlas enfriar.

    En cuanto estén frías veréis que basta frotarlas con las manos para que la piel se desprenda perfectamente.

    A continuación, trituradlas en la batidora dejando algunos trozos un poco más grandes; no debe convertirse en harina.

  • Coged un bol y montad las claras a punto de nieve hasta que empiecen a aumentar de volumen pero aún no estén totalmente firmes. Añadid poco a poco el azúcar glas y seguid batiendo. La mezcla se volverá más consistente pero seguirá siendo suave y esponjosa. Cuando el azúcar esté completamente incorporado y las claras montadas, añadid las avellanas trituradas y la vainillina. Mezclad la masa para que todos los ingredientes se integren (podéis seguir usando las varillas de la batidora o una espátula).

  • Una vez lista la mezcla, ponedla en un cazo y empezad a cocerla a fuego bajo, removiendo continuamente durante unos 10–15 minutos. Veréis que poco a poco se volverá más compacta y adquirirá un color ambarino. Una advertencia: no dejéis de remover porque esta mezcla tiende a quemarse con facilidad. Cuando esté lista, retirad del fuego y dejadla reposar un poco.

  • Preparad una bandeja para hornear y forradla con papel vegetal. Formad las galletas tomando con una cuchara montoncitos de masa del tamaño aproximado de una nuez. Colocadlos en la bandeja separados, ya que en el horno tienden a expandirse. Hornead en modo ventilado a 150 grados durante unos 15–20 minutos. Pasado ese tiempo, bajad el horno a 130 grados y hornead otros 40 minutos (ahora el horno debe ser estático). Veréis que vuestros feos pero buenos se habrán dorado y endurecido. Sacadlos del horno y dejadlos enfriar, mejor sobre una rejilla.

  • Ahora preparad el glaseado de cobertura derritiendo al baño María el chocolate y la mantequilla en un cazo. Cuando esté completamente derretido y aún caliente, sumergid la parte superior de cada ‘feo pero bueno’ hasta 2/3 para que una parte quede glaseada y la otra no. Dejad enfriar hasta que el glaseado se solidifique. Y ya están listos vuestros feos pero buenos de avellana con cobertura de chocolate.

Notas

Dicho esto, dudo mucho que os sobre alguno una vez hechos; en cualquier caso, sabed que si los guardáis en una caja hermética para galletas pueden durar hasta 10 días.

Si preferís otros tipos de frutos secos oleaginosos, podéis seguir la receta sustituyendo las avellanas por la misma cantidad de nueces (en ese caso no se tuestan) o almendras.

Imagen del autor

atavolacontea

A la mesa con Tea: platos al alcance de todos, a menudo preparados con ingredientes que ya tienes en casa, con especial cuidado por la presentación y el aspecto. ¿Mi lema? «Convertiremos lo cotidiano en extraordinario, porque en la cocina no todo es tan difícil como parece».

Leer el blog