Canelones de ricotta y espinacas fáciles

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En todas las familias creo que hay preparaciones que evocan recuerdos o personas concretas; en mi caso son los canelones, tanto salados como dulces.

¿Por qué lo digo? Porque desde pequeña, cada Navidad me preguntaban cuál era mi menú favorito y mi respuesta siempre fue la misma: de primer plato canelones de ricotta y espinacas con mucho tomate y mucha bechamel, y después ¡cannoli sicilianos!

Así que mis dos abuelas se ponían manos a la obra: la abuela Lisetta, genovesa de pura cepa, preparaba sus míticos canelones al horno, mientras que la abuela Caita (en realidad se llamaba Margherita) me traía sus míticos cannoli sicilianos.

Basta de recuerdos, hoy quiero preparar con vosotros los canelones de ricotta y espinacas que, como habréis adivinado, adoro y preparo a menudo para mi familia porque a mi hijo también le chiflan… ¡la buena sangre no engaña!

Y además, como él dice, son un poco dietéticos porque llevan un montón de espinacas. Una de las recetas tradicionales de la cocina italiana para llevar a la mesa en la comida del domingo, pero no solo: fácil de hacer y deliciosa.

Un primer plato sabroso que contenta a todos, desde los mayores hasta los niños; en definitiva, un plato ganador para toda la familia.

La receta de hoy es la tradicional de los “canelones de magro”, aquí van acompañados de una sencilla salsa de tomate y de una delicada bechamel, pero son un plato extremadamente versátil. De hecho, podéis introducir cualquier variante tanto en el relleno (acelgas, hierbas, puerros, calabaza) como en la salsa, por ejemplo usando ragú de carne. Entonces, ¿a qué esperáis? Leed la receta y preparad conmigo los canelones de ricotta y espinacas de la abuela Lisetta.

  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 30 Minutos
  • Tiempo de cocción: 35 Minutos
  • Porciones: 4 PERSONAS
  • Cocina: Italiana

Ingredientes

  • 1 l Leche
  • 100 g Harina 00
  • 100 g Mantequilla
  • 1 pizca Sal
  • al gusto Nuez moscada
  • 1 pizca Pimienta negra (molida)
  • 16 canelones
  • 500 ml salsa de tomate
  • 50 g parmesano
  • 500 g espinacas
  • 300 g ricotta
  • 1 Huevo
  • 100 g Parmigiano Reggiano
  • 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
  • al gusto Sal
  • al gusto Pimienta

Preparación

  • Lo primero limpia las espinacas lavándolas bien en agua fría para eliminar los restos de tierra. Escúrrelas y sécalas con un paño para eliminar el agua. Calienta una sartén antiadherente con 2 cucharadas de aceite, añade las espinacas, tapa y cocina a fuego medio durante unos 5 minutos hasta que se hayan marchitado. Ajusta de sal. Una vez cocidas déjalas templar y, si es necesario, escúrrelas un poco del agua de cocción. Cuando estén frías pícalas groseramente con un cuchillo o una mezzaluna. Ponlas en un bol amplio, añade la ricotta, un huevo, una cucharadita de sal, una pizca de pimienta y el queso rallado. Mezcla bien para que se integren todos los ingredientes. Ahora vuestro relleno para los canelones está listo.

  • Mientras tanto prepara la bechamel. En un cazo vierte la mantequilla y deja que se derrita; una vez completamente derretida añade la harina tamizada y comienza a mezclar regularmente para que la mezcla se integre bien. Tras 2/3 minutos verás que se formará una “crema” llamada roux de color avellana. En ese punto retira el cazo del fuego y añade la leche —que habrás calentado aparte—, una pizca de sal, una pizca de pimienta (opcional) y la nuez moscada. Sigue mezclando, vuelve a poner al fuego y a fuego moderado cuece otros 5 minutos hasta obtener una densidad similar a la de una crema pastelera. Apaga el fuego y reserva.

  • Yo he utilizado canelones de pasta ya listos que no necesitan precocción, se pueden rellenar y meter directamente en el horno en crudo.

    Toma una fuente apta para horno, pon unas cucharadas de salsa de tomate (yo simplemente cociné tomate triturado con aceite, unas hojas de albahaca, 1 diente de ajo y sal), luego empieza a rellenar los canelones con el relleno ayudándote con una cucharilla o con una manga pastelera. Una vez rellenos colócalos, uno a uno, en la fuente. Cuando hayas llenado toda la fuente cúbrelos con la bechamel y vierte la salsa de tomate restante. Espolvorea con parmesano y hornea durante unos 35 minutos a 180 ºC (horno estático). Termina la cocción con 2/3 minutos de grill para que la superficie quede bien dorada. Sirve calientes.

Notas

El secreto para que la receta salga perfecta, como siempre, son los ingredientes. Lo que marca la diferencia será utilizar espinacas frescas y no congeladas, una ricotta buena y fresca no industrial (da igual que sea de vaca, de oveja, mixta o de búfala), y preparar la bechamel casera en vez de usar la industrial de brik. Si habéis seguido estas tres indicaciones ya habréis hecho el 80% para el éxito de vuestra receta. En cuanto a la pasta, sinceramente también los he preparado con pasta fresca casera y, en mi opinión, el resultado es excelente incluso usando la pasta seca lista. Así que si no tenéis tiempo o ganas, no os sintáis culpables por utilizar pasta seca.

Finalmente, en lo que respecta a la salsa de tomate, dejadla algo más “líquida” de lo normal, es decir, no la espese demasiado ya que en el horno deberá rehidratar la pasta seca. Si preferís una receta más contundente podéis sustituir la salsa de tomate por un ragú casero; en ese caso vuestros canelones se convertirán en un plato único.

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atavolacontea

A la mesa con Tea: platos al alcance de todos, a menudo preparados con ingredientes que ya tienes en casa, con especial cuidado por la presentación y el aspecto. ¿Mi lema? «Convertiremos lo cotidiano en extraordinario, porque en la cocina no todo es tan difícil como parece».

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