El mes de diciembre suele dedicarse a comidas y cenas con amigos y familiares donde no faltan las licencias. Una idea perfecta para intercalar los excesos a la espera de la siguiente comilona es el carpaccio de pulpo, un plato sabroso y ligero más fácil de preparar de lo que parece, y además muy vistoso. Perfecto como segundo plato o también como entrante ligero enriquecido por una nota de sabor y color aportada por los brotes de remolacha roja.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Tiempo de cocción: 25 Minutos
- Porciones: 4 PERSONAS
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 1 kg Pulpo (mejor si 2 de 500 g)
- 1 zanahoria
- 1 cebolla
- 1 Apio (una rama)
- 1 cucharada Aceite de oliva virgen extra
- 1 Zumo de limón
- al gusto Perejil (picado)
- al gusto Sal
- 50 g brotes de remolacha roja
- 100 g Ensalada (canónigos, mezcla de hojas, …)
Preparación
Como primera cosa, limpia las zanahorias, pela la cebolla y lava la rama de apio; después pon todas las verduras a hervir en una olla con abundante agua. En cuanto al pulpo, si lo compras fresco pídele al pescadero que te lo limpie; si lo compras congelado, como hice yo, normalmente ya viene limpio. Cuando el agua con las verduras hierva, sumerge el pulpo (si está congelado puedes echarlo aún congelado) y cocínalo a fuego lento durante unos 30 minutos. Comprueba con los dientes de un tenedor que esté cocido: no debe ofrecer resistencia y debe quedar tierno. En este punto apaga el fuego y deja templar en el agua de cocción.
Prepara una botella de plástico, yo uso las de 1 litro, y córtale el cuello con unas tijeras. Escurre el pulpo del agua de cocción e introdúcelo en la botella. Presiónalo bien y coloca encima un peso (yo he usado los pesos de plomo de una vieja balanza). Deja reposar en el frigorífico durante una noche.
Transcurrido el tiempo de reposo, quita el peso y corta con las tijeras la botella de plástico para extraer el pulpo con cuidado de no estropearlo. Una vez fuera, córtalo en láminas finas, mejor con una cortafiambres. Toma una fuente, coloca la ensalada y dispón encima las láminas de pulpo. Por otra parte prepara una emulsión con zumo de limón, aceite, perejil picado y sal.
Lava la ensalada y colócala en una fuente, pon encima las láminas de pulpo.
Vierte en un tarro el aceite, el zumo de limón, el perejil picado y la sal. Cierra el tarro y agita con energía hasta obtener una emulsión homogénea. Coloca encima del pulpo los ramilletes de brotes de remolacha roja y termina el plato aliñándolo con la emulsión.
Notas
Si compras el pulpo fresco, te recomiendo que, para que la carne quede más tierna una vez cocida, lo metas durante un día en el congelador o, como alternativa, cómpralo ya congelado. No pierde sabor y gana en ternura.

