Esta es una de mis versiones favoritas para preparar el pollo al horno con patatas. La particularidad está en el marinado previo a base de vinagre y limón, que aporta a la carne un sabor intenso e irresistible.
¿El resultado? Muslos de pollo tiernos, jugosos y llenos de sabor, perfectos para conquistar a todos en la mesa.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Tiempo de cocción: 30 Minutos
- Porciones: 2
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 2 muslos de pollo
- 1 limón
- 200 ml vinagre (de vino blanco o tinto)
- 1 ramita romero
- al gusto especias para asar
- sal
- 2 patatas
- 2 cucharadas aceite de semillas de girasol
Preparación
Para preparar los muslos de pollo al horno marinados con patatas, empezad por la marinada.
En una cazuela verted el vinagre y el zumo de un limón, y mezclad con un tenedor. Añadid los muslos de pollo, dadles vueltas para que se impregnen bien, cubrid con una tapa y dejad reposar al menos 30 minutos. Recordad darles la vuelta de vez en cuando, así lograréis una marinada más uniforme.
Mientras tanto, pelad las patatas, lavadlas y cortadlas en trozos (o en la forma que prefiráis). Trasladadlas a un bol y cubridlas con agua fría, dejándolas en remojo durante 15-30 minutos. Si hace mucho calor, es mejor guardarlas en el frigorífico.
A continuación, encended el horno: programad a 250°C para horno estático o a 220°C para el ventilado y dejad que se precaliente. Mientras tanto, preparad dos bandejas: una para el pollo y otra para las patatas.
Nota: para esta receta he preferido usar dos bandejas separadas, pero podéis hornear todo junto sin problemas, si lo preferís.En la bandeja dedicada a las patatas, echad dos cucharadas de aceite de semillas, y añadid las patatas previamente escurridas. Salpimentad y agregad las especias que prefiráis —yo uso simplemente romero— y mezclad bien.
Cuando el horno haya alcanzado la temperatura, introducid la bandeja y coced durante unos 30 minutos, o hasta obtener un dorado uniforme y crujiente.
Para el pollo, en cambio, no es necesario añadir aceite: durante la cocción liberará naturalmente sus grasas. Si queréis, podéis forrar la bandeja con papel de hornear.
Sacad los muslos de la marinada (veréis que habrán tomado un color ligeramente más oscuro), saladlos y condimentadlos por ambos lados con especias para asar. Colocadlos en la bandeja, añadid una ramita de romero —entera o troceada— y metedlos en el horno.
Coced al menos 20 minutos; si los muslos son especialmente grandes, podrían necesitar entre 30 y 40 minutos.
Si preferís cocinar el pollo y las patatas juntos en la misma bandeja, añadid como máximo una cucharada de aceite, solo si lo consideráis necesario.

