Si os gustan los postres con fruta, esta tarta de moras con crema os conquistará al primer bocado. Una base de masa quebrada crujiente encierra una crema delicada y ligera, enriquecida por la intensidad dulce de las moras, que aportan al postre un sabor único e irresistible.
Respecto a la versión clásica, he optado por preparar una crema más ligera, con menos azúcar y espesada con almidón de maíz, de manera que se realce al máximo el sabor natural de la fruta sin apelmazar. El resultado es un postre equilibrado, fresco y perfecto para cualquier ocasión.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de reposo: 1 Hora
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 25 Minutos
- Porciones: 10
- Métodos de Cocción: Horno, Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Verano
Ingredientes
- 90 g mantequilla
- 280 g harina 00
- 80 g azúcar
- 2 huevos
- 1 pizca bicarbonato
- 400 ml leche
- 2 yemas
- 90 g azúcar
- 30 g almidón de maíz (Maizena)
- 1 sobre vainillina
- al gusto moras negras
Preparación
Para preparar la masa quebrada, colocad en la amasadora el gancho tipo pala (K). Verted en el bol la harina, el azúcar y el bicarbonato. Añadid la mantequilla fría cortada en dados y trabajad primero a velocidad 1, luego a velocidad 2 durante un par de minutos, hasta obtener una mezcla arenosa.
En ese punto incorporad los huevos y seguid trabajando a velocidad 2-3 durante unos minutos, hasta que la masa empiece a compactarse. Trasladadla a la superficie de trabajo y trabajadla rápidamente con las manos, el tiempo justo necesario para formar una bola homogénea.
Envolved la masa en film y dejadla reposar en el frigorífico unos 10 minutos.
Pasado el tiempo, enharinad ligeramente la superficie de trabajo y estirad la masa con un rodillo hasta alcanzar un grosor algo superior a medio centímetro.
Colocad la masa en un molde para tarta previamente engrasado y enharinado, ayudándoos con el rodillo para levantarla. Aseguraos de que la masa se ajuste bien al molde y eliminad el exceso por los bordes.
Volved a colocar el molde en el frigorífico y dejad reposar otros 20 minutos.
Por último, pinchad el fondo de la masa con un tenedor y hornead en horno estático ya caliente a 180° durante aproximadamente 25 minutos.Mientras la masa se hornea, ocupaos de preparar la crema.
En un cazo verted el almidón de maíz y las yemas, y comenzad a mezclar con unas varillas hasta obtener una mezcla homogénea. Añadid la vainillina y, sin dejar de batir, verted la leche poco a poco. Por último incorporad el azúcar y mezclad hasta que se disuelva por completo.
Llevad el cazo al fuego a temperatura media-baja y llevad a ebullición, removiendo continuamente, sobre todo el fondo, para evitar que la crema se pegue.
Cuando empiece a espesar, retirad del fuego y dejad enfriar cubriendo con film a contacto, así evitaréis que se forme una película en la superficie.Cuando tanto la masa como la crema estén completamente frías, podéis proceder con el montaje de la tarta de moras. (El consejo es prepararlas con antelación, por la mañana para la noche o al revés).
Sacad con cuidado la base de masa del molde y colocadla en una bandeja. Rellenad el hueco con la crema, distribuyéndola de forma uniforme y nivelándola con el dorso de una cuchara.
Completad decorando la superficie con las moras, colocándolas a vuestro gusto.
Dejad reposar en el frigorífico al menos 40 minutos antes de servir, para que todo compacte bien.
Consejos y conservación
Si durante la cocción la masa se hinchara (suceso bastante común), abrid el horno y volved a pinchar el fondo con un tenedor, luego cerrad y continuad la cocción.
Puede ocurrir que las moras suelten un poco de jugo sobre la crema: no os preocupéis, es totalmente normal y hará el postre aún más sabroso.
La tarta de moras con crema se conserva en el frigorífico durante 2-3 días, cubierta, manteniendo toda su fragancia.

