¿Cuántas veces habréis querido preparar en casa esas rosquillas azucaradas, esponjosas y deliciosas? Tras numerosos experimentos y pequeños ajustes, por fin he dado con la receta perfecta: rosquillas suaves en su punto, para disfrutar al momento… ¡y repetir sin dudar! No os queda más que probarla.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 1 Hora 40 Minutos
- Tiempo de cocción: 4 Minutos
- Porciones: 20
- Métodos de Cocción: Fritura
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones, Carnaval
Ingredientes
- 400 g harina Manitoba
- 200 g harina 00
- 50 g manteca de cerdo
- 80 g azúcar
- 12 g levadura fresca de panadero
- 2 huevos
- 1/2 ralladura de limón
- 250 ml leche (tibia)
- 1 pizzico sal
- al gusto azúcar
Utensilios
- Rodillo
- Cortapastas
Preparación
En un bol grande tamiza las dos harinas y haz un volcán. En el centro añade los huevos, el azúcar y la ralladura de limón o naranja, y una pizca de sal.
Añade la manteca de cerdo y la levadura desmenuzada. Vierte la leche tibia en hilo y empieza a amasar con las manos, incorporando todos los ingredientes.
Amasa enérgicamente hasta obtener una masa lisa y homogénea. Cubre con film y deja levar durante aproximadamente 1 hora, o hasta que doble su volumen.
Enharina ligeramente la superficie de trabajo y extiende la masa con el rodillo hasta un grosor de aproximadamente 1 cm.
Con un vaso o un cortapastas de unos 6 cm recorta las rosquillas, haciendo el agujero central con el tapón de una botella. Colócalas sobre una bandeja enharinada, cubre con un paño y deja levar otros 30-40 minutos a una temperatura ambiente de al menos 22 °C.
Calienta aceite vegetal en una olla de bordes altos. Sumerge las rosquillas de pocas en pocas (máx. 2) y fríelas 2 minutos por cada lado, hasta que estén doradas.
Escúrrelas con una espumadera sobre papel absorbente y, cuando aún estén calientes, pásalas por azúcar granulado.
Consejo: si se doran demasiado rápido por fuera pero quedan crudas por dentro, el aceite está demasiado caliente. Añade un poco de aceite frío para bajar la temperatura.
Consejos y conservación
Es mejor consumirlas el mismo día para disfrutar de un sabor y una esponjosidad perfectos.
Puedes sustituir la manteca de cerdo por mantequilla en la misma proporción.
Otras recetas:
Filetes empanados de calabacín al horno
Tarta desmenuzada Bounty

