Hoy he preparado la pasta con crema rosa de remolacha y feta. Es uno de esos platos que te hacen sonreír nada más verlo, con su color vivo y apetecible, como salido de la paleta de un pintor. Pero no es solo bonito: también está rico, cremoso y sabroso, con la dulzura de la remolacha que combina a la perfección con la feta salada y ligeramente picante. Una receta sencilla, rápida e ideal para sorprender a tus invitados o darte un almuerzo especial incluso en los días más cotidianos.
Aquí tienes algunas ideas para usar la remolacha, tanto en recetas dulces como saladas.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Tiempo de cocción: 15 Minutos
- Porciones: 4 Personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera, Todas las estaciones
Ingredientes para la pasta con crema de remolacha y feta
- 320 g pasta
- 150 g remolacha (precocida)
- 100 g feta (más para desmenuzar por encima)
- al gusto agua (del agua de cocción de la pasta)
- 1 pizca sal
- 1 pizca pimienta negra
- 1 pizca ajo en polvo
- al gusto tomillo (las hojitas)
Herramientas
- 1 Olla
- 1 Batidora de mano
- 1 Bol
- Cuchillos
Preparación de la pasta con crema de remolacha y feta
Para empezar, pon al fuego una olla con agua para cocer la pasta. Cuando el agua hierva, añade la pasta y deja que se cocine. Mientras tanto, mientras la pasta se está cociendo, podemos dedicarnos a preparar la salsa.
En un bol unimos la feta y la remolacha cortadas en trozos. Sazonamos con sal, pimienta y ajo en polvo. A continuación trituramos todo, añadiendo gradualmente el agua de cocción, hasta obtener una crema lisa y suave, pero no demasiado espesa.
Tras cocinar la pasta, escúrrela y mezcla con la salsa. Al servir, añade por encima feta desmenuzada y algunas hojitas de tomillo. Está lista en menos de 30 minutos y es ideal para un almuerzo ligero pero con mucho estilo.
CONSEJOS Y NOTAS
🧠 Sustitutos de la feta (no veganos)
Ricotta salada: más delicada, pero con una consistencia similar.
Queso de cabra fresco: tiene un toque ácido que recuerda a la feta.
🌱 Versión vegana: alternativas a la feta
Tofu marinado: corta el tofu en cubos y marínalo con zumo de limón, aceite de oliva, sal, orégano y una pizca de vinagre de manzana. Tras unas horas, tendrá un sabor parecido al de la feta.
Queso vegano tipo feta: en el mercado hay excelentes productos a base de anacardos, almendras o coco fermentado.
🌟 Ideas para decorar y servir
1. Toppings crujientes
Nueces tostadas (o avellanas, almendras): picadas groseramente para contrastar la cremosidad.
Semillas de calabaza o girasol: tostadas en la sartén con una pizca de sal.
Pan rallado aromatizado: salteado con aceite, ajo y ralladura de limón.
2. Hierbas frescas
Menta: para un toque fresco y aromático.
Perejil o albahaca: picados finamente para color y aroma.
Cebollino: cortado fino para un sabor delicado.
3. Notas ácidas o dulces
Ralladura de limón: rallada por encima para avivar el plato.
Crema de vinagre balsámico: unas gotas para un contraste dulce-ácido.
Granada: granos frescos para color, crujiente y dulzura.
🍷 Vinos recomendados
1. Rosado fresco y afrutado
Tipo: Cerasuolo d’Abruzzo, Chiaretto del Garda, Etna Rosato
Por qué: el color recuerda a la crema rosa y el sabor fresco y afrutado marida bien con la dulzura de la remolacha.
2. Blanco aromático y mineral
Tipo: Sauvignon Blanc, Vermentino, Gewürztraminer seco
Por qué: la frescura y la acidez ayudan a equilibrar la cremosidad del plato y a limpiar el paladar.
3. Espumoso seco
Tipo: Franciacorta Brut, Prosecco Extra Dry
Por qué: las burbujas añaden vivacidad y hacen el plato aún más festivo.
🧃 Bebidas sin alcohol
Agua aromatizada con limón y menta: refrescante y aromática, perfecta para acompañar la dulzura de la remolacha.
Té frío de frambuesa o hibisco: ligeramente ácido, con un color que recuerda al del plato.
Podéis seguirme en FACEBOOK haciendo clic AQUÍ y dejando ME GUSTA en la página

