Las tagliatelle al ragú son uno de esos platos que saben a hogar, a domingos en familia y a aromas que llenan la cocina desde primera hora. Es el plato de las celebraciones, pero también el que reconforta en los días grises: un clásico eterno que no necesita presentación. Prepararlas requiere tiempo y atención, pero la verdadera recompensa es ver las sonrisas de quienes prueban el primer bocado, quizá con una generosa espolvoreada de Parmigiano Reggiano.
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- Dificultad: Media
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Tiempo de cocción: 1 Hora
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Hervido, Cocción lenta
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para las tagliatelle con ragú de carne
- 300 g harina 00
- 3 huevos (a temperatura ambiente)
- 1 cucchiaio aceite de oliva virgen extra
- q.b. sémola remolinada de trigo duro (para espolvorear)
- 400 g carne picada mixta (ternera y cerdo)
- 400 g passata de tomate
- 100 g vino tinto
- 50 g aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla dorada (o chalota)
- 1 costa apio
- 1 zanahoria
- q.b. ajo en polvo
- q.b. sal
- q.b. pimienta negra
- q.b. nuez moscada
Herramientas
- 1 Robot de cocina Bimby tm31 – tm5 – tm6 – tm7
- 1 Máquina laminadora
- 1 Cazuela
- 1 Olla
- Cuchillos
- Cucharas
Preparación de las tagliatelle con ragú de carne
Vierte la harina en un bol (reserva un poco para poder añadir si es necesario). Haz un hueco en el centro y casca los huevos a temperatura ambiente dentro.
Bate los huevos con un tenedor, añade el aceite y, cuando hayan absorbido un poco de harina, continúa amasando a mano hasta obtener una masa homogénea. Trabájala luego sobre una superficie ligeramente enharinada durante al menos 10-15 minutos, hasta que esté lisa y elástica. Forma una bola y envuélvela en film transparente; deja reposar la masa a temperatura ambiente al menos 30 minutos.
Tras el reposo, retoma la masa y estírala por partes, cuidando de mantener el resto envuelto en film o cubierto para que no se seque. Enharina la porción y pásala por los rodillos de la laminadora, empezando por el grosor mayor (en mi caso 8) y reduciéndolo gradualmente hasta el más fino (yo llegué al 1).
En este punto puedes cambiar el rodillo por el accesorio para tagliatelle de la laminadora, o cortarlas a mano con un cuchillo para obtener tiras regulares.
Corta las verduras en dados muy pequeños (zanahorias, apio, cebolla, ajo) y sofríelas en una sartén con un poco de aceite. Añade la carne picada y mezcla bien con una cuchara de madera durante unos diez minutos, hasta que la carne esté bien dorada.
Desglasa con el vino tinto; cuando el alcohol se haya evaporado, añade la passata de tomate, la pimienta, la nuez moscada y la sal. Deja cocer a fuego medio-bajo durante 50-60 minutos, removiendo de vez en cuando. Si el ragú se seca demasiado, añade un poco de caldo.
TAGLIATELLE AL RAGÚ: Cuece las tagliatelle en abundante agua hirviendo y salada. Cuando estén listas, escúrrelas y mézclalas con nuestro ragú de carne.
NOTAS y CONSEJOS
Las tagliatelle al ragú maridan a la perfección con vinos tintos estructurados como Chianti, Barolo o Lambrusco. Para conservarlos, es mejor mantener el ragú separado de la pasta: en el frigorífico hasta 2-3 días o en el congelador hasta 3 meses
Maridajes recomendados
Las tagliatelle al ragú son un plato rico y sabroso, por lo que requieren bebidas y acompañamientos que realcen su sabor:
Vinos tintos potentes: Chianti, Barolo, Amarone, Aglianico del Vulture, Montefalco Rosso.
Alternativas locales: Lambrusco espumoso, típico de Emilia, que contrasta la suculencia del ragú.
Otros tintos piamonteses: Barbaresco, Barbera d’Alba.
Bebidas sin alcohol: cerveza tostada o refrescos con gas (para quien no bebe vino)
Conservación de las tagliatelle al ragú
La regla de oro es conservar la pasta y el ragú por separado para mantener la textura y el sabor.
En frigorífico:
Ragú: hasta 2-3 días en un recipiente hermético.
Tagliatelle cocidas: máximo 1 día, es mejor aliñarlas en el momento.
En congelador:
Ragú: hasta 3 meses. Congelar en porciones individuales, en tarros esterilizados o bolsas.
Pasta fresca cruda: hasta 1 mes, bien envuelta.
Consejos prácticos:
Enfríar el ragú antes de almacenarlo.
Evitar congelar la pasta ya aliñada: tiende a ponerse blanda.
Esterilizar los recipientes si se conserva por mucho tiempo

