La tarta de chocolate negro que os propongo hoy es un postre que recuerda a casa, al horno encendido y al aroma que llena la cocina. Es una receta sabrosa y vistosa, con una masa quebrada crujiente que encierra una crema intensa y deliciosa. Es perfecta para quienes aman los sabores auténticos y es ideal como postre del domingo. La cobertura en círculos concéntricos decorada con la rueda dentada la hace elegante e irresistible a simple vista; un pequeño detalle que convierte un postre sencillo en un auténtico capricho goloso. Preparadla también vosotros y contadme si habéis conseguido resistir la tentación de cortar una segunda porción. ¡Yo no!
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- Dificultad: Media
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Tiempo de cocción: 50 Minutos
- Porciones: 12Personas
- Métodos de Cocción: Baño María, Hornillo, Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todo el año
Ingredientes para la tarta de chocolate negro
- 350 g harina 00
- 2 huevos (medianos)
- 100 g azúcar
- 1 sobre vainillina
- 40 g mantequilla (blanda)
- 40 ml aceite de semillas
- 4 g levadura en polvo para repostería
- azúcar glas (para decorar)
- 230 g chocolate negro
- 250 g ricotta
- 100 g azúcar
- 2 huevos (medianos)
- 15 g cacao en polvo amargo
- 12 g fécula de maíz
- 2 cucharadas leche
Utensilios
- 2 Cuencos
- 1 Batidor de mano
- 1 Bol pequeño
- 1 Espátula
- 1 Molde para tartas de 26 cm de diámetro
- 1 Colador de malla fina
- 1 Cazo
- 1 Rodillo de cocina
- 1 Rueda dentada
- Papel de hornear
Preparación de la tarta de chocolate negro
Sacar la mantequilla del frigorífico y dejarla ablandar a temperatura ambiente hasta que sea manejable con una espátula; deberá convertirse en una especie de pomada. Si queréis acelerar el proceso, podéis ponerla unos instantes en el microondas, pero tened cuidado porque existe el riesgo de que se funda.
Cascar los huevos en un bol, añadir el azúcar y la vainillina y batir bien con un pequeño batidor de mano.
A continuación, añadir el aceite y la mantequilla en pomada y mezclar de nuevo hasta que estén bien integrados.
En este punto, añadir también la harina tamizándola junto con la levadura a través de un colador de malla fina.
Mezclar la masa primero con una espátula y luego, cuando empiece a compactarse, amasar rápidamente con las manos. Se debe obtener una masa lisa y homogénea, blanda pero que no se pegue a los dedos.
Dividirla en dos porciones iguales. Envolver una en film transparente y meterla en el frigorífico.
Con la segunda porción, forrar un molde para tartas con fondo desmontable de 26 cm previamente engrasado y enharinado. Pinchar el fondo con los dientes de un tenedor y guardar en el frigorífico mientras se prepara el relleno.
Trocear el chocolate negro y fundirlo al baño maría o en el microondas. Reservar.
Tamizar la ricotta en un bol, luego añadir el azúcar y mezclar bien.
Después, añadir los huevos (uno a la vez) y mezclarlos con la preparación.
Ahora añadir el cacao tamizándolo con un colador pequeño e incorporarlo perfectamente.
Por último, añadir también el chocolate fundido.
En un bol pequeño mezclar la fécula de maíz con dos cucharadas de leche fría hasta obtener una mezcla sin grumos.
Pasar la crema de chocolate a una cacerola, poner al fuego a llama baja y cuando se haya calentado ligeramente, añadir la mezcla de fécula de maíz y leche.
Remover continuamente con mucho cuidado hasta que la crema empiece a espesar. Retirar del fuego y dejar enfriar, removiendo de vez en cuando.
Colocar una hoja de papel de hornear sobre el molde de tarta, de modo que se marquen los bordes.
Pasarlo a la mesa de trabajo, recuperar la porción de masa que quedó en el frigorífico y estirarla con el rodillo formando un círculo del diámetro de la tarta.
A continuación, empezando desde el centro, crear una decoración con una rueda dentada, como se muestra en la foto. Meter esta cubierta en el frigorífico unos diez minutos para que se endurezca ligeramente y así sea más fácil de manejar.
Verter la crema de chocolate (ya tibia o fría) dentro del molde de masa y nivelarla.
Con la ayuda del papel de hornear, volcar la cubierta sobre el relleno de chocolate y eliminar la masa sobrante.
Presionar todo el borde hacia adentro, ayudándose con el mango de una cucharita o con una varilla.
Finalmente colocar una bolita de masa en el centro.
Hornear la tarta de chocolate negro en horno estático precalentado a 180° durante 40 minutos. Al terminar la cocción deberá estar bien dorada. Sacarla del horno y dejarla enfriar completamente antes de trasladarla al plato de servir. Con el fondo desmontable esta operación será facilísima. Por último, al momento de servirla, espolvorearla con azúcar glas. ¡Que la disfrutéis! Paola.
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