Crujientes por fuera, tiernos por dentro, dorados en su punto y ligeros. Los snacks de polenta son la idea inteligente que transforma un simple bloque de polenta en bocaditos sabrosos para picar en cualquier momento del día. Se preparan sin dificultad con un rebozado que les aporta una corteza rústica y fragante que invita a coger otro al instante. Son perfectos para el aperitivo o para una merienda salada diferente. Podéis cocinarlos en freidora de aire o en sartén: en ambos casos obtendréis cubitos dorados y crujientes que se pueden personalizar con especias o hierbas aromáticas. Preparad vuestra bandeja, poned en el centro una salsa sabrosa y dejad que desaparezcan uno tras otro.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Tiempo de cocción: 18 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocción en freidora de aire
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todo el año
Ingredientes para los snacks de polenta
- 300 g polenta preparada
- 1 huevo (mediano)
- 50 g sémola
- 20 g harina 00
- 20 g Grana Padano rallado (o Parmesano)
- pimentón (cantidad al gusto)
- aceite en spray
- sal
- pimienta negra
Utensilios
Si no tenéis freidora de aire, podéis cocinar vuestros snacks de polenta también en sartén, dorándolos con un hilo de aceite por todos los lados durante unos 8-10 minutos hasta obtener una corteza uniforme; o en horno precalentado a unos 180/200 °C durante 20-30 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción para que se doren bien por todos los lados.
- 2 Platos hondos
- 1 Freidora de aire
Preparación de los snacks de polenta
Cortar el bloque de polenta en láminas de aproximadamente 1 cm de grosor. Yo usé cuatro láminas.
De cada lámina sacar 7 bastoncitos, luego partirlos por la mitad a lo largo obteniendo 14 bocados como se muestra en la fotografía.
Cascar el huevo en un bol pequeño (o en un plato hondo), salar y pimentar al gusto y batir con un tenedor el tiempo necesario para integrar yema y clara.
En un segundo bol, mezclar la sémola con la harina, el queso rallado y un poco de pimentón que se puede dosificar según el gusto personal.
A continuación, pasar los cubitos de polenta primero por el huevo y luego por el rebozado. Para evitar humedecer el rebozado y desperdiciarlo, utilizad una mano para pasar los cubitos por el huevo y la otra para cubrirlos con la mezcla seca: así el rebozado se mantendrá seco, no tendréis que cambiarlo tras pocos pases y trabajaréis de forma más limpia.
Recoger todos los bocados rebozados en un plato.
Precalentar la freidora de aire, colocar una hoja de papel de horno perforado y disponer los snacks de polenta en una sola capa. Por último, rociarlos con aceite en spray. Si no tenéis spray, regadlos con un ligero hilo de aceite de oliva virgen extra.
Cocinarlos a 200° durante 18-20 minutos, removiéndolos a mitad de la cocción. Tras 15 minutos comprobadlos y prolongad la cocción unos minutos solo si no están suficientemente dorados. Yo conseguí un dorado perfecto en 18 minutos.
Los snacks de polenta deben quedar crujientes por fuera y blandos por dentro y se deben disfrutar calientes. Para un aperitivo aún más delicioso, acompañadlos con mi salsa para nachos: la combinación crujiente + cremosa funciona siempre. ¡A disfrutar! Paola
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