La receta de esta quinoa con zanahorias nació casi por casualidad, partiendo de un antojo sencillo (comer algo ligero pero rico y reconfortante) y de lo que tenía en la nevera. El resultado es un plato esencial, hecho con pocos elementos, en el que cada ingrediente cumple un papel claro: está la dulzura de las zanahorias, la cremosidad de la crescenza y el contraste crujiente de las semillas de calabaza. Un equilibrio que hace que esta receta sea fácil pero nunca aburrida, perfecta en cualquier estación. Por último, no olvidemos que la quinoa es sin gluten y es rica en proteínas vegetales, fibra y minerales. Incluyámosla más a menudo en nuestra dieta, vamos.
Otras ideas con quinoa que podrían interesarte:
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 30 Minutos
- Porciones: 2 Personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para la quinoa con zanahorias
- 120 g quinoa
- 240 ml agua
- 200 g zanahorias (peso neto sin desperdicios)
- 50 g cebolleta (peso neto sin desperdicios)
- 100 g queso crescenza
- 1 cucchiaio semillas de calabaza
- aceite de oliva virgen extra
- sal
- pimienta negra
Herramientas
- 1 Colador
- 1 Sartén mediana
- 1 Sartén pequeña
- 1 Mandolina
- 1 Cazuela con tapa
Preparación de la quinoa con zanahorias
Para empezar, cuece la quinoa siguiendo las indicaciones que encontrarás AQUÍ. Ten en cuenta que para 120 g de quinoa necesitarás 240 ml de agua.
Una vez cocida, esponja la quinoa con un tenedor y reserva.
Quita las puntas y raspa las zanahorias. Lávalas y sécalas dando toques con papel de cocina. Después, corta 50 g en láminas finas con la mandolina y el resto (150 g) en cubitos.
Pica finamente la parte blanca de la cebolleta.
En una cazuela, calienta unas cucharadas de aceite y sofríe la cebolleta un par de minutos, teniendo cuidado de no quemarla.
Añade las zanahorias y una buena pizca de sal y cocina a fuego medio-bajo durante unos 10/12 minutos, removiendo de vez en cuando. Al terminar la cocción, los cubitos deberán quedar todavía ligeramente crujientes, mientras que las tiras estarán muy tiernas.
Mientras tanto, calienta muy bien una sartén pequeña sin nada de aceite y tuesta las semillas de calabaza hasta que empiecen a saltar. Tomará alrededor de un par de minutos. Retíralas de la sartén y reserva.
Cuando las zanahorias estén cocidas, añade la quinoa a la cazuela y mezcla. Ajusta de sal si es necesario.
Finalmente, fuera del fuego, añade la crescenza y mézclala bien hasta integrar. Si al añadir la crescenza la quinoa queda demasiado compacta, puedes aligerarla con unas cucharadas de caldo caliente hasta obtener la textura deseada.
Si prefieres una quinoa más suelta y ligera, puedes omitir el queso. Añadiéndolo obtendrás una textura más “cremosa”. Tú decides.
Sirve la quinoa con zanahorias en los platos individuales, espolvoreándola con las semillas de calabaza tostadas y pimienta negra recién molida. Sírvela caliente o templada. ¡Disfruta! Paola.
Aprovecho para recordaros que me podéis seguir en varias redes sociales para estar siempre al tanto de las nuevas recetas que publico. Me encontráis en Facebook (QUI), en Twitter (QUI), en Pinterest (QUI), en Instagram (QUI) y también en Tik Tok (@zenzero_limone). Gracias por ♥!

