La focaccia esponjosa con tomates cherry y asiago es un pan leudado irresistible, perfecto para quienes aman las texturas altas, alveoladas y ricas en condimento. Esta preparación se basa en un método de panificación simplificado que no requiere el uso de la amasadora: gracias a las rondas de plegado realizadas a intervalos regulares, la masa adquiere fuerza y estructura, atrapando el aire que la hará ligerísima tras la cocción. La combinación entre la dulzura de los tomates cherry y el corazón fundente de los dados de asiago crea un contraste de sabores mediterráneo, completado por un pincelado final aromático que aporta brillo y salinidad. Sigue mis consejos técnicos para obtener una focaccia casera con una base crujiente y una miga esponjosa como una nube!
Si te gustan los productos leudados prueba la pizza fácil, el danubio superesponjoso a la pizzaiola, la pizza enrollada a la pizzaiola o la focaccia en sartén con espinacas y scamorza.
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OTROS LIEVITADOS SALADOS
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 4 Horas
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Tiempo de cocción: 25 Minutos
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para tu focaccia esponjosa
- 500 g harina tipo 0
- 400 g agua
- 7 g levadura fresca
- 200 g tomates cherry
- 150 g asiago
- 1 cucharadita sal
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada perejil picado
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Pasos para la preparación de la focaccia esponjosa con tomates cherry y asiago
Comienza la preparación vertiendo el agua tibia en un bol grande y disolviendo en ella la levadura fresca. Añade gradualmente la harina y la sal, comenzando a mezclar con un tenedor hasta incorporar todos los líquidos. No es necesario amasar mucho: el objetivo en esta fase es obtener una masa rústica y bien hidratada. Cubre la superficie de la mezcla con un chorrito de aceite virgen extra, sella el bol con film transparente o un paño húmedo y deja reposar durante 30 minutos. Este primer reposo permite que el gluten empiece a formarse de forma espontánea, haciendo la masa de tu focaccia casera más elástica y fácil de trabajar en los pasos siguientes.
Pasado el tiempo, realiza la primera ronda de pliegues en el bol: con las manos ligeramente engrasadas, levanta un borde de masa desde el exterior y llévalo hacia el centro, girando el bol hasta completar la vuelta. Deja reposar otros 30 minutos y repite la operación, pero esta vez haz las rondas de pliegues sobre la superficie de trabajo, plegando la masa sobre sí misma para incorporar aire. Forma una bola lisa y vuelve a ponerla en el bol engrasado hasta que duplique su volumen. Estos intervalos de reposo y manipulación son el secreto técnico para una focaccia esponjosa que no quede gomosa, garantizando una miga interna grande y regular.
Engrasa abundantemente una bandeja de horno y vierte con delicadeza la masa fermentada, intentando no desgasificarla. Redondea ligeramente la masa y empieza a golpear la superficie con las yemas de los dedos, creando los clásicos hoyuelos de la focaccia. Cubre de nuevo con film y deja levar otros 45 minutos. Durante esta última fermentación, la masa se relajará ocupando toda la bandeja y se llenará de burbujas de aire. El formado manual es un paso fundamental: no uses el rodillo, porque la presión de los dedos permite que el aceite se acumule en los huecos, creando zonas alternadas de suavidad y crocancia típicas de la focaccia barese o genovesa.
Condimenta de nuevo con un chorrito de aceite, insistiendo en los hoyuelos, e introduce en la masa los tomates cherry cortados por la mitad y los dados de asiago. Presiona bien los ingredientes para que queden atrapados en la masa durante el crecimiento en el horno. Hornea a 180°C en la parte baja del horno durante unos 25 minutos. La posición baja es un truco técnico para garantizar una base bien dorada y crujiente, mientras que el queso se derretirá sin quemarse demasiado pronto. Nada más sacarla del horno, pincela la superficie con una mezcla de aceite, perejil y sal. Lleva a la mesa tu focaccia esponjosa todavía caliente para disfrutar del asiago fundente y del intenso aroma del aceite aromático.
Consejos para un resultado perfecto
Temperatura del agua: Asegúrate de que el agua esté tibia, no hirviendo. Un calor excesivo mataría la levadura, mientras que el agua fría ralentizaría demasiado las rondas de plegado, impidiendo que la focaccia esponjosa suba correctamente.
No escatimes con el aceite: El aceite de oliva virgen extra es el ingrediente que aporta el sabor característico y la crocancia externa. Usa una buena cantidad tanto en la bandeja como sobre la masa antes de la última fermentación.
Humedad de los tomates cherry: Si los tomates están muy jugosos, colócalos con la parte cortada hacia arriba; de este modo el jugo no mojará en exceso la masa, manteniendo la focaccia casera seca y alveolada.
Variantes sabrosas
Toque salino: Añade aceitunas negras deshuesadas junto a los tomates cherry para un sabor más decidido y típicamente mediterráneo.
Variante picante: Si te gustan los sabores fuertes, añade trocitos de guindilla fresca o usa un asiago picante para dar carácter al relleno de tu focaccia.
Aroma de orégano: Sustituye el perejil por orégano seco directamente en la masa o en la mezcla de aceite final para un aroma que recuerda a la pizza clásica.
Conservación
A temperatura ambiente: La focaccia se conserva bien durante 24 horas en una bolsa de papel o envuelta en un paño.
Recalentado: Si sobra, caliéntala unos minutos en el horno o en una plancha bien caliente; volverá a estar crujiente y el asiago volverá a fundirse como recién hecha.
Congelación: Puedes congelar la focaccia ya cortada en porciones. A la hora de consumirla, pásala directamente por la tostadora o por el horno a 160°C para un resultado perfecto y rápido.
¡Ahora te toca a ti!
Esta focaccia esponjosa con tomates cherry y asiago es la reina de las comidas familiares o de los picnics. La simplicidad del método de plegado la hace accesible para cualquiera que quiera probar con masas leudadas sin esfuerzo.
¿Cómo prefieres rellenar los hoyuelos? ¿Te gusta hundir mucho el condimento o prefieres que los tomates queden en la superficie? Cuéntame en los comentarios si el asiago fundente conquistó a tus invitados y si la corteza dorada salió tal como la deseabas.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Puedo usar masa madre?
¡Claro! Sustituye la levadura fresca por aproximadamente 100-120 g de masa madre refrescada, pero ten en cuenta que los tiempos de levado de tu focaccia esponjosa se alargarán considerablemente (alrededor de 6-8 horas hasta el duplicado).
¿Por qué desaparecen los hoyuelos durante la cocción?
Si los hoyuelos desaparecen, significa que la masa ha levado muy poco después del formado o que has presionado demasiado suavemente. No tengas miedo de «hundir» bien las yemas de los dedos en la masa de la focaccia casera.
¿Puedo sustituir el asiago?
Sí, puedes usar scamorza ahumada o provolone dulce. Evita la mozzarella fresca demasiado jugosa, ya que soltaría mucho líquido comprometiendo la cocción de la base de la focaccia.

