Tarta invertida de piña esponjosa (con el truco del almíbar)

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¡Hola a todos! Sabéis que de vez en cuando la cocina nos regala pequeñas magias como esta Tarta invertida de piña esponjosa, un postre que queda grabado en la memoria pero que luego, en el caos de los días, puede escaparse.
Esto es lo que pasó con esta tarta. La preparé hace aproximadamente un mes, casi por jugar, siguiendo una inspiración del momento. Me encontré con estas fotos en una carpeta del ordenador y de inmediato sentí el aroma de aquella tarde: la dulzura de la piña que se mezcla con la nota ácida de la mermelada de frutos del bosque.
No es la típica tarta invertida. Aún recuerdo empaparla con su propio jugo nada más sacarla del horno, dejándola reposar con cuidado, como si quisiera que cada miga se convirtiera en un abrazo suave y húmedo. Es un postre nacido de la sencillez —sin azúcar en la base, solo papel de horno y fruta— pero que al primer bocado me emocionó por su increíble esponjosidad.
Hoy quiero compartir con vosotros no solo una receta, sino un pedacito de mi cocina, esperando que pueda traer un poco de esa misma dulzura a vuestras casas.

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Porciones de tarta invertida de piña esponjosa con almíbar y mermelada
  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 20 Minutos
  • Tiempo de cocción: 40 Minutos
  • Porciones: 8/10
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes Tarta invertida de piña esponjosa (con el truco del almíbar)

  • 1 envase piña en almíbar (unas 7-8 rodajas)
  • 100 g jugo de piña (para verter después)
  • 50 g mermelada de frutos del bosque (o de frambuesa)
  • 165 g huevos
  • 150 g azúcar
  • 250 g harina 00
  • 100 g aceite de girasol
  • 1 sobre levadura en polvo para repostería
  • 1 pizca sal
  • 100 g leche (o yogur)

Pasos Tarta invertida de piña esponjosa (con el truco del almíbar)

  • Hay un momento mágico en esta preparación: cuando la tarta aún está caliente y desprende todo su aroma, haz esos pequeños agujeros y deja que el almíbar de piña se vaya absorbiendo poco a poco. Si también os gustan esos postres que huelen a casa y que se deshacen literalmente en la boca, este es el paso que marca la diferencia. Es el secreto para una suavidad que os sorprenderá en cada bocado!

    Porción de tarta invertida de piña esponjosa y húmeda
  • Procedimiento paso a paso
    La base de fruta: Toma un molde de 24 cm y forra con cuidado el fondo con un disco de papel de horno. Coloca las rodajas de piña bien escurridas una al lado de otra, cubriendo toda la superficie (sin añadir azúcar adicional).  En el centro de cada rodaja de piña, añade una cucharadita generosa de mermelada de frutos del bosque (o de frambuesa): dará un toque de color y un contraste de sabor delicioso.


  • La masa esponjosa: En un bol grande, monta los huevos medianos con el azúcar usando las varillas eléctricas hasta obtener una mezcla clara, muy espumosa y bien aireada.

  • Añadir los líquidos: Vierte en hilo el aceite de semillas y la leche (o el yogur), continuando a baja velocidad. Finalmente, incorpora la harina tamizada con la levadura y una pizca de sal, mezclando con delicadeza para no bajar la mezcla.

  • La cocción: Vierte la masa sobre las rodajas de piña dispuestas en el molde, alisando bien la superficie con una espátula para que cubra uniformemente toda la fruta. Hornea en horno estático ya caliente a 180°C durante unos 40 minutos. Haz siempre la prueba del palillo: debe salir seco antes de sacar del horno.

  • El secreto de la humedad: Nada más sacar la tarta del horno, mientras aún esté muy caliente, haz agujeros por toda la superficie con un palillo largo. Vierte lenta y uniformemente los 100 g de almíbar de piña reservados, dejando que la tarta lo «beba» por completo.

  • El reposo y la magia: Deja reposar el postre en el molde durante unos 30 minutos. Este tiempo permite que el almíbar se distribuya y que las rodajas de piña se asienten. Pasada la media hora, coloca un plato llano sobre el molde y, con un golpe decidido, voltea la tarta. Retira con delicadeza el papel de horno para desvelar la decoración de fruta.

  • Porciones de tarta invertida de piña esponjosa con almíbar y mermelada
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Conservación y consejos

Piña seca: Antes de colocar las rodajas sobre el papel de horno, sécalas bien con papel absorbente. Esto evita que suelten demasiada agua enseguida, permitiendo que la mermelada se mantenga en el centro.
Temperatura de los ingredientes: Para una emulsión perfecta y una masa aún más alta, usa huevos y leche (o yogur) a temperatura ambiente.
Variante crujiente: Si te gusta un toque de textura extra, puedes añadir un puñado de almendras picadas o avellanas picadas sobre la capa de piña y mermelada antes de verter la masa.

Conservación

A temperatura ambiente: La tarta se conserva perfectamente bajo una campana de cristal durante 2-3 días. Al ser muy húmeda gracias al almíbar, seguirá estando esponjosa durante más tiempo.
En el frigorífico: Si la cocina está muy caliente, es mejor guardarla en la nevera (siempre tapada). Recuerda sacarla al menos 30 minutos antes de servir: el frío tiende a compactar las grasas del aceite y de la leche, y a temperatura ambiente recuperará toda su suavidad.
Consejo extra: Si sobra alguna porción después del segundo día, puedes calentarla ligeramente (10 segundos en el microondas) para recuperar el aroma de la piña y la cremosidad de la mermelada.

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ilricettariodellevergare

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