Tortilla de ricotta y salami al horno

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La tortilla con ricotta y salami al horno es un segundo plato sencillo pero lleno de sabor, perfecto para quienes disfrutan de los gustos genuinos de la tradición italiana. Suave por dentro y ligeramente dorada en la superficie, esta tortilla une la cremosidad delicada de la ricotta con el sabor decidido y sabroso del salami, creando un equilibrio irresistible que conquista al primer bocado.

Ideal para una cena rápida, un almuerzo familiar o incluso para servir en cubitos durante un aperitivo o un buffet, la tortilla al horno tiene la gran ventaja de ser práctica y más ligera que la versión en sartén, ya que no necesita darse la vuelta y requiere menos grasas en la cocción. Además, el horneado permite obtener una textura uniforme y bien compacta, manteniendo eso sí el interior tierno y cremoso gracias a la ricotta.

Esta receta es también perfecta para aprovechar ingredientes que a menudo ya tenemos en la nevera, transformándolos en un plato apetitoso y completo. Basta con pocas huevos frescos, ricotta de buena calidad y salami cortado en dados para poner en la mesa una preparación rústica, perfumada e increíblemente apetitosa. Una solución versátil que se puede disfrutar caliente, templada o a temperatura ambiente, y que admite muchas variantes personalizadas.

Ahora tómate un minuto para leer la receta y luego…¡cocinAMOS y comemos!!

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  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 10 Minutos
  • Tiempo de cocción: 35 Minutos
  • Porciones: 4
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes

  • 6 huevos
  • 250 g ricotta
  • 50 ml leche
  • 3 cucharadas queso parmesano rallado
  • 80 g salami napolitano
  • al gusto sal
  • al gusto pimienta negra (molida)

Herramientas

  • 1 Bol
  • 1 Batidor de mano
  • 1 Molde para horno 22-24 cm de diámetro
  • Papel de horno

Pasos

  • Para preparar la tortilla con ricotta y salami al horno, empieza cortando el salami en pequeños dados y escurriendo bien la ricotta si estuviera demasiado húmeda.

    Traslada la ricotta a un bol y bátela con un batidor o con un tenedor para darle una textura más cremosa.

    A continuación, rompe los huevos y agrégales al mismo bol donde está la ricotta, añade también la leche y empieza a batir para integrar los huevos con la ricotta.

  • Añade los ingredientes restantes: queso rallado, sal, pimienta y el salami. Da una última mezcla para amalgamar bien todos los ingredientes.

  • Toma una bandeja para horno (yo utilicé la del pastiera) y fórrala con papel de horno. Vierte la mezcla de huevos en la bandeja y colócala en el horno.

  • Hornea la tortilla de ricotta y salami en horno estático precalentado a 180°C durante 25-30 minutos o hasta que la superficie esté dorada y el centro bien cuajado.

    Una vez cocida, déjala templar ligeramente antes de cortarla, así conservará toda su suavidad. Puedes servirla caliente, templada o a temperatura ambiente, quizá acompañada de una ensalada fresca o pan crujiente 😉.

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Conservación

Deja enfriar bien la tortilla, colócala en un recipiente hermético y consérv la en la nevera un máximo de 2 días.

FAQ (Preguntas y respuestas)

  • ¿Puedo usar cualquier tipo de ricotta?

    Sí, aunque ten en cuenta que la ricotta de vaca es la más ligera y delicada, mientras que la de oveja es más sabrosa y más compacta.

  • ¿Qué tipo de salami es el más adecuado?

    Van bien el salami Nápoles y el Milano.
    Evita salamíes demasiado frescos o muy grasientos porque podrían dejar la tortilla pesada.

  • ¿Puedo sustituir el salami?

    Claro: puedes usar jamón cocido, speck, panceta o verduras a tu gusto para una versión vegetariana.

  • ¿Se puede hacer la tortilla en sartén en lugar de al horno?

    Sí, cuécela a fuego lento con tapa dándole la vuelta a mitad de cocción.
    El horno, no obstante, garantiza una cocción más uniforme y una textura más esponjosa.

  • ¿Cómo saber si está cocida?

    La superficie debe estar dorada y el centro compacto. Puedes hacer la prueba del palillo: si sale seco, está lista.

  • ¿Por qué mi tortilla ha quedado demasiado húmeda?

    Posibles causas: ricotta no escurrida, demasiados huevos, cocción demasiado corta o horno no lo bastante caliente.

Imagen del autor

cuciniamoemangiamo

Hola, me llamo Mariarosaria y mi blog cuciniAMO e mangiAMO es mi tercer hijo. Lo cuido con pasión y dedicación, tal como se hace con un hijo o con cualquier persona querida. Aquí encontrarás recetas de la tradición napolitana, pero no solo eso… no me gusta ponerme límites en la vida, mucho menos en la cocina 😉.

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