El pesto de espárragos es una de esas preparaciones que huelen a primavera y transforman incluso el plato más simple en algo especial. Me encanta su color brillante y su sabor delicado pero con carácter: una auténtica delicia para el paladar. Esta versión surge como una alternativa fresca y ligera al pesto clásico, perfecta para quien busca una receta con espárragos distinta a la habitual.
La crema de espárragos se obtiene en pocos pasos y con ingredientes sencillos, pero el resultado es sorprendente: aterciopelado, aromático e increíblemente versátil. El pesto de espárragos es ideal para aliñar una pasta cremosa y envolvente, pero también sirve como crema para untar en tostas o para enriquecer platos de carne o pescado.
La crema de espárragos no solo es sabrosa y versátil, sino también rica en propiedades beneficiosas que la convierten en una excelente elección para una alimentación sana y equilibrada. El pesto de espárragos, de hecho, conserva gran parte de los nutrientes de esta hortaliza primaveral, haciendo que cada receta con espárragos no solo sea sabrosa, sino también nutritiva.
Los espárragos tienen un efecto depurativo y diurético, ayudan a eliminar toxinas y combaten la retención de líquidos. La crema de espárragos además es rica en vitaminas y antioxidantes, útiles para el sistema inmunitario.
Además, son bajos en calorías pero ricos en fibra, perfectos también para una pasta con pesto de espárragos ligera y fácil de digerir.
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- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 12 Minutos
- Porciones: 4 Personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera
Ingredientes pesto de espárragos
- 250 g espárragos
- 30 g piñones
- 1 diente ajo
- 30 g parmesano rallado
- al gusto sal fina
- 4 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- al gusto agua
Herramientas
- 1 Sartén
- 1 Batidora de mano
- 1 Bote
Pasos para el pesto de espárragos
Para preparar el delicioso pesto de espárragos, o crema de espárragos como prefieras llamarlo, comienza lavando bien los espárragos frescos; elimina la parte final más dura rompiéndola con las manos (se partirá de forma natural por la zona adecuada) y corta los tallos en rodajas, dejando enteras las puntas.
Calienta una sartén con un chorrito de aceite y sofríe un diente de ajo. Luego retíralo y añade los espárragos cortados en trozos. Cocina a fuego medio-bajo con tapa durante unos 8-10 minutos, removiendo a menudo, salando ligeramente y añadiendo, si hace falta, una o dos cucharadas de agua para evitar que se resequen demasiado, hasta que estén tiernos pero todavía de un bonito verde vivo; entonces apaga y deja que se templen. Elimina el exceso de agua si lo hubiera.
Vértelos en el vaso de la batidora o de una picadora junto con los piñones y el parmesano. Tritura a pulsos cortos para evitar sobrecalentamientos que alterarían el color y el sabor, deteniéndote de vez en cuando para comprobar la textura y rascar los lados, luego continúa triturando añadiendo el aceite en hilo hasta obtener una crema lisa pero no demasiado líquida.
Prueba y ajusta de sal; si quieres dar una nota más fresca puedes añadir un poco de ralladura de limón. Si el pesto quedara demasiado espeso, puedes suavizarlo con una cucharada de agua caliente o, mejor aún, con agua de cocción de la pasta, que ayuda a ligar todo y lo deja más aterciopelado y perfecto para aliñar.
Conservación del pesto de espárragos
El pesto de espárragos, o crema de espárragos, se conserva bastante bien, pero debe protegerse del aire para mantener color y sabor. Tras prepararlo, pásalo a un frasco de vidrio limpio y alísalo bien, luego cubre la superficie con una fina capa de aceite de oliva virgen extra: esto crea una barrera que evita la oxidación; cierra herméticamente y guárdalo en el frigorífico, donde se mantiene durante unos 2-3 días.
Si quieres conservarlo más tiempo, puedes congelarlo: colócalo en pequeños recipientes o en moldes para cubitos de hielo (así usarás solo la cantidad que necesitas), sin añadir el queso si prevés una conservación larga, y guárdalo en el congelador hasta unos 2 meses; cuando lo uses, descongélalo despacio en el frigorífico y añade el parmesano fresco al final para un mejor sabor.
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FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Qué puedo usar en lugar de los piñones?
Puedes usar almendras o nueces

