Agretti, barba dei frati, roscano, senape dei monaci, lischi, bacicci, finocchi di mare, miniscordi: muchos nombres para indicar una verdura que llega a las mesas en marzo, aunque a veces se deja ver un poco antes.
Suelen servirse como acompañamiento típico de la cocina del Lacio, pero en realidad los agretti forman parte de toda la tradición mediterránea, donde encajan por su sencillez y versatilidad.
Desde el punto de vista nutricional son ligeros pero interesantes: ricos en agua y fibra, ayudan a la diuresis y a la regularidad intestinal, con un efecto naturalmente depurativo. Tienen poquísimos carbohidratos y se integran sin dificultad en dietas hipocalóricas.
Y además hay otra ventaja: se preparan en muy poco tiempo, sin complicaciones.
Aquí tienes cómo preparar los agretti al limón.
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 10 Minutos
- Porciones: 2-3
- Métodos de Cocción: Hervido
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera
Ingredientes
- 2 manojos agretti
- Medio limón
- 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- al gusto sal
Utensilios
- 1 Cuchillo pequeño
Pasos
Lo primero es eliminar el exceso de raíces, la parte más blanquecina y dura. Para ello te basta un cuchillo pequeño.
Los agretti se presentan en pequeños ramilletes, parecidos a agujas de pino: para limpiarlos, tómalos uno por uno y corta la parte final más dura.
Lávalos luego con abundante agua, haciendo dos o tres enjuagues. Tras el primero, llena de nuevo la cubeta del fregadero y añade dos o tres cucharadas de bicarbonato, así eliminarás posibles restos de tierra. Termina con un último aclarado, hasta que el agua salga limpia.Pon a hervir una olla con agua. Cuando empiece a hervir, introduce los agretti poco a poco y déjalos cocer unos 8-10 minutos.
Para comprobar la cocción, aprieta un tallo entre los dedos: si aún está duro, prolonga la cocción unos minutos más.
Cuando estén listos, escúrrelos y déjalos templar. Pásalos a una ensaladera amplia y aliña con sal, aceite y zumo de limón.
Sírvelos a temperatura ambiente, aunque también están muy buenos fríos.
Si quieres servirlos en la mesa de una forma distinta al típico acompañamiento, también puedes usarlos para aliñar la pasta: yo los preparo así, en una versión sencilla con tomatitos y piñones tostados, perfecta cuando tienes ganas de algo rápido pero con carácter. Aquí tienes la receta completa.
Conservación
Puedes conservar los agretti ya cocidos en el frigorífico, en un recipiente hermético, durante 1-2 días.
Ten en cuenta que tienden a perder un poco de consistencia con el tiempo, por lo que es mejor consumirlos lo antes posible.
Si quieres adelantarte, también puedes hervirlos con antelación y aliñarlos solo en el momento de servirlos.
Consejos
No los cocines en exceso: deben quedar tiernos, no deshechos.
Si quieres un sabor más intenso, puedes saltearlos en una sartén con ajo y aceite después de hervirlos.
El limón ayuda a potenciar su sabor ligeramente ácido, pero puedes sustituirlo por un vinagre suave.
Si te gusta, añade una pizca de guindilla o un espolvoreado de pimienta.
Notas
Los agretti suelen soltar mucha tierra: no te saltes los enjuagues, son fundamentales.
La parte final de las raíces debe eliminarse siempre porque es más dura y fibrosa.
En la cocción tienden a reducirse de volumen, así que calcula raciones generosas.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Cómo se limpian los agretti?
Debes eliminar la parte final de las raíces y lavarlos varias veces en agua, mejor si incluyes un aclarado con agua y bicarbonato para quitar bien la tierra.
¿Cuánto deben cocer los agretti?
En agua hirviendo bastan unos 8-10 minutos, pero depende del tamaño: deben quedar tiernos pero no blandos.
¿Se pueden preparar con antelación?
Sí, puedes hervirlos antes y aliñarlos poco antes de servirlos, así se mantienen más frescos.
¿Se pueden saltear en sartén?
Sí, después de hervirlos puedes pasarlos por la sartén con aceite y ajo para un sabor más intenso. En ese caso, eso sí, escúrrelos aproximadamente 2 minutos antes del tiempo de cocción, así quedarán más firmes y no se desharán en la sartén.

