El brócoli romanesco es una de esas verduras que preparo a menudo, normalmente como guarnición sencilla, pero que también funcionan muy bien para aliñar la pasta. Tienen un sabor delicado pero reconocible, y con pocos ingredientes se convierten en la base perfecta para un primer plato rápido.
Esta pasta es un plato fácil, sin pasos complicados, pero con un sabor decidido. Las aceitunas negras aportan una nota sabrosa que une todo y deja la salsa más completa, sin necesidad de añadir nada más. Así es como preparo los fusilli con brócoli romanesco y aceitunas.
Si te gustan los primeros sencillos con verduras, te dejo también esta idea:
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 30 Minutos
- Porciones: 2
- Métodos de Cocción: Fogones, Hervido
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera
Ingredientes
Para preparar este plato te bastan pocos ingredientes, escogidos con cuidado. El brócoli romanesco es el verdadero protagonista, el resto sirve solo para completar y equilibrar el sabor.
- 500 g Brócoli romanesco
- 250 g Fusilli bucati cortos
- 20 aceitunas negras de Gaeta
- 2 dientes Ajo
- 3 cucharadas Aceite de oliva virgen extra
- q.b. sal
- q.b. guindilla (opcional)
- q.b. queso parmesano rallado (opcional)
Utensilios
No hace falta nada especial: solo lo esencial para cocer la pasta y saltearla en la sartén, sin pasos complicados.
- Olla para pasta
- Cestillo para cocción al vapor
- Sartén
Preparación
Empieza por el brócoli, que es la base del plato; luego prepara el aliño y, mientras tanto, cuece la pasta. Al final une todo en la sartén y deja que se impregnen los sabores.
Para empezar, ocupa del brócoli romanesco: elimina las hojas exteriores y divídelo en ramilletes, intentando mantenerlos más o menos del mismo tamaño.
Cuécelos al vapor durante unos 10-15 minutos, hasta que estén tiernos pero aún compactos. Ten en cuenta que después los saltearemos en la sartén, así que es mejor no cocerlos en exceso.
En una sartén amplia calienta una o dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra con los dientes de ajo y, si te gusta, un poco de guindilla.
Cuando el ajo esté dorado, retíralo y añade el brócoli ya cocido. Déjalo impregnar a fuego medio unos minutos, removiendo con cuidado.
A mitad de la cocción incorpora las aceitunas negras de Gaeta, deshuesadas y troceadas de forma tosca, y continúa la cocción pocos minutos más.Cuece los fusilli en abundante agua salada y escúrrelos al dente, reservando un poco de agua de cocción.
Pasa la pasta a la sartén con el aliño y mezcla bien. Añade, si hace falta, un poco de agua de cocción para ligar todo y lograr una textura más cremosa.
Termina con un chorrito de aceite en crudo y, si te apetece, una espolvoreada de parmesano.
Conservación
Puedes conservar los fusilli con brócoli y aceitunas en el frigorífico, dentro de un recipiente hermético, durante un máximo de 1-2 días.
Cómo recalentarlos
Para disfrutarlos al máximo al día siguiente, te recomiendo saltearlos rápidamente en una sartén con un chorrito de aceite de oliva virgen extra o un poco de agua (o leche, si prefieres una nota más cremosa) para evitar que la pasta quede demasiado seca.
Variante
Si tienes prisa y quieres ahorrar tiempo en los fogones, puedes cocer el brócoli directamente en el microondas. Pon los ramilletes limpios en un recipiente apto, añade un par de cucharadas de agua en el fondo y cubre con una tapa apta para microondas (o con film especial, recordando hacer algunos pequeños agujeros para dejar salir el vapor).
Cuece a una potencia de 700-800 W durante unos 5-7 minutos.
El consejo de Mónica: La potencia y el tiempo pueden variar ligeramente según tu microondas y el tamaño de los ramilletes. Pincha el brócoli con un tenedor: si entra con facilidad, ¡está listo para saltear en la sartén!
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar brócoli congelado?Sí, claro. El brócoli congelado es una excelente alternativa cuando no tienes el fresco a mano.
Cómo proceder: Puedes cocerlo directamente en agua hirviendo con sal durante unos minutos (siguiendo los tiempos del paquete) o saltearlo directamente en la sartén con ajo y aceite si ya viene cortado en ramilletes pequeños. Ten en cuenta que puede quedar algo más tierno que el fresco.¿Qué tipo de pasta es la más indicada?
En esta receta usamos los fusilli porque sus espirales atrapan perfectamente la salsa y los trocitos de brócoli. Como alternativas te recomiendo:
Orecchiette: El gran clásico con brócoli.
Penne o Mezze Maniche: Ideales si prefieres una pasta corta y con cuerpo.
Pasta integral: El sabor rústico de la integral casa de maravilla con la dulzura del brócoli romanesco.¿Cómo mantener el color verde brillante del brócoli?
El secreto es el choque térmico. Tras cocerlos al vapor o escaldarlos, sumérgelos unos instantes en un bol con agua y hielo. Esto detendrá la cocción y mantendrá el verde vivo, evitando que adquieran ese tono «apagado» típico de cocciones prolongadas.
¿Es obligatoria la cocción al vapor?
No, pero está recomendada para preservar mejor las propiedades nutritivas y la textura del brócoli romanesco. Si prefieres, puedes escaldarlos directamente en el agua donde cocerás la pasta: añade el brócoli 5 minutos antes de la pasta y cuece todo junto. Ahorrarás tiempo y ensuciarás una olla menos.

¿Puedo usar otras aceitunas si no tengo las de Gaeta?
Sí, puedes sustituir las aceitunas de Gaeta por otras variedades. Las más adecuadas son las aceitunas negras deshuesadas (como las taggiasca), que tienen un sabor parecido, delicado y ligeramente salado. Si usas aceitunas más grandes o de sabor más intenso, como las negras en salmuera o las kalamata, reduce un poco la cantidad para que no tapen el resto de los ingredientes.

Algunas imágenes han sido optimizadas con herramientas de inteligencia artificial con fines ilustrativos.

