La ensalada de radicchio con queso fresco y peras es una fresca idea de almuerzo para el verano que se avecina.
Se tiene poca gana de estar al calor de los fogones y por eso se busca almorzar con alimentos frescos, ligeros pero al mismo tiempo saciantes.
La ensalada de radicchio con queso fresco y peras es de considerarse un plato único ya que es completo.
Ideal para aquellos que quieren llevar una alimentación sana para perder peso, pero al mismo tiempo, sentirse saciados hasta la próxima comida.
La comida ideal para llevar a la oficina o a la playa, un concentrado de energía, sabor y ligereza.
Condimentada con un poco de aceite EVO está muy bien, pero también podéis añadir unas gotas de vinagre balsámico.
- Porciones: 1
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Verano
Ingredientes
- 150 g de radicchio redondo
- 150 g de peras coscia
- 80 g de queso fresco
- c.s. de sal
- c.s. de aceite EVO
Pasos
Lavamos y limpiamos el radicchio de las hojas externas y las partes internas blancas. Lo ponemos a remojo en agua durante unos minutos para eliminar el sabor amargo.
Lo escurrimos y lo cortamos en juliana.
Tomamos las peras, las lavamos y las cortamos por la mitad, quitamos el pedúnculo, las semillas y cortamos en rodajas.
Terminamos cortando el queso fresco en cubos.
Vertemos los ingredientes en una ensaladera y condimentamos a nuestro gusto.
La ensalada de radicchio con queso fresco y peras es un plato colorido, particular en su composición de ingredientes para no comer la típica ensalada.

