- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 45 Minutos
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 500 g mejillones
- 100 g pan rallado
- 50 g Grana Padano rallado
- 25 g perejil picado
- 1 diente ajo
- c.s. sal fina
- c.s. pimienta negra
- 1 limón
- c.s. aceite de oliva virgen extra
Herramientas
- Olla
- Bandeja de horno
- Papel de horno
- Estropajos Lana de acero
- Guantes
Pasos
El primer paso fundamental para la preparación de los mejillones gratinados al horno es la limpieza de los mejillones.
Descarta los mejillones abiertos. Enjuaga los demás bajo el agua corriente y elimina la barba que sale de las valvas tirando hacia afuera.
Con un estropajo limpia groseramente las conchas. Ten cuidado de no ejercer demasiada presión para evitar romper las conchas.
Te recomiendo utilizar guantes si los tienes a disposición. Yo siempre me araño las manos porque me olvido de usarlos 🙁
Para una buena ejecución de la receta de los mejillones gratinados al horno debes abrir los mejillones sin romperlos y sin perder el líquido que utilizaremos en parte para condimentar los mejillones antes de meterlos al horno.
Se pueden abrir con un cuchillo o con un abre ostras (utilizando guantes), pero es un procedimiento un poco largo y también corres el riesgo de que los mejillones no se abran perfectamente por un lado.
Prefiero ponerlos en una olla, sin añadir nada, al fuego con la tapa cerrada por unos instantes (justo el tiempo para que se abran) y luego transferir todo a un bol. De esta manera, puedes abrirlas bien sin romperlas y sobre todo sin esfuerzo.
Enciende el horno, ajusta la temperatura a 180 grados estático y dedícate a la preparación.
Coloca una hoja de papel de horno en una bandeja. Toma los mejillones, quita la parte de la concha sin mejillón y colócalos uno al lado del otro hasta cubrir toda la bandeja.
En este punto, puedes rellenar los mejillones.
Distribuye en las conchas los ingredientes: pan rallado, grana padano, sal, pimienta, ajo picado y perejil. Moja con el agua de los mejillones que reservaste. Rocía con el aceite de oliva virgen extra y cocina en el horno durante unos 12 minutos o hasta que se forme una ligera costra crujiente en la superficie.
Saca del horno y condimenta con el jugo de un limón exprimido.
Si prefieres, puedes verter todos los ingredientes en un bol, mezclar y distribuir de manera uniforme el relleno con una cuchara.

