Si te encantan los sabores intensos y los platos que saben a tradición, esta receta de Caballa con cebollas agridulces te conquistará al primer bocado.
La caballa, rey del pescado azul por sus propiedades y su sabor intenso, se encuentra con la reina de las cebollas: la Roja de Tropea.
El secreto de este plato está en el contraste: la salinidad del pescado, hecho crujiente por una ligera harina, se combina perfectamente con la suavidad de las cebollas cocidas lentamente y desglasadas con el agridulce.
Es un segundo plato pobre solo de nombre, pero riquísimo en carácter, perfecto para saborear tanto tibio como frío (de hecho, al día siguiente es aún más bueno). ¡Prepárate, porque mojar el pan en la salsa de cebolla es prácticamente obligatorio!
Aquí abajo, como siempre, te dejo otras recetas deliciosas para probar y luego vamos directamente debajo de la foto a descubrir qué necesitamos para preparar la Caballa con cebollas agridulces😉
¡Hasta pronto con la próxima receta, Ana Amalia!
- Dificultad: Media
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 4 Personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes Caballa con cebollas agridulces
- 4 caballas (medianas grandes)
- 5 cebollas rojas de Tropea
- 1 cucharada azúcar
- 1 cucharada vinagre de vino blanco
- c.s. harina (para enharinar el pescado)
- 4 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 1 guindilla
- 2 pizcas sal
- c.s. perejil
Preparación Caballa con cebollas agridulces
1. Cómo filetear la caballa: No te asustes: filetear el pescado solo requiere un poco de atención y un cuchillo bien afilado y flexible.
Comienza haciendo un corte detrás de la cabeza y otro a lo largo del vientre para eliminar las vísceras. Lávalo bien con agua corriente.
Coloca el pescado sobre la tabla de cortar y, comenzando desde la cabeza, desliza la hoja del cuchillo a lo largo de la espina dorsal hasta llegar a la cola. Así obtendrás el primer filete.
Da la vuelta al pescado y repite la operación en el otro lado.
Recorta los filetes quitando las aletas y, con unas pinzas de cocina, extrae las pequeñas espinas centrales que sentirás al pasar los dedos por la carne.2. La cocción de las cebollas (el secreto de la suavidad): Para obtener cebollas tiernas y transparentes sin quemarlas, se necesita paciencia:
Corta las cebollas no demasiado finas (aproximadamente 3-4 mm).En una sartén grande, calienta una generosa cantidad de aceite de oliva virgen extra (unos 2 cucharadas) con la guindilla.
Añade las cebollas y una pizca de sal. Cubre con una tapa y deja cocinar a fuego muy lento durante unos 15-20 minutos.La sal y el vapor las harán marchitar suavemente sin secarlas. Si ves que se secan demasiado, añade una cucharada de agua.
Cuando se hayan vuelto translúcidas y muy suaves, sube ligeramente el fuego, añade el azúcar y el vinagre. Deja evaporar durante un par de minutos hasta que el olor fuerte del vinagre desaparezca, luego apaga el fuego.
3. Cocina las caballas: Seca bien los filetes de caballa con papel absorbente (es fundamental para hacerlos crujientes).
Pásalos por harina, sacudiendo el exceso.En otra sartén, calienta el aceite de oliva virgen extra restante y cocina los filetes: siempre comienza del lado de la piel.
Déjalos cocinar durante unos 2-3 minutos hasta que la piel esté dorada, luego gíralos con cuidado y completa la cocción por otros 1-2 minutos. Sala solo al final.
4. Emplata y sirve: Coloca los filetes de caballa en el plato de servir o directamente en la sartén con las cebollas (si los sirves inmediatamente).
Cubre los filetes con el agridulce de Tropea para que los sabores se mezclen perfectamente.
El consejo extra:
Si tienes tiempo, prepara la caballa con unas horas de antelación. El reposo permite que la carne del pescado absorba todo el aroma de las cebollas agridulces, haciéndolo aún más sabroso.
Caballa con cebollas agridulces, consejos, conservación y variaciones
En el frigorífico: Puedes conservarlo en un recipiente hermético durante 2-3 días. De hecho, te recomendamos prepararlo con al menos unas horas de antelación (o el día antes) porque el pescado absorberá perfectamente los aromas de la cebolla y el vinagre.
Consejo para el servicio: Si lo guardas en la nevera, sácalo al menos 30 minutos antes de servirlo. Es excelente a temperatura ambiente o ligeramente templado, pero no caliente, para no arruinar el equilibrio del agridulce.
Congelación: La congelación no se recomienda para este plato, ya que la consistencia de la cebolla y la delicadeza del pescado se verían afectadas una vez descongelados.
Variante Gourmet: Añade a las cebollas, a mitad de cocción, un puñado de pasas (remojadas en agua) y unos piñones tostados. Obtendrás una versión que recuerda las famosas «Sarde in Saor» venecianas.
Variante Cítrica: Sustituye el vinagre de vino blanco con zumo de naranja o limón. El resultado será un agridulce más delicado y perfumado, perfecto para quienes no aprecian el olor fuerte del vinagre.
Cebolla Blanca: Si no encuentras las rojas de Tropea, puedes usar cebollas blancas o doradas, pero añade un poco más de azúcar para compensar la menor dulzura natural en comparación con las de Tropea.
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FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿La caballa tiene que ser fresca o puedo usarla congelada?
El pescado fresco tiene una mejor consistencia y sabor, pero también puedes utilizar filetes congelados. En este caso, asegúrate de descongelarlos lentamente en el frigorífico y de secarlos con mucho cuidado antes de enharinarlos, de lo contrario no quedarán crujientes.
¿Puedo usar vinagre de manzana en lugar de vinagre de vino blanco?
Por supuesto. El vinagre de manzana es más delicado y menos intenso, por lo que es una buena alternativa si prefieres un agridulce más suave.
¿Cómo sé cuándo las cebollas están cocidas en su punto?
Las cebollas deben volverse translúcidas y «marchitas», es decir, perder su rigidez inicial. Si las tocas con una cuchara de madera, deben estar tiernas y casi mantecosas. Si ves que los bordes se oscurecen demasiado rápido, el fuego es demasiado alto: añade un poco de agua y baja el fuego de inmediato.
¿Es necesario quitar la piel a la caballa?
No, ¡al contrario! La piel de la caballa, una vez enharinada y dorada, se vuelve deliciosa y ayuda a mantener el filete compacto durante la cocción. Es fundamental sin embargo comenzar a cocinar el pescado desde el lado de la piel.
¿Puedo preparar las cebollas con antelación?
Sí, las cebollas agridulces pueden prepararse incluso el día anterior y conservarse en el frigorífico. Solo necesitas calentarlas un poco en la sartén mientras cocinas el pescado.
La caballa tiene un sabor demasiado fuerte, ¿cómo puedo suavizarlo?
La caballa es un pescado sabroso por naturaleza. Si quieres un sabor más suave, asegúrate de eliminar bien la parte oscura (la sangre) durante la limpieza y deja los filetes en remojo en agua con hielo durante 10 minutos antes de secarlos y enharinarlos.

