Crespelle saladas rellenas y fritas: Aperitivo que sorprende

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Si estáis buscando una idea original para empezar vuestras comidas o una cena entre amigos, dejad que os conquisten estas crespelle saladas rellenas y fritas. Se trata de un cofre dorado que encierra un relleno tierno y aromático, nacido del arte del aprovechamiento culinario y transformado en un aperitivo de carácter gourmet.
En esta receta, el protagonista es el pan duro, que renace mezclándose con la nota dulce y refinada de las pasas sultanas y con el corazón fundente de la provola.

Es un juego de contrastes irresistible: la crocancia exterior de la fritura da paso a un relleno sabroso, donde la nuez moscada liga todos los ingredientes en un abrazo aromático único.
La base perfecta: ¿ligereza o tradición?
Para esta preparación hemos elegido una masa sin huevo, ligera y fina, ideal para envolver el relleno sin pesar el plato después de la fritura. Sin embargo, si preferís una textura más rica y una estructura más consistente, podéis usar tranquilamente la versión clásica de las crespelle tradicionales.
Ambas bases se prestan magníficamente a ser rellenas y enrolladas, garantizando un buen sellado en la cocción y un dorado impecable.

Aquí abajo os dejo otras recetas de crespelle apetitosas y, como siempre, vamos justo debajo de la foto a descubrir cómo se preparan las Crespelle saladas rellenas y fritas 😉

¡Hasta pronto con la próxima receta, Ana Amalia!

Crespelle salate ripiene e fritte
  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Muy económico
  • Tiempo de reposo: 20 Minutos
  • Tiempo de preparación: 15 Minutos
  • Tiempo de cocción: 20 Minutos
  • Porciones: 4 Personas
  • Métodos de Cocción: Fritura
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes para las Crespelle saladas rellenas y fritas

  • 125 g harina 00
  • 250 ml leche (entera o desnatada)
  • 1 pizca sal
  • 1 chorrito aceite de semillas de girasol (para untar la sartén)
  • 300 g pan duro
  • 1 huevo (grande)
  • 50 g pasas sultanas (sultanas)
  • 150 g provola (o scamorza en cubitos)
  • 1 manojo rúcula (para servir)
  • 2 pizcas sal (para la rúcula)
  • al gusto aceite de semillas de girasol (o de cacahuete para freír)

Utensilios

  • 2 Cuencos de vidrio
  • 1 Batidor de mano
  • 1 Sartén para freír

Preparación Crespelle saladas rellenas y fritas

  • En un bol, tamizad la harina y añadid la leche poco a poco, mezclando con un batidor para evitar grumos, añadid una pizca de sal.

    Dejad reposar la masa durante 15 minutos.

  • Calentad una sartén antiadherente ligeramente untada con aceite, tomad con un cucharón la masa y volcádla en la sartén, coced unos minutos por un lado, dadles la vuelta con una espátula para dorarlas por ambos lados.

    Reservadlas.

  • Pon las pasas en remojo en agua tibia durante aproximadamente 10 minutos. Mientras tanto, trocead el pan duro.

  • En un cuenco, mezclad el pan, el huevo, las pasas bien escurridas, la provola en cubitos y una generosa ralladura de nuez moscada.

  • Ajustad de sal y amasad con las manos hasta obtener una mezcla homogénea pero bastante rústica.

  • Colocad un poco de relleno en el centro de cada crespella.

    Para evitar que el relleno se salga durante la cocción, plegad primero los dos lados hacia el interior y luego enrollad la crespella sobre sí misma empezando por la base, formando cilindros bien cerrados.

  • Calentad abundante aceite de semillas en una sartén de bordes altos, cuando el aceite esté bien caliente, freíd las crespelle de pocas en pocas.

  • Dadles la vuelta con cuidado hasta que estén uniformemente doradas y crujientes. Escurridlas sobre papel absorbente.

  • Aliñad la rúcula con una pizca de sal y un chorrito de zumo de limón. Haced una cama verde en una fuente y colocad encima las crespelle calientes.

  • El consejo extra: Si queréis que el relleno sea aún más cremoso, podéis añadir un par de cucharadas de leche a la mezcla de pan si resultara demasiado seca.

Consejos y variantes para las Crespelle saladas rellenas y fritas

El queso: Usad Caciocavallo o una provola ahumada en lugar de la suave.

El aroma: Añadid un picadillo de orégano seco.

El consejo: Servid estas crespelle sobre una crema ligera de pimientos asados en lugar de sobre la rúcula; el contraste dulce-picante será increíble.

Qué añadir al pan: Sustituid las pasas por calabacín rallado (bien escurrido del agua de vegetación) y un poco de ralladura de limón.

El queso: Usad Feta desmenuzada o quartirolo junto con la provola para una nota salina y fresca.

El aroma: Abundante menta fresca picada o albahaca.

Otras recetas

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FAQ (Preguntas y Respuestas)

  • ¿Puedo preparar las crespelle con antelación?

    Sí, podéis preparar tanto las crespelle (la base) como el relleno de pan y pasas el día anterior, conservándolos por separado en el frigorífico.

  • ¿Por qué se me abren las crespelle durante la fritura?

    El secreto está en el cierre y en la temperatura del aceite:
    Aseguraos de plegar bien los laterales hacia el interior antes de enrollar.
    Colocad la crespella en el aceite apoyándola sobre el lado de la unión: el calor sellará inmediatamente la masa.
    No las rellenéis en exceso; el relleno debe quedar bien cerrado en el interior.

  • No me gustan las pasas, ¿con qué puedo sustituirlas manteniendo el contraste?

    Si no os gustan las pasas, podéis sustituirlas por piñones tostados para una nota crujiente.

  • ¿El aceite para freír debe ser muy profundo?

    No es necesaria una freidora, pero el aceite debe ser abundante (al menos 2-3 dedos). Una fritura «por inmersión» permite que la crespella se dore uniformemente sin absorber demasiado aceite. La temperatura ideal está alrededor de los 170-180°C.

  • ¿Puedo hornearlas en lugar de freírlas?

    Sí, si preferís una versión más ligera, podéis pincelar los rollitos con un poco de aceite o mantequilla fundida y hornearlos a 200°C durante unos 10-12 minutos, hasta que estén dorados. El sabor será excelente, aunque perderán la textura típica del frito.

Imagen del autor

Ana Amalia

Del entrante al postre en un abrir y cerrar de ojos.

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