Lasaña de achicoria, gorgonzola y nueces: la elegancia del otoño en la mesa
Si buscas un primer plato que sepa a hogar, pero con un toque de sofisticada modernidad, esta lasaña es la respuesta.
El secreto está en el equilibrio perfecto entre el alma amarga de la achicoria tardía de Treviso, la cremosidad envolvente del gorgonzola y el crujiente de las nueces.
En esta versión hemos decidido omitir la bechamel para dejar que sean los quesos y el carácter de las materias primas los que hablen. ¿El resultado? Un plato gratinado, de sabor decidido e increíblemente fragante, perfecto para un almuerzo de domingo o una cena especial entre amigos.
Abajo os dejo otras versiones para unas lasañas perfectas y luego vamos, como siempre, justo debajo de la foto a descubrir cómo se preparan las lasañas de achicoria gorgonzola y nueces!
¡Hasta pronto con la próxima receta, Ana Amalia!
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 4Personas
- Métodos de Cocción: Fogón, Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera
Ingredientes para la lasaña de achicoria, gorgonzola y nueces
- 450 g lasaña de huevo (fresca)
- 400 g achicoria roja de Treviso IGP, tardía
- 200 g gorgonzola
- 200 g scamorza (también ahumada)
- 40 nueces
- 80 g Grana Padano rallado
- 1 diente ajo
- 3 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 2 pizcas sal
Preparación Lasaña de achicoria, gorgonzola y nueces
Preparación de la achicoria
Lava bien la achicoria y córtala en tiras. En una sartén grande, sofríe el diente de ajo con un poco de aceite.Añade la achicoria, ajusta de sal y deja que se ablande durante unos 5-7 minutos a fuego medio. Debe quedar tierna pero no deshecha. Una vez lista, retira el ajo y reserva.
Preparación del condimento
Corta la scamorza en cubitos pequeños o rállala con un rallador de agujeros grandes. Parte el gorgonzola y la scamorza en trozos.Tritura groseramente las nueces con un cuchillo, así permanecerán crujientes al morder.
Montaje de la lasaña
Toma una fuente para horno y engrasa el fondo con un poco de aceite y un poco de gorgonzola derretido (o un poco del fondo de cocción de la achicoria) para evitar que la pasta se pegue.Primer capa: Coloca las láminas de lasaña fresca sin dejar espacios vacíos, si prefieres puedes escaldarlas un instante (nosotros las usamos crudas).
Relleno: Distribuye encima una parte de la achicoria salteada, algunos trozos de gorgonzola, un puñado de scamorza y un poco de nueces trituradas. Completa con una generosa espolvoreada de Grana Padano.
Repite: Continúa así hasta agotar los ingredientes (generalmente se hacen 4 o 5 capas).
El último toque y la cocción: En la última capa, abunda con la scamorza, el Grana Padano y las nueces restantes para crear una costra atractiva.
El truco para la suavidad: Como no hay bechamel, te recomiendo añadir 2-3 cucharadas de agua o leche en las esquinas de la bandeja antes de hornear. Esto creará el vapor necesario para cocinar bien la pasta fresca sin que se seque.
Hornea en horno estático precalentado a 200°C durante unos 20-25 minutos. Si ves que la superficie se oscurece demasiado rápido, cubre con papel de aluminio durante los primeros 15 minutos.
Deja reposar la lasaña fuera del horno durante 5 minutos antes de cortarla: las capas se compactarán y los sabores se asentarán, haciendo que la porción sea perfecta.
Conservación, consejos y variantes
En el frigorífico: Una vez cocidas, las lasañas se conservan perfectamente en un recipiente hermético durante 2-3 días.
En el congelador: Puedes congelarlas tanto crudas (si todos los ingredientes eran frescos) como cocidas. En este último caso, déjalas enfriar completamente antes de meterlas en el congelador. Se conservan durante unos 2 meses.
El truco para recalentar: Para evitar que se sequen (al no llevar bechamel), recalienta en el horno cubriéndolas con papel de aluminio y añadiendo un poco de agua en el fondo de la bandeja. Si usas el microondas, cúbrelas con la tapa adecuada.
La elección de la achicoria: Si encuentras la Achicoria Roja de Treviso Tardía, el resultado será excepcional. Es menos amarga y más crujiente que la precoz.
¿Escaldar sí o no? Aunque en el paquete de las lasañas frescas ponga «directamente en bandeja», yo siempre recomiendo escaldarlas durante 30 segundos en agua salada con un poco de aceite. Esto las hará mucho más tiernas, fundamental en una receta sin bechamel.
La humedad es la clave: No escurres demasiado la achicoria de su fondo de cocción; ese líquido sabroso ayudará a cocer la pasta.
Versión de Speck y Achicoria: Para una nota ahumada y sabrosa extra, añade tiras de speck crujiente (saltadas en sartén aparte) entre una capa y otra.
Toque de dulzura: Si la achicoria resulta demasiado amarga, añade una cucharadita de miel de castaño a las nueces trituradas o un puñado de pasas a la achicoria mientras se ablanda.
Variante «Green»: Sustituye la mitad de la achicoria por espinacas frescas o calabaza en cubitos pequeños para un sabor más delicado y colorido.
Sin Gluten: Basta con usar láminas de lasaña sin gluten (ahora se encuentran de muy buena calidad frescas) y asegurarse de que el gorgonzola esté certificado.
Lasaña de achicoria, gorgonzola y nueces – Otras recetas
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FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Puedo preparar la lasaña con antelación?
¡Absolutamente sí! De hecho, las lasañas preparadas el día anterior son a menudo aún más sabrosas porque los sabores tienen tiempo de fusionarse perfectamente. Puedes ensamblarlas y conservarlas en el frigorífico (crudas o ya cocidas) y hornearlas cuando lo necesites.
¿Las lasañas sin bechamel no corren el riesgo de quedar demasiado secas?
Es la duda de muchos, pero ¡el secreto es la humedad! Asegúrate de no dejar que la achicoria se seque demasiado en la sartén y añade un poco de leche o agua en las esquinas de la bandeja antes de hornear. Además, la abundante scamorza y el gorgonzola se derretirán creando una emulsión muy cremosa que no hará echar de menos la bechamel.
¿Qué tipo de achicoria es mejor usar?
La Achicoria Roja de Treviso (Precoz o Tardía) es ideal por su textura. Sin embargo, si prefieres un sabor menos amargo, puedes usar Achicoria de Chioggia (la redonda) o escaldar brevemente las hojas antes de saltearlas en la sartén para eliminar un poco del amargor.
¿Puedo sustituir el gorgonzola?
Si no te gusta el sabor intenso del gorgonzola, puedes sustituirlo con stracchino, taleggio o crescenza. Obtendrás igualmente una lasaña gratinada y cremosa, pero con un sabor más delicado.
¿Debo escaldar la pasta fresca antes de usarla?
Depende del grosor de la lámina. Si es muy fina (velo), puedes usarla directamente. Si prefieres una lasaña más suave y «rica», escaldar 30 segundos en agua con un poco de aceite siempre es una buena idea, especialmente en esta versión sin bechamel.
¿Cómo puedo hacer que las nueces sean aún más sabrosas?
Un pequeño truco: tuéstalas ligeramente en una sartén antiadherente durante 2 minutos antes de triturarlas. El calor liberará los aceites esenciales de la nuez, haciendo que el aroma de tu lasaña sea irresistible

