Olvida el típico pollo frito: los muslos de pollo empanados y fritos son el verdadero secreto para un plato de gourmet.
¿Por qué precisamente el muslo (sovracoscia)? Porque es la parte más jugosa del pollo y, una vez abierto en forma de libro, permite obtener una pieza amplia y fina que se cocina a la perfección, quedando muy tierna bajo una costra dorada.
Gracias a la técnica del doble empanado, crearás un escudo crujiente y sabroso que atrapa todos los jugos de la carne. Ya uses pan rallado integral para un toque rústico o panko para una ligereza de inspiración oriental, el resultado será un éxito garantizado.
Un plato sencillo, pero preparado con los detalles correctos, que conquistará a todos desde el primer bocado!
A continuación te dejo otras recetas con pollo empanado y, como siempre, vamos justo debajo de la foto a descubrir cómo se preparan los muslos de pollo con doble empanado 😉
¡Hasta la próxima receta, Ana Amalia!
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4 piezas
- Métodos de Cocción: Fritura
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todo el año
Ingredientes para los Muslos de pollo con doble empanado
- 4 muslos de pollo, sin piel, crudos (con hueso)
- 3 huevos (medianos)
- al gusto harina 00
- 150 g pan rallado (o panko)
- 1 l aceite de semillas de cacahuete (o de girasol para freír)
- 2 pizcas sal
- al gusto pimienta negra
Preparación de los Muslos de pollo empanados y fritos
Si no tienes los muslos abiertos y en su lugar tienes los contramuslos (fusi), la receta sigue igual pero calcula más de una pieza por persona porque son más pequeñas.
1- Prepara la carne: Quita la piel de los muslos. Con un cuchillo afilado, haz un corte a lo largo del hueso y ábrelos en forma de «libro».
Esto los dejará planos y uniformes, ideales para una fritura perfecta.
2- Primer empanado: Pasa cada pieza primero por la harina (sacudiendo el exceso), luego por los huevos batidos con una pizca de sal y pimienta, y finalmente por el pan rallado, presionando bien para que se adhiera por toda la superficie.
3- Doble empanado: Para esa crocancia extra que ves en la foto, vuelve a pasar los muslos ya empanados por el huevo y otra vez por el pan rallado.
4- La fritura: Calienta abundante aceite en una sartén de bordes altos o en una freidora. Cuando el aceite esté bien caliente (aprox. 170°C-180°C), introduce los muslos.
5- Cocción: Fríe en aceite abundante hasta que el empanado esté uniformemente dorado y oscuro. Gracias a haber abierto la carne, bastarán pocos minutos por lado.
6- Sirve: Escurre los muslos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y sírvelos muy calientes, tal vez acompañados de una buena ensalada mixta.
💡 Consejo extra
El hueso es tu amigo: Aunque los muslos estén abiertos, dejar el hueso ayuda a mantener la forma de la pieza y preserva el sabor original durante la fritura.
Conservación y consejos para los Muslos de pollo empanados y fritos
Conservación: El pollo frito está en su mejor momento recién hecho. Si sobra, caliéntalo en horno estático a 200°C durante 5 minutos para recuperar la crocancia; evita el microondas porque lo ablandaría.
Consejo sobre el Panko: Si usas Panko (el pan rallado japonés en copos), tu doble empanado será aún más ligero y aireado.
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FAQ (Preguntas y respuestas) para los Muslos de pollo empanados y fritos
¿Por qué se usa el doble empanado?
El doble empanado sirve para crear una capa más gruesa y resistente que protege la carne durante la fritura. Esto permite que el muslo se cocine bien por dentro manteniéndose jugoso, mientras el exterior queda increíblemente crujiente y dorado.
¿Puedo cocinar estos muslos en el horno o en freidora de aire?
Sí, puedes hacerlo. Para el horno, coloca los muslos sobre una bandeja con papel de hornear y rocíalos con un poco de aceite; hornea a 200°C durante unos 25-30 minutos. En la freidora de aire bastarán 20 minutos a 200°C. Sin embargo, la fritura tradicional sigue siendo el mejor método para lograr esa costra típica de la foto.
¿Qué pasa si dejo la piel?
La piel del pollo bajo el empanado tiende a volverse gomosa y retiene humedad, lo que puede hacer que la costra se despegue. Al quitarla, el empanado adhiere directamente a la carne, garantizando un resultado más crujiente y menos aceitoso.
¿Cómo sé si el aceite está a la temperatura adecuada?
Si no tienes un termómetro de cocina, introduce un palillo de madera o un poco de pan rallado en el aceite: si chisporrotea de inmediato formando muchas burbujas, el aceite está listo. Recuerda no llenar demasiado la sartén para no bajar la temperatura.
¿Puedo preparar el empanado con antelación?
Te recomiendo empanar el pollo y freírlo de inmediato. Si lo dejas reposar demasiado, el pan rallado absorberá la humedad del huevo y de la carne, perdiendo crocancia una vez frito.

